Hitchcock y el telefilme
En la etapa de postguerra, el cine estadounidense vivía una grave crisis. La naciente televisión ganaba terreno y
los filmes llegaban a una etapa de agotamiento por causas externas a la industria; en este escenario apareció
Alfred Hitchcock, un eslabón entre ambos medios, un visionario que dio origen y fortaleció el telefilme. En
El surgimiento del telefilme, José Luis Castro de Paz hace un recuento de esta crisis de Hollywood, del desmembramiento del sistema
de estudios y el comienzo del reinado de los rayos catódicos y la relación de Hitchcock y la televisión.
El telefilme fue un híbrido que permitió a los televidentes estadounidenses de los años 40 y 50 gozar de la magia
y el encanto del cine, pero con un lenguaje nuevo, producto de la genialidad de un maestro del
suspense (Hitchcock), pieza fundamental de la política francesa de los autores en los años 50, algunos de los más destacados cultivadores
(Chabron, Rohmer, Truffaut) vieron en él, como en Howard Hawks o Nicolas Ray, un ejemplo canónico de cómo un artista
podía mostrar su personalidad y su visión del mundo.
Este híbrido, que dura hasta nuestros días, es la muestra de cómo la filmografía hitchcockniana encarnaba casi
como ninguna otra las radicales transformaciones sufridas por el cine hollywoodense posterior a 1945 presionado
externamente por diversos factores (la irrupción de la televisión, la resolución antitrust, los cambios sociales posteriores a la
Segunda Guerra Mundial).
Con Hitchcock el cine casero o adaptado a la televisión sufrió un grave viraje y cita José Luis Castro de Paz en su
libro: "... a partir de análisis concretos (en este caso los dirigidos por Hitchcock) en la forma en la que muy temprano el
telefilme norteamericano de mediados de los cincuenta hacía suyas, en un complejo proceso de vulgarización y serialización
no exento de cruces, influencias e interrelaciones con otros medios y movilizando un complejo
corpus de referencias intertextuales, los recursos visuales y narrativos del cine clásico para dar lugar a nuevas y radicalmente nuevas
fórmulas enunciativas".
Por esto, la nueva visión del "hombre signo", del rey del misterio apasiona porque muestra su genialidad en
una fórmula que siguió explotando en su programa televisivo
Alfred Hitchcock presenta (se transmite por Canal 4
los domingos a las 11 de la noche).
José Luis Castro de Paz, El surgimiento del telefilme, España, Paidós, 1999, 277 pp.