José Carreño Carlón
Incluso en espacios mediáticos que regularmente le eran afines, se ha deslizado la idea de que Amlo está cometiendo un error estratégico al criticar las encuestas que no le son favorables, observa Consultores en Información y Análisis de Medios (Ciam), cuyos analistas advierten que “de nueva cuenta se dejan ver indicios de una confrontación entre dos polos de los estrategas de AMLO: las duras críticas de Federico Arreola a la encuesta de GEA-ISA, al lado del tono más moderado del eje Manuel Camacho-Ebrard”.
En su envío de anoche, Ciam agrega que “la corriente de los duros parece estar ganando terreno, si se considera el endurecimiento discursivo que ha venido mostrando López Obrador en diferentes terrenos, incluida, por ejemplo, una nueva confrontación con el conductor Pepe Cárdenas, de Radio Fórmula”.
“El debate tiene otros impactos tangenciales en el terreno mediático”, observa el análisis, y los describe así: “Dentro de Milenio, a diferencia de Arreola, Ciro Gómez Leyva defendió el sondeo de GEA-ISA. Mientras en un litigio vecino, el director de ese diario, Carlos Marín, reviró las críticas y suspicacias de Proceso contra Milenio por la cobertura que hizo sobre el debate acerca de la Ley de Radio y TV”.
Fue una jornada por demás tensa. Empezó pasadas las seis de la mañana en el programa propagandístico controlado por Amlo, López Obrador... La Otra versión, de Azteca. Allí, el candidato perredista calificó de “inmorales” los resultados de las encuestas que fueron dados a conocer este lunes en distintos medios de comunicación que lo ubican por debajo de Calderón.
Indicó que se trata de una guerra sucia del gobierno, con lodo.
Y si quedara duda de que su rechazo a los resultados de las encuestas que no lo favorecen, son un anticipo de su rechazo a los resultados de las urnas, ante una eventual derrota de su candidatura, Amlo encontró en su programa la excusa para seguir con la descalificación de las autoridades electorales: dijo que cuando vino Aznar hubo injerencia directa, pero el presidente del IFE se quedó callado; sin embargo, ahora “con lo de Hugo Chávez, inmediatamente salió a declarar que era muy grave”.
Carmen Aristegui (Radiópolis), si bien subrayó lo controvertido que resultaron los números de la encuesta de GEA ISA —y difundió un comentario de Federico Arreola (Milenio) en que éste busca desacreditar el estudio de opinión— finalmente registró la réplica de Guillermo Valdés (GEA) en que se destacó su señalamiento de que la encuesta tiene un financiamiento plural y no sólo la paga el PAN.
Valdés fue terminante ante la calificación de “vacilada” que le propinó Amlo a la encuesta, lo mismo que ante la afirmación del perredista de que el estudio fue pagado por el PAN. “Es una lástima —dijo— que un candidato haga este tipo de declaraciones cuando gente cercana a él sabe de qué se trata este trabajo, porque cuando era jefe del GDF estaba suscrito a la encuesta”. Amlo “sabe —agregó— que GEA opera con financiamiento múltiple, que es la única encuesta en México que es pagada por todos los partidos políticos, el gobierno federal, gobiernos estatales —incluyendo al GDF— y el IFE... es una lástima que López Obrador recurra a las mentiras”.
En marzo han caído “las opiniones positivas hacia AMLO entre 10 y 24 puntos, dependiendo de la encuesta que se revise”, siguió. “En todas está cayendo… Amlo se equivocó (y sus adversarios) lanzaron una campaña mediática bien pensada en su contra y el resultado se reflejó en las encuestas”, concluyó sus correcciones a los dichos de Amlo.
Pero se siguió con Federico Arreola (“además de ser un provocador, ahora lo está siendo con mentiras”, dijo de él). Y continuó con la revista Proceso, a la que recriminó por hacer “acusaciones mentirosas”. “Les cuesta reconocer la verdad”, eso es lo que revela, señaló, el texto de Arreola, jefe de recaudación de fondos de la campaña de Amlo. Porque, además, “Ignacio Marbán, asesor cercano a AMLO —informó— trabajó en GEA y sabe la seriedad de la encuesta, sabe que allí no mueven datos y cómo está financiada”, por lo cual resulta inconcebible —remató— “que AMLO mienta así y Arreola agreda con mentiras”.
De allí en adelante, Amlo y su equipo parecieron lograr un consenso altamente crítico en espacios frecuentemente favorables.
Ya hacia mediodía, con Carlos Loret (Radiópolis), Macario Schettino señaló que prácticamente todas las encuestas que se han levantado tras el grito de “¡cállese, presidente!” han marcado una caída en AMLO. Schettino señaló que AMLO es bueno en echarle la culpa a los demás de lo que le pasa, pero no podrá quejarse de una guerra sucia, pues la forma de gritar “¡cállese!” es lo que le ha complicado la vida. Dijo que ahora cuando menos se ve probable que no gane, cosa que antes no se veía posible.