La foto del plagio
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Foto: Chien-Chi Chang/ Agencia Magnum |
"Alma en la azotea" es una imagen impactante. Con ella, su autor Giorgio Viera, un cubano avecindado en
Guadalajara, cosechó aplausos y galardones: en 2004, el segundo lugar en la categoría vida cotidiana del World Press Photo y
el primer premio del Festival Internacional de Fotografía Latinoamericana. (Fue la foto del mes en
etcétera de marzo de ese año, donde también el autor describió su experiencia al captar la escena.)
En mayo de 2005, sin embargo, comienzan las críticas pues se descubre que la imagen es posada. Viera lo
acepta pero se defiende: "el fotodocumental permite recrear determinada situación, sin que necesariamente afecte la
realidad".
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Foto: Giorgio Viera |
A pesar de ser un hecho grave, pues Viera presentó el trabajo como fotorreportaje, las denuncias son desestimadas
y se le otorga el premio principal de la Sexta Bienal de Fotoperiodismo. Pero faltaba algo más: días antes de
entregarse el premio la farsa acabó por destaparse. La imagen no sólo es posada sino también un plagio; es prácticamente
la misma escena con la que Chien-Chi Chang ganó un premio en 1999 también de World Press Photo. Viera quiso defenderse: llamó "envidiosos y mediocres" a quienes lo acusaron de plagio y sus apologistas apelaron a
los "paralelismos en el arte", pero ante la polémica se vió obligado a rechazar el premio. Éste, sin embargo, nunca se
le hubiera dado, pues cuando aceptó que en el reportaje gráfico había utilizado a una modelo, implícitamente
reconoció que había faltado a la ética. Ya lo decía Javier Darío Restrepo: "El reportero tiene la responsabilidad de decir
la verdad mínima de un personaje: quién es y a qué se dedica".