Liset Cotera
El tema del cine y los niños ha sido poco abordado en nuestro país. Por ello, deseo compartir la experiencia del Festival Internacional de Cine para Niños (y no tan Niños) que organiza La Matatena, Asociación de Cine para Niñas y Niños, A.C., desde 1995. El objetivo es ofrecerle al público infantil una opción cinematográfica de calidad durante sus vacaciones de verano.
Cine para pequeños...
Debido a que el concepto "cine para niños" puede resultar ambigüo, es necesario retomar las ideas de Hans
Strobel, director de la sección infantil del Festival de Cine de Munich. Para él, ha de tomarse en sentido amplio, y no
limitarse a películas que subrayan su carácter infantil.
Al respecto existe un principio primordial: "Cualquier filme que resulte inteligible e interesante para los niños,
es un buen filme infantil. Un filme para niños ha de orientarse primordialmente en sus intereses y necesidades.
Debe ofrecer contenidos y formas en grado muy diverso. Los buenos filmes infantiles son aquellos en donde los
niños pueden reconocer su propio mundo o seguir sus sueños y anhelos, son tomados en serio y no ajustados y
amaestrados para la futura existencia de adultos".
Es decir, parten del mundo infantil y ofrecen posibilidades de identificación, se ajustan a la capacidad
comprensiva psíquica. Estos filmes los orientan y ayudan para arreglárselas mejor en su existencia cotidiana.
El cine y los niños en el mundo
Existe poca producción de cine para niños a nivel internacional, podríamos decir que los países con una mejor
y mayor producción son Alemania, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia.
Dinamarca es considerado como "el paraíso del cine para niños", pues a partir de una legislación de 1982 se
ha asegurado que un mínimo de 25% de las subvenciones gubernamentales destinadas al séptimo arte sea para
la producción dirigida a los niños. Aparte de que existen estrategias y alianzas entre distribuidores,
exhibidores, productores y escuelas para crear un interés por la cinematografía. Por su parte, Canadá, Suecia y Noruega
han demostrado una preocupación real por destinar un presupuesto honroso que asegure la continuidad de la
producción de estos materiales.
Es, sin duda, un proceso que lleva tiempo y requiere del esfuerzo de muchas instituciones y personas
(directores, productores, distribuidores, exhibidores, escritores). Esto implica que en nuestro país se considere como una
política pública real el fomento a la producción de cine para niños y también sea susceptible de competir a nivel
internacional. Esto constituye todo un reto para México.
Festivales en el mundo
Es aquí donde cabe destacar la función que cumplen los festivales de cine para niños a nivel internacional
(existen alrededor de 64), foros que se crean y proveen una alternativa cinematográfica de calidad para gozar de otras
opciones fílmicas.
Se trata de expresiones artísticas que no sólo toman en cuenta las inquietudes de los niños, sino que
además difunden valores tan importantes como amistad, solidaridad, amor, así como las relaciones que se establecen
entre niños y adultos.
Mostrar cine a los chavitos es asegurar también que tengan acceso a otros discursos, a otros ritmos visuales,
a otras historias. Con estas propuestas estamos apostando a que se conviertan en espectadores inteligentes, así
como enriquecerlos con situaciones y emociones muy específicas de su edad que en ocasiones difícilmente son abordadas.
En México, el festival funciona como un proyecto cultural independiente con el apoyo de diversas instituciones
y compañías que han creído en la importancia de acercar a los niños al cine. Desde sus inicios el festival se realiza
en la segunda o tercer semana de agosto durante las vacaciones de verano.
El Festival Internacional de Cine para Niños consiste en exhibir materiales de diversos países que
difícilmente llegan a México, pues no están subtitulados en nuestro idioma. Estas películas se pueden disfrutar en versión
original, con subtítulos en inglés y/o francés con un doblaje en sala en español.
Esta propuesta les permite descubrir cómo piensan, juegan, sueñan y sienten los niños de otros países. Todo
esto les proporciona herramientas y una vía para alimentar su intelecto a través de la cinematografía, para hacerlos
más sensibles y selectivos.
Hasta el momento en el festival se han exhibido 46 largometrajes y 219 cortometrajes de reciente
producción, realizados en Canadá, Alemania, Dinamarca, Noruega, Finlandia, Brasil, Cuba, México, China y Japón. Además,
el festival ha tenido una audiencia de más de 42 mil asistentes en sus nueve años de existencia.
Otro de los propósitos es motivar y dar a conocer a distribuidores, exhibidores, productores independientes
y realizadores estos materiales para que los consideren con miras a su exhibición comercial.
Les extendemos una invitación para que del 9 al 14 de agosto nos acompañen con sus hijos al Festival
Internacional de Cine para Niños (...y no tan Niños).