Edgardo Bermejo Mora
1. Asia: el año del 3G
La posibilidad de usar la telefonía celular como un procesador veloz de información y un transmisor veloz de
la Internet, lo que permitirá entre otras cosas contar con imagen en vivo de las conversaciones telefónicas
cotidianas (que alguna vez nuestro querido Adalberto Martínez "Resortes" bautizó como el "teveófono" en una
película mexicana de los 50 y que ahora se le ha dado el ampuloso nombre de telefonía de tercera generación 3G) será
el principal acontecimiento financiero y tecnológico de la industria asiática de la comunicación para el año 2001.
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Foto: El País |
Si bien se espera que este tipo de servicio entre en pleno uso durante el primer lustro de la década, será
durante este año que los gobiernos asiáticos obtendrán sumas multimillonarias por el otorgamiento de las licencias
de operación de este servicio, para el cual se aprestan a competir las principales megacompañías de
telecomunicación del continente, las cuales están dispuestas a endeudarse hasta el tope con los bancos de la región, a buscar
alianzas extra regionales, o incluso a vender parte de sus activos para asegurar su ingreso a este que será el gran
negocio de la primera década del siglo XXI, tal y como lo fue la telefonía celular de segunda generación para la década
de los 90.
Existe, sin embargo, el temor de que la puja por las licencias provoque una burbuja especulativa, tal y como
ocurrió en Reino Unido, donde el gobierno obtuvo el año pasado cerca de 30 mil millones de dólares en permisos, lo
que dejó financieramente exhaustas y vulnerables a empresas líderes de la comunicación mundial como British Telecom.
Desde un teléfono celular 3G se podrá lo mismo hacer una llamada con imagen en vivo, que surcar el océano
de la Internet, ver un programa de televisión, realizar operaciones bancarias, especular en la bolsa de valores, o
vigilar a la distancia el comportamiento de los niños en casa, por medio de cámaras que trasmitirán con fidelidad
policiaca la vida interna de los hogares hasta la pequeña pantalla de los teléfonos celulares.
Corea del Sur y Japón, los dos países asiáticos con mayor uso
per cápita de celulares en el mundo, esperan
que para 2005 tendrán, respectivamente, a 86 y a 64% de sus actuales usuarios convertidos a la moda tentadora
de los teléfonos 3G. La fiebre de la telefonía de tercera generación en Singapur provocó que algunas
compañías constructoras de condominios de lujo ofrezcan a sus clientes diversas aplicaciones domésticas de estos
nuevos artefactos, lo que anuncia una nueva era de barroquismo digital. Así, por ejemplo, Ecuatorial, una torre
actualmente en construcción de los llamados "departamentos inteligentes", ofrece un refrigerador ultramoderno con
sensores especiales que le permiten reconocer cuando escasean los víveres que usualmente debe contener, tras lo cual
este refrigerador dará aviso a su dueño, quien recibirá el mensaje en su teléfono, y desde su propio aparato podrá
solicitar la despensa a una suerte de supermercado cibernético que surtirá sus productos a domicilio y con cargo
automático a la tarjeta de crédito.
Y mientras el barroquismo digital ocupa las mentes de inventores, consumidores y empresarios del
continente asiático, hay países como Myanmar donde a estas alturas no existe posibilidad alguna de acceder a
Internet, simplemente porque el régimen militar no ha permitido la instalación de un solo servidor en el país, e incluso
la posibilidad de tener un fax en casa requiere una licencia especial como ocurre en otros países con la adquisición
de armas de fuego. Además, el permiso de portación de fax para llamarle de algun modo se extiende con la
condición de que el Ministerio del Interior instale un aparato que monitorea la entrada y salida de documentos por el
peligroso aparato de los 80, que en Yangon, la capital, se puede conseguir en el mercado negro en no menos de 500
dólares, cuando el producto anual per
cápita del país es de apenas 350 dólares.
2. Una perla periodística del sultanato de Brunei
La combinación del fanatismo religioso de inspiración islámica, y el autoritarismo rampante de una
monarquía absoluta, permiten que en la prensa alienada del sultanato de Brunei se publiquen notas informativas como la
que a continuación se transcribe. Se trata de la primera plana del
Borneo Bulletin del pasado 11 de diciembre, uno
de los dos diarios en inglés que se publican en este pequeño y rico país petrolero del sureste asiático, enclavado en
el noroeste de la isla de Borneo.
"Redada en 14 hoteles y apartamentos: En un operativo masivo sorpresa en el que participaron de
manera conjunta personal del Ministerio de Asuntos Religiosos (MRA), del Syaraiah (tribunal islámico) y miembros de
la policía de Bandar Seri Begawan (la capital), anoche fueron detenidas cuatro parejas que se encontraron en
posición comprometedora, además de que se confiscaron 29 piezas obscenas de VCDs de dos diferentes parejas, y se
detuvo a un grupo de homosexuales.
"En el operativo participaron cuatro grupos compuestos cada uno por diez funcionarios del MRA, once
oficiales religiosos, y siete policías, quienes revisaron 14 hoteles y suites de alquiler en diversos puntos de la ciudad.
Los oficiales precisaron que una de las parejas ya había sido detenida en una ocasión anterior. (...) Cuando los
investigadores revisaron la habitación de hotel en la que se encontraba dicha pareja encontraron 17 piezas de
videos obscenos, así como instrumentos usados para el consumo de Syabu (una hierba considerada droga en
Brunei) escondidos en un cajón. (...) En otro sitio la inspección terminó con el traslado del sospechoso a un hospital,
luego que éste cayó de un segundo piso al tratar de esconderse de la policía saltando por la venta de su habitación."
Hasta aquí la nota. La foto que se despliega en la primera plana ofrece la imagen lamentable de un hombre
en calzones sentado a la orilla de la cama, y una mujer que se intentaba ocultar debajo de las sábanas, quienes al
ser "sorprendidos" seguramente no imaginaban que un día después aparecerían a todo color en el principal diario
de su país.
Ocurre que desde que el sultán Hassanal Bolkiah decretó a Brunei como un Estado islámico, cuando en
1984 obtuvo su completa independencia de Reino Unido, quedaron establecidas como delito las relaciones sexuales
pre y extramaritales, la homosexualidad, la pornografía, y la ingestión de bebidas alcohólicas, entre muchas
otras prácticas que atenten contra las costumbres religiosas del país, incluyendo el delito de comer en público en el
mes destinado al Ramadan, cuando los musulmanes de todo el mundo ayunan hasta las seis de la tarde. Pero si es
curioso o perturbador imaginar a los más de cien agentes buscando parejas ilegales en los hoteles de paso de la
ciudad, resulta terrible descubrir que el aparatoso operativo apenas pudo encontrar a cuatro parejas en flagrancia
de fornicio, lo que nos hace pensar que el de los hoteles de paso debe ser uno de los peores negocios en este
rico sultanato donde, por cierto, el sultán tiene oficialmente dos esposas y dos palacios, y celebró el 25 aniversario
de su entronación con un concierto privado de Michael Jackson.