Televisa ha sido el medio en el que este gobierno federal ha gastado la mayor cantidad de publicidad institucional. Durante el presente sexenio esa empresa ha recibido por dicho concepto más de mil 800 millones de pesos,1 una cantidad que es superior a todo el gasto publicitario que el gobierno erogó en 2002 (mil 681 millones dos mil 560.55 pesos). En promedio, las entidades de la administración federal han gastado anualmente en Televisa 15.39% del presupuesto destinado a publicidad.
De los mil 803 millones 219 mil 725.48 pesos que ese consorcio ha recibido, 94.9% ha sido por el rubro de televisión abierta (mil 711 millones 409 mil 966 pesos), 2.9% (52 millones 453 mil 546.65 pesos) por el ramo editorial y 2.2% (39 millones 356 mil 212.83 pesos) en su división radio.
Todas estas cifras forman parte de la información que etcétera solicitó a la Secretaría de Gobernación, vía la ley de transparencia, respecto del gasto en publicidad oficial que la actual administración ha erogado.
De acuerdo con los números entregados por la SG, la televisora de Avenida Chapultepec ha sido, año con
año, desde 2001 hasta junio de 2006, la prioridad para el gobierno anunciante (ver cuadro I).
2003 fue el año en que la administración foxista gastó más en Televisa, con un monto de 531 millones 466
mil 16.95 pesos, lo que representó un 17.20% de los más de tres mil millones de pesos que entonces se destinaron
a publicidad gubernamental.
Ese año también se llevaron cabo elecciones federales intermedias y el gobierno aumentó sensiblemente el
gasto publicitario al pasar de los mil 681 millones dos mil 560.55 pesos erogados en 2002 a tres mil 88 millones 733
mil 308.58 pesos en 2003. Es decir, los recursos destinados a este rubro se incrementaron en 83.74% (ver cuadro III).
Los saldos del decretazo
Aunque lejos de las cantidades que Televisa obtuvo, TV Azteca ocupa el segundo lugar de los medios en los
que el gobierno compró más anuncios. La empresa de Ricardo Salinas Pliego recibió en estos seis años una cantidad
de 916 millones 642 mil 884.65 pesos.
La suma de lo recibido por ambas televisoras equivale a 23.5% de los más de 11 mil 500 millones de pesos
que la administración federal ha gastado en publicidad.
Después del aquel triste y célebre
decretazo de octubre de 2002, cuando el Presidente determinó poner
punto final al 12.5% de tiempos fiscales en medios electrónicos, el gobierno aseguró que la medida traería entre
otros beneficios la reducción del gasto en la compra de espacios publicitarios en aquéllos.
Sin embargo, a la luz de los números la realidad ha sido otra: como puede observarse en el cuadro I, desde
2002,2 los principales medios electrónicos no han visto mermada su pauta publicitaria oficial después del
decretazo y, por el contrario, se ha acentuado la concentración de recursos que éstos reciben.
Radio Fórmula, por ejemplo, percibió 20 millones de pesos en 2002, y dos años más tarde el monto ascendió a
77 millones 699 mil pesos. Algo similar ocurrió en los casos de Radiorama, Grupo Acir, Núcleo Radio Mil,
Imagen, RASA y Multimedios Estrella de Oro.
Dentro de los medios electrónicos, mención aparte merece el caso de Canal 40: en 2002 CNI facturó al
gobierno un monto superior a los 11 millones de pesos; un año más tarde, aun con el conflicto con TV Azteca a cuestas, hizo
lo propio con 14 millones, pero en 2004 la cantidad de redujo a apenas 636 mil 601 pesos.
La razón: la inhabilitación que la Secretaría de la Función Pública hizo en el mes de julio de aquel año para
que Canal 40 pudiera recibir publicidad institucional. Después vino la huelga y la negativa del gobierno a consentir
un préstamo de NBC y Telemundo que hubiera permitido saldar las deudas de la empresa.
Actualmente, pese a que el litigio continúa, TV Azteca es el operador de la señal del 40.
Los olvidados
A lo largo de la administración del presidente Vicente Fox se ha mantenido un constante desaire por los
medios públicos: desde la indefinición jurídica que viven y el desinterés mostrado por mejorar su condición hasta el
lugar que ocupan dentro de las prioridades del gasto publicitario federal.
Durante este sexenio Canal 22, Once TV, el Imer y Radio Educación recibieron en conjunto la cantidad de
286 millones 36 mil 956.34 pesos; siendo la emisora del Instituto Politécnico Nacional la que más recursos
obtuvo3 con un total de 127 millones 28 mil 550 pesos, seguida de Televisión Metropolitana (Canal 22) con 83 millones 920 mil 731.41 pesos, el Instituto Mexicano de la Radio con 73 millones 369 mil 967.43 pesos y Radio Educación con
un millón 717 mil 707.41 pesos (ver cuadro II).
La administración federal gastó en medios públicos apenas 2.47% del total de los recursos destinados a
publicidad, apenas 10.5% de lo que destinó a las dos grandes televisoras.
En ediciones pasadas,
etcétera ha documentado la manera en que varias democracias consolidadas consideran
a la publicidad institucional como una razón de Estado, que tiene entre sus principales funciones la de fortalecer
y asegurar la subsistencia de medios que representen una alternativa y que contribuyan a garantizar una
expresión plural ante los grandes grupos ya consolidados.
En México, los medios públicos pueden ser parte de ese contrapeso que haga frente a la concentración y
predominio de la oferta que representan los grandes consorcios. Sin embargo el gobierno federal no los ha considerado dentro
de las prioridades4 de su pauta publicitaria, y ha desaprovechado así una forma para crear un sistema de medios
públicos con finanzas sanas. Si por Vicente Fox fuera, durante su sexenio los medios públicos habrían desaparecido.
Un ejemplo más que demuestra esta lamentable actitud es el hecho de que el presupuesto destinado en 2006
a cada uno de estos medios (Canal 22 con 279 mdp, Once TV con 221.7 mdp, Imer 240 mdp y Radio Educación
con 48.6 mdp) no supera el gasto que realizó el gobierno federal en Televisa en 2005 (411 mdp).