Desde los abismos
José Antonio Gurrea C.
Cinematografía en ocasiones excelente y genuina; a veces, grandilocuente y ostentosa; con frecuencia ornametal y
retórica, pero también excepcional y arriesgada. Así, desde esta doble perspectiva, Jorge Ayala Blanco continúa en
La grandeza del cine mexicano su revisión, analítica, sumamente crítica, de la cinematografía nacional, iniciada en 1968 con
La aventura del cine mexicano: en la época de oro y
después y que consta ya de siete volúmenes.
Integrado en su mayoría por textos aparecidos originalmente en la sección cultural de
El Financiero (y uno que otro publicado en
La Jornada Semanal), en este libro, el autor concentra su atención en el cine mexicano producido entre
2001 y 2003, e incluye también el análisis de varias películas filmadas entre 1997 y 2000 no incluidas en su libro anterior,
La fugacidad del cine mexicano: Entre lo viejo y lo
nuevo (2001).
Como sucede con sus obras dedicadas al séptimo arte nacional, Ayala Blanco hace gala del estilo incisivo que
lo caracteriza al realizar un recuento de imposturas, traspiés, y falsas pretensiones, sin embargo, hay que destacar que en esta ocasión el autor también reconoce los méritos de algunos de los trabajos más recientes del cine mexicano.
"La verdadera grandeza comienza donde la grandilocuencia termina", dice Ayala Blanco y cita varios filmes que,
para él, se caracterizan precisamente por su grandeza:
Por la libre, Perfume de violetas,
Un mundo raro, Sofía...
Como una de sus conclusiones el autor deja entrever que tras la grandilocuencia "que fue el cine mexicano del siglo
XX (...) sin duda, el siglo XXI será el cine de los abismos o no lo será: los abismos infinitamente abiertos e insondables,
los abismos multiplicándose al infinito, y sólo la grandeza podrá responder con cabalidad a sus desafíos". Esperanzas
hay, pues.
Jorge Ayala Blanco, La grandeza del cine mexicano, Océano, México, 2004, pp. 319.