Cine hablado
José Antonio Gurrea C.
Panorámica del cine mexicano de los 90, en
Humo en los ojos la periodista Raquel Peguero nos entrega 39 entrevistas
con directores nacionales, producto de su trabajo en los diarios
El Día, La Jornada y El
Universal. Lo mismo jóvenes cineastas y creadores en busca de su independencia que realizadores consagrados y también en el exilio desfilan por las páginas
de esta obra.
Dividido en tres capítulos ("Los ópera prima", "Los que se quedaron" y "Los que se rebelaron y se fueron"),
Humo en los ojos refleja con toda claridad la esencia del cine mexicano, pues son precisamente sus realizadores quienes más
sufren las viscitudes de nuestra cinematografía lo que que en numerosas ocasiones deviene en frustración o, en el mejor de
los casos, el exilio.
Entre los incluidos en el primer capítulo se encuentra el testimonio de gente tan destacada como Ignacio Ortiz,
Alejandro Springall, Marcel Sisniega; en el segundo, se incluyen entrevistas con realizadores como Felipe Cazals, Arturo Ripstein
y Jorge Fons; mientras que en el tercero encontramos charlas con Gabriel Retes, Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro,
entre otros.
Precisamente este "exiliado", director de filmes como
Cronos y El espinazo del diablo, señala en la plática que
no existe otro cine que el de autor: "Hay un cine industrial sin estética, moral o visión de las cosas, pero no me
interesa producirle a esa gente sino a los visionarios".
Por su parte, Jorge Fons (El callejón de los
milagros), quien a pesar de ser unos de los "consagrados" se dedica a
hacer comerciales de televisión dada la exigua producción de cine nacional, asegura que cuando hace cine trata de rescatar
lo social que está detrás de cada gesto, sin importar si se trata de lujuria, de amor, de ánimo o desánimo.
En tanto, Carlos Carrera (La mujer de
Benjamín, El crimen del padre
Amaro) relata la manera en que las historias
le llegan al observar la ciudad, materia prima para narrar y desarrollar algo de manera visual: "Es a lo que mis ojos
se enfrentan todos los días, eso me afecta emocionalmente y trato de manejarlo: ya que no se puede controlar nada
afuera, intento hacerlo en mis películas".
Raquel Peguero, Humo en los ojos, Conaculta, Col. Periodismo Cultural, México, 2004, pp. 359.