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Foto: Sergio Pérez/Reuters, 12/III/2004
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La matanza ha sido el día anterior, y se ha convocado desde el gobierno una manifestación de rechazo y condena. El símbolo de
esa convocatoria oficial, un lazo negro, crespón de luto, destaca sobre un mar de paraguas con los que los madrileños se intentan resguardar de la lluvia, a ratos brutal, con la que el cielo viene a completar su desolación.
El contraste entre el signo oficial y la muchedumbre empapada adquiere una nueva dimensión cuando el silencio comienza a
romperse con gritos que se elevan y se extienden contra la intención de los convocantes. "¿Quién ha sido?". Con ese grito los madrileños están anunciando que dos días después, a la hora de votar, no van a comportarse como súbditos, sino como ciudadanos que piden cuentas, juzgan y castigan.