Sergio Aguayo Quezada
Cuando disputaba la candidatura de su partido, Santiago Creel recibió un trato preferencial de Televisa que, en dinero, significó al menos 30 millones de pesos; era, tal vez, una forma de corresponder a los permisos, autorizados por Creel, para que Televisa instalara casas de juego en 29 estados. Si recupero el hecho es porque condensa las imperfecciones, las fortalezas y los pendientes de nuestra democracia.
Hace exactamente un año, Creel se despedía de la Secretaría de Gobernación... para sumergirse en una campaña que desde un principio estuvo afectada por el escándalo que provocara enterarse de que seis días antes había dado concesiones a una empresa de Televisa para abrir 65 casas de juego. En los meses siguientes Creel y su equipo negaron que hubiera habido un "intercambio de favores". Los informes entregados por los partidos a la Comisión de Fiscalización del Instituto Federal Electoral (IFE) -y que éste ya hizo públicos- establecen que, durante su competencia con Felipe Calderón y Alberto Cárdenas, Creel sí recibió un apoyo millonario de Televisa.
Uno de los métodos seguidos por la empresa fue cargando precios diferentes a los tres precandidatos. Mientras que a Calderón le costó cada spot en promedio 7 mil 462 pesos, Creel sólo pagó 2 mil 359 pesos; por menos dinero, Creel transmitió 6 mil 206 spots y Calderón 2 mil 168. Además de ello, los spots de Creel duraban 25 segundos mientras que los de Calderón sólo 19 y en el interior del país la empresa lo benefició transmitiendo un porcentaje muy grande en horarios estelares. Haciendo un cálculo muy conservador, Televisa contribuyó a la campaña de Creel con al menos 30 millones de pesos.
Es posible que sea más porque los cálculos anteriores están basados en lo declarado por el candidato al IFE. Para tener una aproximación más exacta, habría que contrastar esos informes con otros documentos: con los monitoreos publicados por El Universal, con lo declarado por la casa de campaña del candidato, con los documentos de respaldo que obran en los archivos del IFE, etcétera. Funcionarios del IFE comentan, en la jerga propia de ese grupo humano, que "Televisa ayudó con una prestancia poco común a subsanar las observaciones de la autoridad". Traduciendo la frase: la empresa ayudó a corregir con gran rapidez las irregularidades detectadas por el IFE en los informes del candidato.
De lo rescatado se desprenden varias conclusiones y reflexiones. Para empezar, se fortalece la hipótesis de que sí hubo un "intercambio de favores" que, en balance, fue muchísimo más benéfico para las televisoras que para el candidato. Según las estimaciones iniciales, en el primer año de operaciones de las 65 casas de juego éstas redituarán a Televisa alrededor de 680 millones de pesos -23 veces más que el descuento otorgado a Creel; la ganancia se multiplicará porque las concesiones recibidas son por 25 años con otros 15 prorrogables.
Otra lección que podría desprenderse es que las televisoras sí cumplen con su palabra. Ante ello, es inevitable preguntarse si en las próximas semanas se operará el trueque de favores en beneficio de los candidatos del PRI y/o el PAN; después de todo, los senadores de esos partidos aprobaron las reformas a las leyes de Radio, Televisión y Telecomunicaciones con la promesa de que sus abanderados se verían beneficiados. En caso de que se dé seguramente lo sabremos... pero después de las elecciones porque los monitoreos de medios correspondientes a junio aparecerán hasta julio y todavía entonces lleva un tiempo procesarlos y analizarlos, porque el diseño actual de los seguimientos impide un procesamiento día a día, y porque la autoridad electoral se ha visto lenta a la hora de poner correcciones (éstos y otros aspectos serán discutidos en la mesa redonda "Elecciones y medios de comunicación" a realizarse en el IFE este miércoles 31 de mayo a las 10 a. m.).
Hay quien argumenta que se exagera la importancia de la televisión y sus spots porque, después de todo, Creel fue derrotado en las primarias panistas. El contraargumento sería lo poco representativos de esos comicios en los que el universo de votantes es bastante limitado y atípico por lo bien informado; sólo participaron 311 mil, una tercera parte de los cuales optó por Creel. Independientemente de ello, con las reglas actuales los medios pueden hacer negocios de este tipo porque candidatos y políticos están convencidos de que su éxito depende de aparecer en los medios.
La dependencia tiene costos enormes para el país que, por ejemplo, ve cómo el sistema tritura a cuadros que, como Santiago, fueron determinantes en una etapa de la transición. Creel tomó decisiones individuales, pero también fue encajonado por una reglas perversas que dejan una excesiva libertad de acción a las empresas y los grupos de interés que de manera natural buscan proteger sus intereses. Pero ya es demasiado elevada la mortandad ética -me parece innecesario hacer un listado con nombres y apellidos- para considerarlo como un evento aislado o propio de una biografía individual; la capacidad corruptora es sistémica y la política se ha convertido en un molino que tritura principios y carreras.
Viendo el caso con una óptica más positiva es indudable que ha ido creciendo la oferta de información que permite desenmarañar los mecanismos que regulan los intercambios de favores; aunque estamos lejos de contar con una antropología del conflicto de intereses, los avances están a la vista de todos. Hace un año el Instituto Federal de Acceso a la Información tomó una decisión que permitió conocer la entrega de los permisos para establecer casas de juego; hace unos días el IFE puso a disposición del público la información que apuntala la hipótesis de un cambalache entre Creel y Televisa. La transparencia tal vez provoque que algún día nuestros políticos se convenzan de hacer las reformas para liberarse de esa servidumbre que los encadena al yugo mediático.
La Miscelánea
Según fuentes diplomáticas los acontecimientos de Atenco, entre otros hechos, han ido inclinando la balanza al interior de la Unión Europea a favor del envío de una misión que venga a observar la última etapa de las elecciones mexicanas. Este miércoles se tomará la decisión en Bruselas; de ser positiva, podremos tener una opinión externa sobre la equidad de las televisoras y el posible uso de los programas sociales gubernamentales para la compra y coacción del voto.