Futuros
Antulio Sánchez
Desde que se masificó Internet se ha dicho que los diarios no sobrevivirán, pero no ha sido así. Cuando surgieron la
radio y la TV pasó lo mismo. Hoy día la tendencia es el incremento de periódicos y lectores, pero paradójicamente hay
menos compradores. Esto se explica, según Manuel López, porque las personas han dejado de confiar en los periódicos.
Para el autor, el diario todavía tiene vida, por lo menos una o dos décadas más, pero sólo a cambio de que tracen
nuevas rutas. Para reafirmar su idea, López analiza medios de España, Latinoamérica y EU, en donde se ha mostrado que
gracias a sólidas estrategias se han podido captar nuevos lectores. Según el autor la apuesta está en captar a los jóvenes, lo cual
se puede hacer vía una reestructuración que abarque desde el diseño hasta los contenidos. Un ejemplo sustancial de
estos cambios los dio
El País con su suplemento "Tentaciones", que fue el resultado de un sólido estudio de mercado que
se tradujo en un incremento de 17% en las ventas de dicho medio.
Esta estrategia es importante en un momento donde los medios ya no tienen relación con adscripciones
partidarias, porque quienes son sus lectores pueden sufragar por opciones muy diferentes a las que respaldan los periódicos. El
autor propone que los medios opten por el
infotainment, con el fin de abandonar las actitudes elitistas de sus directivos, que
se formaron en los años 60 del siglo pasado. Hoy se trata de atacar diferentes nichos de mercado, los cuales son
detectables por estudios, de suerte que los medios ofrezcan información para todos.
López dice que una buena calidad de contenidos va de la mano de un control de los mismos, algo que parece difícil
si tomamos en cuenta que el credo del
outsourcing lleva a los medios a contratar equipos de periodistas externos
para efectuar suplementos o ciertas actividades del medio. Un tema que interesa al autor es el relativo a Internet, que por ahora sólo ve como un canal de apoyo, no como espacio de comunicación; aunque piensa que en dos décadas será el
medio dominante. Los periódicos electrónicos serán auténticos espacios multimedia y devendrán medios generadores de
contenidos a la carta, con actualización constante y con periodistas mejor preparados. Hoy, la vida digital está más marcada por
el voluntarismo que por la profesionalización, por lo que la prensa convencional puede aprovechar esa situación para
preparar su transición.
El periodismo impreso debe dejar viejas fórmulas narrativas y la obsoleta estructura de secciones, renovarse con
una agenda temática fresca, con cobertura de temas emergentes. No todos los medios triunfarán en esto, pero quienes
llamen poderosamente la atención de los públicos nuevos serán quienes llevarán la voz cantante.
Manuel López, Nuevas competencias para la prensa del siglo XXI, Paidós, Barcelona, 2004, pp. 247.