Antulio Sánchez / Mario Caballero
"Todo lo sólido se desvanece en el aire", dice Mario Caballero, consejero electoral del Instituto Estatal Electoral de Morelos (IEEM), al referirse al inminente uso de las urnas electrónicas en comicios. Caballero retoma esa añeja frase de Marx, que dio nombre al libro
de Marshall Berman en 1981, para indicarnos que se vive un momento crucial en la historia electoral de México, que las nuevas tecnologías afectan el tejido social y erosionan prácticas y hábitos culturales.
A pesar de que el IEEM es uno de los institutos electorales con menos tecnología en el país, Caballero indica que es imprescindible y que está presente en "el PREP; en la utilización de Internet en los 33 consejos electorales municipales del IEEM; en el uso de una intranet
para emitir resolutivos o registrar candidatos; en el uso de bases de datos, estadística electoral y cartografía actualizada".
Caballero agrega que para el próximo 2 de julio en Morelos, donde hay elecciones concurrentes, "el IEEM seguirá a través de su intranet toda la jornada de manera pormenorizada e incluso utilizarán el programa de Google Earth para seguir vía satélite y en tiempo real los posibles conflictos que se puedan suscitar en diferentes municipios".
Experiencias y futuro electoral
Para Caballero es claro: "En el país todo apunta a que nos dirigimos hacia las elecciones electrónicas. En España existe una urna que al introducirse la credencial de elector identifica a la persona y si está en la lista nominal le permite votar, además si alguien tacha mal
al momento de votar la máquina indica que el voto fue mal efectuado. Al mismo tiempo que votas tienes el resultado en tiempo real en la casilla y a nivel central. Lo más interesante es que eso se traduce en un ahorro considerable; no se tiene que gastar en urnas, boletas, papelería, PREP, o en funcionarios de casilla porque sólo se requiere un operador de la máquina y representantes de los partidos, no se debe trasladar urna alguna."
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En México, Coahuila ha diseñado urnas electrónicas consistentes en una computadora ensamblada en una caja y ya se han usado en pruebas piloto, además el código de ese estado establece el voto electrónico. Incluso en el Distrito Federal se han efectuado varias pruebas de este tipo. Sin embargo, el consejero electoral advierte: "El principal argumento en contra de su implementación es que la votación electrónica es cara, pero detrás de eso está un temor por la capacidad tecnológica".
Y agrega: "No podemos soslayar la existencia de muchos negocios en torno a los procesos electorales. En México tenemos elecciones de manera permanente, se estima que anualmente se da un promedio de 52 elecciones y sólo existen ocho empresas encargadas de hacer los PREPs, aunque la mitad de ellas ganan siempre los concursos. Existe un cuasi monopolio que se oponen a las elecciones electrónicas porque eso implicaría el derrumbe de su negocio".
Votaciones por Internet
Para Caballero el uso de Internet es problemático en nuestro entorno. "Los propios organismos electorales no se hacen a la idea de acabar con los funcionarios de casilla. Apenas tenemos 12 años que las elecciones se volvieron creíbles y muchos piensan que se debe
caminar lentamente hacia las elecciones electrónicas".
"Hoy debemos caminar en dirección opuesta y simplificar los comicios electorales, hacerlos sencillos y baratos, con estructuras pequeñas y ágiles y las elecciones electrónicas serían parte de ese proceso". A pesar de que todo lo sólido se desmaterialice, Caballero piensa que "el proceso de votación por Internet se tardará, la gente no lo tiene introyectado todavía en su imaginario, porque no es algo que pueda palpar o corroborar con sus sentidos".