Salvador Macías Payen
La sed de rating de las televisoras cobró una víctima más. Se trata de Juan Campos Ramírez, de 44 años,
quien fue persuadido por 𧖰 pesos! de participar en un
talk show producido por Televisión Azteca. Su papel, le
indicaron los productores, "era negarlo todo".
Al término del programa donde fue increpado por una señora que dijo ser su esposa, quien lo acusó
de prostituirla, traficar con niños y vender droga para pagar supuestas "deudas de juego" Campos Ramírez tuvo
que enfrentar el desprecio de quienes le rodean: "Me corrieron del templo evangélico donde vivía" y explica que
incluso ha recibido cuatro amenazas de los productores y de la titular del programa
Cosas de la vida, Rocío Sánchez
Azuara, quienes le propusieron "pagarle por su silencio...".
Con la voz entrecortada añadió: "Mi vida dio un giro de 360 grados, la gente con la que vivía me acusa
de traficante de niños y hasta han amenazado con meterme a la cárcel".
Muy afligido don Juan cuenta a
Excélsior que el 16 de enero del presente le regalaron un boleto para el
programa. Mientras estaba formado, dos integrantes del equipo de producción le ofrecieron formar parte del panel, pues
un invitado faltaba, sin contarle exactamente de qué se trataba.
Una vez dentro del estudio, le informaron que lo único que debía hacer era "negarlo todo" y que por actuar
"le iban a dar una lana".
Para sorpresa de Campos Ramírez, cuando inició el programa la señora que estaba a su lado comenzó a
gritarle que era su esposa, y que la prostituía por deudas de juego y que además lo había visto traficar con niños y
vender droga.
"Yo lo que hice fue negarlo todo, pero la señora insistía en que era mi esposa, es más, que hasta me había
visto vender droga y que mi supuesto compadre la había prostituido", lamentó Juan Campos.
Al término del programa le dieron 200 pesos y le dijeron que no hablara con nadie al respecto. De regreso
al templo evangélico que habitaba, ya lo habían desalojado a él, a su esposa y a sus dos hijos.
Al ver su vida tirada por 200 pesos, Campos Ramírez ha mandado cartas a diferentes instancias, incluyendo
al jefe de gobierno del DF, Andrés Manuel López Obrador, sin que hasta la fecha nadie lo haya ayudado. Debido a
que ha denunciado este atropello, ha recibido cuatro amenazas de los productores de Sánchez Azuara. En la
última llamada telefónica le dijeron que "cuánto quería por su silencio"