Reacomodos en los medios
Jacqueline Fowks
Los medios de comunicación
peruanos experimentan sospechosas búsquedas de identidad desde el 14 de
septiembre, y con más intensidad desde que Alberto
Fujimori huyó a Japón a mediados de
noviembre. Dos de siete canales de tv de señal abierta cambiaron de administración luego de que volvieran al Perú sus legítimos
dueños Baruch Ivcher1 y Genaro Delgado Parker.
Uno de ellos ya ha reanudado su programación, mientras que el
otro exhibe la imagen congelada de una
bandera roja y blanca y las palabras "Lealtad y transparencia". Ambas
estaciones estuvieron "secuestradas" por
colaboradores del ex oficialismo luego de que el Poder Judicial
favoreciera a los accionistas minoritarios para que éstos
se hicieran de las empresas. Los casos se resolvieron cuando el nuevo gobierno de transición
(presidido por Valentín Paniagua)
decidió que se apliquen las medidas cautelares dictadas por la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos y retomadas en la hoy desactivada Mesa de Diálogo impulsada por la OEA desde agosto pasado.
Pero es distinta la situación de los medios que no sufrieron una presión
tan obvia por parte de la alianza cívico
militar2 que gobernó Perú diez
años. Los canales 4 y 5 que nunca interrumpían su programación habitual
con noticias, empezaron a hacerlo; fuentes usualmente vetadas por su posición no fujimorista tuvieron
nuevamente lugar; incluso, pese a que fueron colaboradores directos e indirectos en
las prolijas operaciones de desinformación originadas en el Servicio de
Inteligencia Nacional (SIN), ahora atacan frontalmente el papel que los
medios3 cumplieron en las campañas psicosociales por la segunda reelección del ex presidente Fujimori.
La periodista Mónica Delta,
imagen de Canal 5, emisora que encabeza una campaña promocional que
busca convencer a la audiencia de que la línea informativa de Canal 5 es equilibrada desde siempre. El mismo
discurso aplica en el programa Panorama.
Canal 4 endeudado
millonariamente con Televisa tenía como vicepresidente de la empresa a José
Francisco Crousillat, quien aparece en el video
que muestra cómo Montesinos pagó 15 mil dólares al congresista
electo Alberto Kouri con el fin de que pasara al ex
oficialismo. Crousillat ya está fuera de Perú y su canal ahora trata
de realizar todas las críticas al gobierno caído
que no hizo en el debido momento en un programa
dominical denominado justamente Tiempo
nuevo. Los presentadores y periodistas del servicio de
prensa también preguntan un poco más, evitando el guión al
cual estuvieron acostumbrados desde 1996, cuando
se filtró a la prensa una conversación
telefónica entre Montesinos y Crousillat,
donde el primero ordenaba con qué empezar el
noticiario nocturno.
Pero no es posible ver en la capital a más de cinco medios "independientes". Cuando hace unas semanas
se divulgaron imágenes de la intimidad de Montesinos, con Fujimori y sus hijos, fue notoria la intención
"montesinista" para desprestigiar más al ex
mandatario4 y desviar la atención de
lo importante. Posteriormente, uno de los canales que transmitió tal
grabación contextualizó las imágenes para justificar la importancia de tomarse una
"licencia histórica"5 con la vida privada.
El estatal Canal 7, siempre
manejado como gubernamental, ha cambiado su línea y lo mismo ocurre en la
agencia de noticias Andina.
Los dilemas
El escenario en los medios de comunicación se asemeja a una placa tectónica en reacomodo constante.
Blanca Rosales, consultora de periódicos y ex editora general del diario
La República, señala la dificultad de juzgar a
quienes durante diez años mantuvieron intacta su independencia y ética
periodística, y a los que en los últimos
tiempos han reparado en su error. "Hay que buscar la manera de que la
ciudadanía sienta que no se va a tolerar la
impunidad en los medios", afirmó. "El otro
reto es que la prensa ex opositora pase a ser independiente. La crisis nos da
la oportunidad de comenzar de cero. Pese a que ha cambiado el gobierno,
la prensa sólo reacciona a los hechos, no ha tenido capacidad de hacer notar o crear nuevos liderazgos".
Rosales destaca la importancia de
la creación de una Comisión de la Verdad. "Es necesario saber cómo
llegamos a ese punto en el que nos quitaron la capacidad de asombrarnos ante el exceso y la falta de respeto a la ley en
los últimos diez años". Sugiere que el tema de medios de
comunicación se incluya, además de derechos humanos
y corrupción.
Si hubiera en los próximos meses
en Perú una sanción ciudadana, una sanción moral contra los medios
de comunicación que actuaron perversamente en favor del gobierno
anterior, es probable que la credibilidad se convierta un valor más importante para los empresarios de la comunicación y no sólo para las audiencias.
Notas:
1. Fundador de Canal 2. Su discrepancia con
el gobierno empezó en agosto de 1996 luego de varios años de
haber respaldado al fujimorismo. Ivcher nunca aclaró por qué
cambió de posición. El programa periodístico
Contrapunto difundió declaraciones del narcotraficante Vaticano quien denunciaba que tenía que pagar cupos al ex asesor del SIN, Vladimiro Montesinos. En 1997 dan a
conocer los casos de tortura y muerte a agentes de inteligencia
que informaron sobre planes del SIN contra los medios de comunicación.
2. Varios líderes políticos denominan mafia al grupo aliado de Fujimori debido al descubrimiento de 70
millones de dólares en cuentas internacionales de Vladimiro Montesinos, ex asesor del ex mandatario. El procurador
ad hoc para el caso Montesinos explicó que el dinero procedería especialmente del tráfico de armas, narcotráfico y
corrupción de funcionarios.
3. Han atacado con mayor afán el cambio de línea en la prensa "chicha" o prensa basura (sensacionalista
y propagandística en favor de Fujimori). Pero no se permitieron hacerlo, cuando ésta actuaba durante la
campaña electoral de 1999-2000.
4. Canal 4 no excluyó unas imágenes de
uno de los hijos de Fujimori en las que aparecía
desnudo con su mascota. Estas fueron aprovechadas toda la semana en la prensa "chicha".
5. El crítico de tv del semanario
Caretas, Fernando Vivas, explicó con esas palabras el significado de dicho
video pero lamentó que no se le participara al público la procedencia del casete.
Jacqueline Fowks es periodista, colaboradora del diario Reforma. Radica en Lima, Perú.