Costumbres culturales de Jalisco
Ricardo Becerra
Hubo una época en la cual, se decía, las ideas dominantes correspondían a las de la clase dominante... pero ya no más. Ahora, las ideas dominantes son de las que nos vienen de esa clase especial que genéricamente llamamos intelectuales o líderes de opinión pública: periodistas, analistas, escritores de libros, ensayistas varios, guionistas de cine, libretistas de televisión, esa nueva capa de profesionales que desde los medios electrónicos e impresos ponen de moda ideas, prejuicios, visiones y, así, moldean las opiniones y los juicios de un gran número de gente, en realidad, de la mayoría de la gente.
Para oprobio de la Ilustración, han dejado de ser determinantes los cursos y los libros que dictan los
maestros en la escuela; tampoco el sermón del sacerdote en su púlpito parece ser el instrumento más eficaz que
define la conciencia colectiva; mientras que la familia todos los días pierde terreno precisamente porque la
televisión ha llegado y se ha instalado en su intimidad, como un apéndice expansivo, que le influye y acaba modificándola.
No hay duda: la gente mira e interpreta al mundo a través de las ventanas que abre el periodismo,
especialmente las que abre la televisión. Esta verdad de don Perogrullo ha sido confirmada por la excelente y
muy sintomática Segunda Encuesta de Medios y Audiencias 2002 levantada por el Centro Universitario de
Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la Universidad de
Guadalajara.1 Echemos un vistazo.
Hegemónica televisión
Todos lo sabemos: el vehículo de información no sólo de entretenimiento privilegiado para los
jaliscienses y para los mexicanos es la televisión. Menos conocido es que a partir de los años 90, en los hogares
mexicanos existen ya más televisores que aparatos de radio. Pero Jalisco despunta y amplifica esta tendencia: la
pantalla chica es indiscutiblemente la vía de información, entretenimiento y cultura preferida por 87% de los
jaliscienses, aunque en el estado ocurre una aparente paradoja: los municipios no urbanos, con menos servicios, menos cobertura de luz eléctrica, tienen sin embargo mayor afición a la televisión que los metropolitanos.
Los noticieros son la cosa más vista después de las películas. A esos géneros le siguen las telenovelas y
las series. En relación con los noticieros, por mucho, los informativos de Televisa establecen la pauta
dominante en la formación de eso que llamamos la malhumorada opinión pública: casi 50% de los que ven
noticieros, lo hacen a través de Televisa, en la persona de Joaquín López-Dóriga.
Llama la atención el crecimiento y la penetración de la televisión de paga: alrededor de 50% de los
jaliscienses tienen su contrato con una señal pagada, pero los noticiarios que allí se transmiten tienen una
presencia francamente marginal: sólo 2.5% de los televidentes acceden a esa opción. Por eso, los jaliscienses
parecen requerir la televisión de paga para satisfacer otras necesidades de su espíritu, sobre todo ¡su curiosidad
científica! (Discovery es con mucho, el canal de paga preferido) y su actualización farandulesca y musical (MTV).
¿Acostumbra ver televisión?
¿Acostumbra ver televisión? (porcentajes)
¿Cuál es el noticiero de televisión que acostumbra ver? (porcentajes)
 |
* Sistema Jalisciense de Radio y Televisión |
¿Tiene acceso al servicio de televisión de paga o antena? (porcentajes)
Rezago tecnológico
La radio no presenta novedades (se sabe que es un acompañante diario, permanente, consuetudinario,
de los mexicanos y que los fines de semana su audiencia baja en cantidad, pero sube en intensidad),
aunque pensándolo bien sí existe una noticia extravagante y por demás curiosa: la música clásica,
sorprendentemente, resulta ser más escuchada que el rock en español y que el rock clásico inglés (la venta de discos no
confirma ese refinamiento pero en Jalisco, hasta donde sabemos, nadie se raja).
Más importantes (y dramáticos) son los datos que provienen de la Internet: muy pocos jaliscienses
(30%) tienen acceso a la red, aunque el rezago en la zonas rurales o poco urbanizadas es peor, 82% no hace
contacto con Internet.
El hecho confirma el rezago tecnológico y las viejas diferencias entre el México rural y el urbano,
pero también los abismos entre los diferentes rangos de edad: la mitad de los jóvenes (de entre 16 y 24 años de
edad) ya se conecta habitualmente con la red, mientras que los mayores de 45, apenas si la conocen: 85% de
ellos no tiene acceso a la Internet.
Pero la regionalización marca una pauta todavía peor: del 30% de los jaliscienses que declaró tener
acceso a Internet, prácticamente las tres cuartas partes viven en el centro del estado. Todo lo demás, desde los
Altos Norte hasta la Sierra Occidental, exhibe un índice de acceso a la red francamente preocupante y
decepcionante, con niveles cercanos a los de Honduras o el Congo.
¿Acostumbra escuchar la radio?
¿Acostumbra escuchar la radio? (porcentajes)
¿Qué escucha con más frecuencia en la radio? (porcentajes)
¿Tiene acceso a Internet?
¿Tiene acceso a Internet? (porcentajes)
¿Y los periódicos?
Jalisco da la nota: 41% de los entrevistados dice leer y enterarse de lo que ocurre a través de los
periódicos, pero los jaliscienses de la zona metropolitana que consultan este medio llegan a ser la mitad. No obstante,
hay que matizar: algo menos del 10% del total dice leer diario, los diarios (una vez más, el predominio de
la televisión, pues con ella sí que los encuentros son cotidianos, cosa de todos los días, con los periódicos la
cosa es eventual).
Y una diferencia más: entre los lectores de diarios
(
El Informador en primer lugar) ocurre el
fenómeno contrario que entre los televidentes: se compra el periódico para enterarse de lo que pasa en la localidad,
en el estado; en cambio se mira la televisión para saber que pasa a nivel nacional, internacional y en el
ámbito cultural.
Las revistas son algo más socorridas (40% de los entrevistados dice leer revistas sistemáticamente). Esto
se debe, quizá, a su carácter semanal o mensual que las hace estar más tiempo disponibles. Pero el amplio
acceso también se debe a su enorme variedad: decenas, quizá centenas de ofertas que diversifican las
preferencias: desde TV y Novelas (la gran consentida del público) hasta
Proceso (la única política que sobresale entre
las demás), pasando por National
Geographic y Muy Interesante.
¿Acostumbra leer algún periódico?
¿Acostumbra leer algún periódico? (porcentajes)
¿Con qué frecuencia lee periódicos?
(Considerando al total de la población, porcentajes)
Otros desconfiados
El hecho de que los jaliscienses recurran a la televisión y a la radio como vehículos privilegiados de acceso
a la información, no quiere decir que crean a pie juntillas todo cuanto exhiben sus noticieros: de hecho,
la fiabilidad de los medios está a mitad de la tabla.
La televisión es el medio que goza de mejor reputación, levemente, por sobre la radio y la prensa
escrita, pero no llegan a ser de las instituciones más respetadas: por mucho la familia, la escuela, la Iglesia y las
fuerzas armadas se encuentran sobre ellos. Los medios electrónicos e impresos son indiscutiblemente mucho
más confiables que el resto de la clase política: gobernantes y diputados, y que policías o jueces.
El retrato de esta Segunda Encuesta de Medios y Audiencias en Jalisco no ofrece grandes novedades (la curiosidad científica del teleauditorio que lleva al primer lugar de la televisión de paga a Discovery Channel, la preferencia por la música clásica en las bandas de la radio), pero sí la confirmación estadística de las viejas verdades: el férreo anclaje local de los medios impresos, el gravísimo rezago informático de la población y, sobre cualquier otra cosa, la indiscutible importancia de los medios electrónicos y la supremacía de la televisión en la configuración del clima público de la sociedad. Los medios ya no son medios, sino un poder que dibuja y cincela todos los días el ánimo político y espiritual de la nación.
Nota
1 La Segunda Encuesta de Medios y Audiencias en Jalisco utilizó la siguiente metodología:
Universo: población de 16 años en adelante del estado de Jalisco.
Tamaño de la
muestra: mil 435 casos, con un margen de error de +/- 4% y un nivel de confianza de 95%.
Muestreo: estratificado por regiones, según sexo y edad.
Tipo de muestreo: aleatorio no probabilístico.
Puntos de levantamiento (vía
pública): 41 localidades de las 12 regiones del estado de Jalisco (Altos
Norte, Altos Sur, Centro, Ciénega, Costa Sur, Costa Norte, Norte Sierra de Amula, Sierra Occidental, Sur, Sureste
y Valles).
Fecha del levantamiento: 21 de noviembre al 11 de diciembre de 2002.
Población según
sexo: femenino 52%, masculino 48%.
Población por grupos de
edad: 16 a 24 años (29%), 25 a 34 años (25%), 35 a 44 años (19%), 45 a
54 años (13%), 55 a 64 años (7%) y 65 años en adelante (7%).