Fox margina a los medios impresos
Carlos Gómez Valero
En su propuesta de gasto de comunicación social, el presidente Vicente Fox solicita para Los Pinos un
aumento superior a los 21 millones de pesos respecto del año pasado, prioriza la erogación en los medios
electrónicos y pretende evadir la responsabilidad de informar acerca del valor monetario al que ascienden los
tiempos oficiales de que hará uso.
De acuerdo con el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, las dependencias federales
gastarían el próximo año en este rubro mil 195 millones 13 mil 400 pesos, lo que aparentemente significa 311
millones 752 mil 800 menos en relación con el presupuesto autorizado para este año (cuadro 1).
Sin embargo, en el proyecto para el próximo año, el Ejecutivo federal no registra el monto de los
recursos que las secretarías de Economía, Marina y de la Contraloría destinarán para comunicación social, cuyo
monto autorizado para ejercer en el área en el año en curso ascendió en conjunto a 21 millones 737 mil 400 pesos.
Asimismo, tampoco da a conocer al Congreso cuánto gastarán en comunicación social las entidades
paraestales de control presupuestario directo, es decir, ISSSTE, IMSS, Lotería Nacional, Caminos y Puentes Federales,
CFE, Luz y Fuerza del Centro y Pemex. En lo que va de este año, según el último reporte de la Secretaría de
Hacienda, el gasto ejercido en comunicación social por estas últimas entidades asciende a 277 millones 989 mil pesos.
De la lectura de las cifras aportadas en el proyecto de presupuesto para el próximo año, no es
posible determinar con precisión el monto total de los recursos que el Ejecutivo solicita para gastar en
comunicación social. Por ejemplo, del presupuesto de egresos de este año, Lotería Nacional, Pemex, CFE y el IMSS han
gastado conjuntamente 189 millones 163 mil pesos, y los medios más beneficiados han sido Televisa y Televisión
Azteca (Reforma, 5 de noviembre, 2002).
Presidencia de la República solicita para 2003, sólo para la Coordinación General de Comunicación
Social, 230 millones 407 mil pesos, lo que supera en 21 millones 105 mil 641 pesos la partida total que en este
rubro le autorizó este año la Cámara de Diputados (cuadro 2).
Así las cosas, las dependencias que más gastarán, además de la Presidencia, son la Secretaría de
Gobernación, que pretende destinar a las áreas relacionadas con comunicación social un total de 203 millones 555 mil
350 pesos, y la SCT, con 122 millones 365 mil seis pesos. Las que menos piden son Turismo, Energía y
Reforma Agraria (gráfica 1).
El promedio de la propuesta de gasto en la materia de las 13 dependencias que registran cifras es de
91 millones 924 mil 107 pesos.
En 2001, Fox redujo sustancialmente el gasto que el presidente Zedillo había ejercido en comunicación
en 2000, año de elecciones presidenciales y de renovación del Congreso, que ascendió a mil 577 millones
639 mil 200 pesos. Este año, eminentemente electoral, Fox se olvidó de los ahorros y está gastando un total de
mil 506 millones 766 mil 200 pesos, de los cuales, según el último reporte de Hacienda, de enero a
septiembre se han erogado 980 millones 316 mil 800 pesos, sin embargo, este informe no incluye gastos pendientes al
30 de septiembre (cuadro 1).
Más dinero para radio y televisión
La preferencia de Fox por la radio y la televisión se manifiesta una vez más con su intención de invertir en
esos rubros los recursos que le autorice la Cámara de Diputados. De acuerdo con el artículo 30 del Proyecto
de Presupuesto de Egresos para el 2003, "Las dependencias y entidades únicamente podrán destinar
recursos presupuestarios para actividades relacionadas con la comunicación social a través de la radio y la
televisión, una vez que hayan agotado los tiempos de transmisión asignados, tanto en los medios del sector público
como en aquellos que por ley otorgan al Estado las empresas de comunicación que operan mediante
concesión federal... para la difusión de sus actividades tanto en medios públicos como en privados las dependencias
y entidades sólo podrán contratar publicidad a tarifas comerciales debidamente acreditadas y bajo órdenes
de compra en donde se especifique el concepto, destinatarios del mensaje y pautas de difusión en medios
electrónicos, así como la cobertura y circulación certificada del medio en cuestión"; Fox margina a los
medios impresos del gasto de comunicación social y esto podría representar la puntilla para aquellos diarios y
revistas que enfrentan severos problemas económicos, entre otros factores (ver el número de agosto de
etcétera, "Los diarios en la crisis, la crisis de los diarios").
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Foto: Caludia Hernández R. |
Martí Batres, coordinador del grupo parlamentario del PRD, dijo al respecto: "Hemos detectado que
el artículo 30 del Proyecto de Presupuesto de Egresos 2003 menciona la publicidad que puedan adquirir
las dependencias del Ejecutivo con los medios de comunicación, pero sólo menciona la radio y la televisión, y
aquí no aparece la prensa escrita. Por otro lado, se vuelve a hablar de los medios en cuestión, cuando los que
fueron mencionados son los medios electrónicos y no los escritos"
(
La Jornada, 16 de noviembre, 2002).
Los tiempos oficiales
El presidente Fox también eliminó de la redacción del artículo 30 del proyecto del PEF 2003, su
obligación de informar al Congreso "acerca del estimado del valor monetario que tiene el uso del tiempo oficial,
comparándolo con las partidas presupuestarias que para los mismos efectos contrate con base en la información que
recabe de los medios de comunicación", según lo establece el artículo 29 del PEF 2002.
Y las cifras no son de ninguna manera como para olvidar. De acuerdo con estimaciones del último
reporte de la Secretaría de Hacienda, el valor monetario del tiempo fiscal del que el Ejecutivo federal ha hecho uso
este año en radio asciende a un total de 258 millones cuatro mil 583 pesos, en tanto que el de televisión suma
mil 731 millones 676 mil 789 pesos.
De acuerdo con estimaciones de Hacienda, de enero a septiembre el Ejecutivo federal ha ejercido 329 mil
255 minutos 28 segundos 44 milésimas de segundos del tiempo fiscal en radio, en tanto que en televisión son
67 mil 841 minutos 53 segundos 40 milésimas de segundos.
Del tiempo de Estado, en el mismo periodo, el Ejecutivo ha utilizado 104 mil 920 minutos, 30 segundos
en radio y 58 mil 102 minutos seis segundos en televisión.
La austeridad no se aplica en tiempos electorales
El asunto es cuestionable, no sólo por las omisiones en las que incurre el presidente Fox en relación con
los recursos que solicita para gastar en comunicación social, sino porque no hay reducciones del gasto en
este rubro, que sí se pretenden aplicar en ámbitos tan prioritarios como el de las políticas sociales, educación o salud.
Pero además, tampoco la política de ahorro que el Ejecutivo le pide al resto de su gabinete y a los
gobernadores de los estados, la aplica a la propia Presidencia de la República, que está armando una superestructura
de comunicación e imagen, mediante la instalación de una oficina presidencial en cada una de las
entidades federativas, que buscan tener un acercamiento con los medios de los estados y medir el pulso político de
las entidades (
El Financiero, 4 de noviembre, 2002).
Si consideramos que el próximo año además de las elecciones para renovar la Cámara de Diputados, habrá comicios para elegir gobernador y algunos ayuntamientos en ocho estados, se justifica la decisión de los legisladores de vigilar y limitar la obsesión de Fox en la radio y la televisión para difundir las acciones de su gobierno, así como el enorme caudal financiero que esto representa para las medios electrónicos.