Periodismo y ética
Víctor Roura publicó recientemente
Cultura, ética y prensa, un texto de 373
páginas, de letra pequeña y
apretujada, pero con ideas que trascienden ámbitos cerrados,
negaciones de la realidad moral, de la ética reporteril, de la
más
noble labor: la escritura.
Roura, editor de la sección cultural de
El Financiero, es un viejo rockero que tiene por
costumbre vestir de negro,
usar larga melena y barba y no perder de vista su actitud
crítica por un medio en el que, en general, sus colegas
periodistas prefieren vagar felices, sin que les preocupe la
ética, la moral para ejercer el oficio y la búsqueda de
una
superación personal que va siempre de la mano de la cuasi
perfección.
Cultura, ética y
prensa no es un folleto o un manual de periodismo; es un
anecdotario donde Roura reseña con
ironía, unas veces, y otros con humor, el enorme cúmulo
de hechos insólitos que le ha tocado presenciar a lo largo de
casi
tres décadas de trabajo en mesas de redacción de
periódicos y revistas por donde ha transitado.
Al libro lo integra un "Diccionario de la
calamidad periodística" donde vocablos como abandono,
abuso,
acoso, amiguismo, bisnes, cobardía, desempleo, dinero,
favores, intolerancia, negligencia, parcialidad, quimera,
sectarismo, subversión, vanidad, xenofobia, zalamería,
entre otras, desfilan no con definiciones sino con experiencias y
anécdotas que ilustran el mundillo del periodismo mexicano.
Al volumen, el autor lo dividió en una
breve pero concienzuda entrada sobre la ética y sus
implicaciones críticas y
una amplia y segunda parte relacionada con la práctica, pero
con una idea central: no aburrir.
Antes, el hombre de negro, el intelectual, el
periodista, dice que "cada informador debe comportar una
deontología (deon: obligación, deber; logía:
conocimiento, estudio) periodística para así, con
voluntad ética, asumir su profesión"
Víctor Roura, Cultura, ética y
prensa, México, Paidós, 2001, 373 pp.
Ernesto Soto Páez
* * *
Poder y rating
El rating se ha vuelto un tirano y ejerce
su poder; es un hijo de la televisión. De ahí que
Jenaro Villamil (Mérida,
Yucatán, 1969) le ha dedicado tiempo al estudio de este
fenómeno televisivo en
El poder del rating, donde explica su
influencia en la sociedad política, en la TV mexicana y el
posible futuro de la televisión a partir del
rating.
El autor señala que el
rating es lo que determina, en el mundo de la
televisión privada, los contenidos de la
programación, su comercialización, su difusión
y, por supuesto, el papel competitivo de un producto. La encuesta, en
el mundo de la política, es lo que determina la conducción
de un funcionario o candidato, la manipulación de los mensajes
y del programa. Unidos provocan el fenómeno de
mediatización política que vivimos en la actualidad y
la lógica populista
que los inspira: tiene poder el más reconocido, no el
más capaz. A los ciudadanos no les hace falta
información
sino propaganda. Prevalece la imagen que vende más, no el
individuo que propone y convoca.
De la televisión dice que "hoy no
sólo es un aparato doméstico más ni el principal
vehículo de comunicación
e información de la sociedad moderna, sino un complejo
simbólico que domina e influye, que trasciende los
ámbitos privados y públicos", pues está
presente en las redacciones periodísticas, en las aulas
universitarias, en las tiendas
de autoservicio, en las casas de campaña de los partidos
políticos, en las oficinas públicas, en las empresas y
consorcios.
Y aun cuando no esté, influye.
Jenaro Villamil precisa que el poder del
rating genera varios fenómenos que están
presentes en la televisión
comercial y que se han traspolado al universo político. Si en
un principio las funciones originales de la televisión se
dividían
en informar, formar y divertir o comunicar simbólicamente, hoy
prácticamente se reducen a vender una realidad virtual,
pues el rating se basa en la utilización e
inducción permanente de las imágenes.
Una de las conclusiones que ofrece el analista es
que "no será posible una transformación genuina,
libertaria, si
no se ubica este cambio como una agenda para delimitar el poder
desbordado, expansivo, unilateral que ha adquirido
el rating, entendido como criterio prácticamente
único para definir los contenidos, el discurso y hasta el
quehacer
informativo, político y comunicativo en nuestra sociedad actual".
El poder del rating ayudará a tener una visión más
analítica para comprender que éste no sólo sirve
para medir audiencias y vender cremas y detergentes, sino que su
influencia
se extiende hasta el poder político.
Jenaro Villamil, El poder del
rating, México, Plaza y Janés, 2001, 186 pp.
Jaimeduardo García
* * *
Radio pública
En Dimensiones de la radio pública en
México, Luis Ernesto Pi Orozco (quien fue director de RTC), conjuga
descripciones, reflexiones y análisis de la radio
pública para darle cuerpo a una especie de memoria de los
frutos, cambios y
defectos de la radio cultural en nuestro país desde la
perspectiva de Radio Educación, de la cual fue director.
Pi Orozco señala que la radio
pública y social tiene como misión el aprovechamiento
de la comunicación
radiofónica para fines sociales de servicio público,
bajo esquemas de pluralidad y equilibrio, y con fundamento en los
valores de
la identidad nacional, la cultura y la historia universales.
El autor aborda, someramente, el aspecto legal, el
financiamiento, la educación y la cultura como parte
fundamental en el desarrollo social, un examen de Radio
Educación como opción a la radio comercial y sus
expectativas. En este
último aspecto, Luis Ernesto Pi Orozco sostiene que la radio
cultural debe reafirmar su valor de alternativa de servicio
público y reforzar su condición de inversión
estatal en el marco de la educación y cultura y ser foro
plural: "Todas las
actividades del campo de la cultura conllevan la necesidad de su
comunicación a la sociedad. Por igual deben difundirse las
tareas que desarrollan las instituciones públicas y privadas,
así como las propuestas culturales y artísticas
independientes".
Luis Ernesto Pi Orozco, Dimensiones de la
radio pública en
México, México, Fundación Manuel
Buendía/Gobierno de Chiapas, 2001, 298 pp.
Jaimeduardo García
* * *
Encuestas en los medios
El Instituto Federal Electoral publicó recientemente
El papel de las encuestas en las elecciones
federales, memoria de un taller de análisis
metodológico realizado en el año 2000. El objetivo
primordial fue el examen de los
ejercicios muestrales de las tendencias electorales. En dos de las
mesas participaron gentes de los medios y expusieron su
experiencia en conteos rápidos.
En una de las mesas se presentaron seis trabajos,
dos de los cuales fueron financiados por medios electrónicos
(TV Azteca y Televisa), y otros dos por medios impresos
(
Reforma y
La Crónica de Hoy).
Alejandro Moreno, del periódico
Reforma cuestiona la utilidad de llevar a cabo encuestas de salida para
medios impresos. Sin embargo, justificó que el dato puro en
sí es noticia, "sobre todo cuando es una encuesta
electoral;
cuando se dice en la noche de la elección quién
ganó, eso es noticia en sí mismo".
Y va más allá al explicar que
"la noticia no termina ahí, la noticia va también
en las historias del por qué ganó
tal candidato (lo que los periodistas estadounidenses llaman la
historia de las noticias,
news history)... las encuestas preelectorales se pueden
trabajar con más detalle, no solamente el dato sino los
porqués... En el caso del periódico, una
encuesta de salida (exit poll) o los resultados que van
llegando en el día a través de una encuesta de salida
permite, en el
sentido político, a partidos y candidatos, tomar decisiones de
cobertura".
Francisco Báez Rodríguez de
La Crónica de Hoy se refirió a su experiencia
personal en materia de ejercicios
electorales, y comentó que en ese diario se realizó
"una interesante simulación con datos del PREP del IFE".
Comentó que en
1994 fue invitado por el IFE a realizar un conteo rápido, y
con base en ésa y otras experiencias, el ex subdirector de
Crónica coordinó y aplicó la
lógica de experiencias pasadas para difundir la noche del 2 de
julio de 2000 un conteo rápido en
la edición en línea del diario, cuyos resultados fueron
publicados en la versión impresa del lunes 3 de julio.
Cabe destacar que en esas ponencias, Eduardo
Ragasol, miembro de AC Nielsen, precisó que es tan importante
la metodología como la ética con la que se hace el
trabajo, y la ética que se utiliza para publicar los resultados
de determinado trabajo.
Refirió que "cuando el cliente publica
los resultados, la agencia debe ser corresponsable en la forma en
que se
publican éstos. En otras palabras, tenemos que hacer que el
cliente suscriba nuestros mismos principios metodológicos y
éticos... A Milenio le trabajamos bajo condiciones
bien precisas en esto. Si no cumplían con esta
condición, no íbamos a
trabajar para ellos, ésta fue la condición que
suscribiera nuestros principios... procuramos siempre una
transmisión correcta
de los resultados... algo que me parece crucial destacar:
cuándo es una interpretación o una editorial"
El papel de las encuestas en las elecciones
federales, México, IFE, 2001, 286 pp.
Jaimeduardo García