Antulio Sánchez
La red es un amplio e infinito laberinto de nichos y jardines, con profusas frondosidades y alucinaciones, donde aparecen en el momento menos esperado templos y cultos a los objetos y personas más increíbles.
Aunque muchos de esos ritos son transitorios, se pierden muy pronto en un mar de confusión, de
vértigo que son proclives a estimular los bits, también hay otros que se conservan y se resisten a perecer ante
la volatilidad existencial de los contenidos y los cultos que se dan en la red.
Algunos tienen relación directa con la realidad, son muy carnales y directos pero no reflejan una
nueva dimensión religiosa, sino que son actos lúdicos que se nutren de la fantasía para constituirse en nuevas vías
para alimentar el juego y el hedonismo, para ejemplificar esa secular adoración que se da en los tiempos que
corren para que los fans construyan su capilla con el propósito de rendir tributo a sus ídolos.
La mayoría de estas deidades han surgido de lo fortuito, el reflejo de construcciones compartidas y de
volátiles comunidades virtuales. En dicho universo las deidades femeninas tienen gran presencia, con santuarios
cultivados por millones de usuarios; pero su glorificación digital no se desvincula de sus biografías
personales. Muchas de ellas han sido producto de la articulación de redes espontáneas que desembocaron en ritos
compartidos y sin que mediara estrategia alguna de algún organismo empresarial o entidad alguna.
El diseño de un mito erótico
En 1996 una pequeña empresa de juegos de video dio a conocer
Tomb Raider, un juego que conmocionó el mundo del entretenimiento digital y sacudió a la red en su conjunto. El juego no sólo se convirtió en
una especie de gallina de los huevos de oro para dicha empresa, también se tornó en un nutritivo alimento de
culto en la red. El mismo año de su lanzamiento fue declarado el juego del año, pero lo interesante fue el
fenómeno que se despertó alrededor del mismo que ha vendido hasta el día de hoy más de 30 millones de unidades
en el mundo entero y que hizo de su heroína, Lara Croft, un mito, una especie de
sex symbol que modificó
hábitos y pautas de muchos amantes del entretenimiento.
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Angelina Jolie, como Lara Craft |
Poco después, la figura de Lara se multiplicó por la red, cual si fuera un virus proliferaron los foros y sin
mediar convocatoria alguna surgieron sitios, chats, templos para abordar la vida de esa mujer que dio paso a todo
un fenómeno conocido como
nude
raider. Pero la adoración de inmediato se erotizó y poco después sus
fans empezaron a modificar su figura, al grado de dotarla de anatomías atractivas, se tornó en mito sexual, se
volvió la chica favorita de millones de adolescentes a lo largo y ancho de la red. Incluso antes de que la actriz
Angelina Jolie la interpretara en el cine, era ya un icono que arrasaba entre los púberes. Cientos de revistas cayeron
ante el embrujo de ese ente digital y prestigiosas publicaciones como
The Economist le brindaron su portada para ubicarla como uno de los grandes referentes de la generación net.
Por cerca de varios años la fiebre por Lara se mantuvo en lo más alto de la red, hasta el grado que hoy
en día se encuentran en el ciberespacio miles de páginas dedicadas a esta mujer conformada de bits, algo que
la llevó a estar en los Top 50 Shakers of Computer World, donde se codeó con el dueño de Microsoft. Los
miles de sitios dedicados a ella en la red testimonian que Lara es uno de los grandes iconos digitales.
El estrellato soft
Varios son los casos de mujeres dedicadas al porno que cuentan con un culto inusitado en la Internet
debido a sus dotes carnales; no deja de ser curioso que alcancen tal devoción en un terreno donde lo que está a la
orden del día es lo múltiple y lo disperso, un mar abundante de tetas y glúteos. Uno de los casos sobresalientes es
el de Danni Ashe, que inició su carrera como bailarina nocturna pero ante la poca fortuna que tenía en ese
medio y las revistas donde posaba, optó por emprender nuevas rutas: se juntó con varios amigos para formar un
sitio en Internet, Dannis Hard Drive (www.danni.com), que de inmediato se convirtió en un lugar con gran
afluencia de visitantes. Así, de pronto, la desconocida Danni empezó a multiplicarse en la red.
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Danni Ashe |
Al sitio de Danni Ashe se accede por medio de un pago mensual por el cual el usuario puede tener
derecho a bajar miles de fotos y videos de ella. Es una de las artistas porno que gana millones de dólares anuales,
su sitio tiene miles de visitas diarias. Convertida en un sueño que todos querían protagonizar, esto se reflejó
en el año 2000 al convertirse en una de las mujeres más solicitadas en el ciberespacio. De 1995 a 2000, la
cantidad de veces que su imagen ha sido "bajada" de la Internet ya ha superado la barrera de los mil millones
de
downloads, cifra que la envió directamente a la fama, a ocupar la portada de publicaciones
convencionales tanto de pornografía como de entretenimiento, incluso su nombre figura ya en el libro de Guinnes como
la mujer más "bajada" en 2000. La recurrente visita que hacen a su sitio sus adoradores es el reflejo de que
los récords no es lo que los mueve a visitar esta página, sino a tener el contacto con una de las deidades
más solicitadas de Internet.
A sus 36 años la voluptuosa Pamela Anderson es una de las consentidas de Internet que cuenta con un buen séquito de admiradores. Desde su fortuito descubrimiento en la primera parte de los años 90
del siglo pasado por una compañía cervecera de Canadá que vio en sus curvas buenos motivos publicitarios,
Pamela se adentró al mundo de las pasarelas y empezó a posar para revistas. Pamela aprendió muy pronto que
el erotismo y las anatomías bien torneadas venden mucho, pero que no se llega a los primeros sitios del
modelaje y en el porno soft sin un par de dotadas tetas, por lo cual decidió desembarcar raudamente en un quirófano de Los Ángeles donde no sólo se aumentó el pecho, sino que se puso silicona en varias
partes de su anatomía y se extrajo algunas costillas.
A partir de ese momento se convirtió en el prototipo de la chava buena que todo mundo desea, una
mujer delgada pero bien torneada. Junto con ello comenzó su aparición en las pantallas de televisión y empezó su
éxito al posar en varias publicaciones. Para 1995 ya se había convertido en una de las mujeres más seguidas
en Internet, sus fotos fueron "bajadas" en 16 mil 646 ocasiones en un día, lo que la transformó en la pionera
de las adoradas en Internet, en el símbolo sexual de la red. Algunas publicaciones la ubicaron como uno de
los grandes símbolos sexuales del momento, aparecía ya en los primeros puestos de las mujeres más sexys de
todos los tiempos. Pero su mayor éxito en la red lo alcanzaría en 1997, cuando ganó el desaparecido título de
Miss World Wide Web.
Luego de obtener dicho premio, Pamela alcanzó otro éxito digital cuando se dio a conocer en la red un
video en el cual se mostraba teniendo relaciones sexuales con Tommy Lee, su ex marido y baterista de la banda
de rock Motley Crue. Un video de su luna de miel en 1995 y que, según Pamela, había sido robado por un
albañil, pero que terminó en manos de la revista
Penthouse que se encargó de publicar algunas fotografías que
la mostraban en plena felación a su marido. El video se promocionó inmediatamente en Internet, alcanzó las
200 mil copias vendidas, y batió todos los récords registrados en la red.
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Pamela Anderson |
Después que
Penthouse sacó sus fotos, la red se saturó de imágenes
hardcore de la pareja a las que se
sumó una cascada de reproducciones de fotografías de Pamela en la revista
Playboy. Por si esa difusión no
fuera suficiente, a fines de 1997 la empresa IEG (Internet Entertainment Group) ofreció a los abonados a su sitio
Web las imágenes del video, cuya edición clandestina en VHS recorría el mundo. Al ver el éxito de ese video
Pamela y Tommy firmaron un acuerdo con la empresa para compartir los beneficios de su explotación legal. Eso
vino a darle mayor fuerza al argumento de que dicha cinta nunca fue robada, sino que todo fue una estrategia
de negocio de los protagonistas de la misma. A partir de ese entonces el desaparecido sitio oficial de
Pamela Anderson (www.pamelaanderson.com) recibió 250 mil visitas cada día.
Empezaron a proliferar como hongos miles de sitios dedicados a rendirle tributo y en algunos casos
también a hacer negocio con la anatomía de Pamela. En varios de esos espacios los chismes y los rumores también
se multiplicaban para hablar de su supuesta adicción a la heroína, a enaltecer sus supuestas virtudes que
la condujeron a ingresar a una secta californiana, Templo de la Cofraternidad para la Realización Propia.
Paralelo a eso, Pamela aprovechaba cualquier aparición en público para mostrar lo mejor posible sus atributos físicos.
Con el éxito asegurado, Pamela decidió en abril de 1999 quitarse los implantes de su pecho y comenzar
una nueva vida. Al mismo tiempo, como ya se había fatigado de vender su cuerpo en todos los medios y
posiciones posibles, hizo lo único que le faltaba: vender su intimidad. Empezó a hacerlo a través de su página en
Internet, donde ofrecía y ventilaba su vida personal por medio de un servicio de suscripción que rondaba los seis
dólares mensuales. En su página comentaba sus recurrentes accesos depresivos, sus peleas con su otrora esposo
Lee, sus primeras experiencias sexuales y un sinfín de aspectos privados.
Hoy no cabe duda que a pesar de su apariencia artificial y algo frívola, su presencia en la red permanece
como el reflejo de una mujer que escaló posiciones haciendo uso efectivo de su atractivo físico. A pesar de que
sus mejores momentos quedaron atrás, no cabe duda que en los últimos diez años Pamela se ha destacado por
ser una de las mujeres preferidas de la Internet, una de las fantásticas diosas para millones de usuarios.
Las reinas digitales
Una de las imágenes que más se han guardado en los discos duros es la de Cindy
Margolis (www.cindymargolis.com), una modelo que resalta por sus precarios dotes en la actuación, pero que en la
red se ha reproducido como un virus. Algunos dicen que es la verdadera, la única reina de Internet, y para
apoyar esta aseveración se hace referencia a que en 1999 llegó al libro Guinness de los récords por haberse
"bajado" 58 millones de veces las fotos del "Photo Album" que se encuentra en su página oficial.
Margolis se mueve en el ciberespacio como pez en el agua, aunque también ha aparecido en muchas
páginas de diarios y en la portada de muchas revistas, por lo que en 1998 varias publicaciones la nombraron una de
las 50 personas más hermosas del planeta. También Yahoo Internet Life la designó en 1999 como una
celebridad y Forbes, recientemente, la catalogó como una de las "cinco maravillas" que nacieron con la masificación
de Internet.
Pero la incursión de Margolis en la red no fue con el afán exclusivo de socializar su anatomía porque, en
menos tiempo de lo que se imaginaba, su presencia en la Internet le redituó mucho dinero, hasta el grado de convertirse en millonaria. Pero no sólo eso, Margolis es el vivo ejemplo de cómo los desnudos y el sexo en
la red son también importantes para que las capillas y los fieles estén a la orden del día. Si bien su historia no
está llena de situaciones para destacar, su fama llegó cuando abrió un portal donde sus fanáticos podían ver
algunas fotos y saber más de ella. Si querían alguna foto especial o que mostrara algo más, simplemente se lo
pedían, por una corta cantidad ella les daba el gusto de manera privada. Fue así como su éxito creció, se
transformó en la "reina de Internet" y comenzó a vender sus calendarios, primero por todo Estados Unidos y después
a varias partes del mundo.
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Cindy Margolis |
Su carrera tuvo un rápido ascenso, lo cual significó que hace dos años su imagen fuera "bajada" más de
100 mil veces en 24 horas. Hoy, es un hecho que Margolis es de las mujeres más solicitadas y adoradas de
Internet, y que desde 1996 se mantiene entre las preferidas. Sea con su pecho cubierto de pétalos, tomando un
sauna o en bikini esperando una ola, Cindy pone todo su cuerpo a disposición del ciberespacio y los ojos de
los usuarios para salir triunfante.
Otra de las preferidas de Internet es la cantante australiana Sarah Jane, quien tiene infinidad de sitios
donde pululan los fanáticos de sus anatomías y extravagancias. Millones de
clics de ratón han sido los testigos de
la fiebre que sus curvas despiertan a lo largo del orbe. Su página (www.sarahjane.com.au) testimonia que es
una de las mujeres más solicitadas en la historia de lo digital. Al visitar su sitio uno tiene que acordar que
sobran los elementos (y anatomía por supuesto) para que Jane sea proclamada como una de las mujeres más
solicitadas de Internet.
Otro caso curioso, aunque es parte de las volátiles expresiones que surgen en la red, es el caso de la
británica Lucy Layton, quien detentó en 2002 el título de "Miss Internet". Se trató del primer concurso de este tipo
en la red y fue organizado en Libia. En el sitio del certamen (www.missnetworld.tv) aparecieron las fotos de
25 participantes, donde los internautas acudían a votar y la inglesa empezó por llevarse el interés del grueso
de los usuarios, que en total ascendieron a 20 millones. Layton, junto con la tenista Kurnikova y la cantante
Britney Spears, es parte de la triada de los ángeles verdes de la red que traen de cabeza a buena porción de usuarios.
La amada del NetArt
Los festivales más importantes de NetArt son impensables sin la presencia de Netochka Nezvanova, de la
cual se dicen tantas cosas y se inventan tantas historias que su fama se multiplica en el ciberespacio. A lo largo
de la red, foros o chats, se comenta de sus hazañas, de sus encantos y de su fuerte compromiso social. No
faltan quienes reciben mensajes de ella llenos de consignas en favor de los derechos humanos, con fuertes críticas
al fascismo, al racismo y a la discriminación, que vienen a alimentar la idea de su grandiosidad y nutren el
culto por esta mujer.
Protagonista de pasiones encontradas, lo curioso es que Netochka no existe, o al menos no es de carne
y hueso, sólo vive en el ciberespacio. Pero su ingravidez le ha permitido bifucarse, mutarse, para cambiar de
sitios y lugares, para convertirse en muchas figuras y cosas a la vez. Su papel e influencia es tal que muchos
festivales importantes de arte contemporáneo la tienen como invitada principal, o que incluso un año atrás la
Organización de las Mujeres de la Red, con sede en San Francisco, la designó como una de las mujeres más
influyentes de Internet, con lo cual figura al lado de féminas como Carly Fiorina (Hewlett Packard), Judith Estrin
(Cisco Systems) o Allucquere Rosanne (investigadora en nuevas tecnologías).
Su aparición se da a mediados de la década pasada y desde el inicio se destacó por su delirantes
conferencias-performances. Sin embargo, su presencia no ha sido grata en algunos foros donde han terminado por
patearla y echarla de los mismos. Sus mensajes redactados en un código personal, mezcla de inglés, francés,
alemán, así como su ironía y crítica fueron en parte los causantes de que su persona sea aborrecida. A pesar de eso
su éxito ha sido tal que ya es motivo de inspiración de estudios sociológicos y antropológicos en Estados
Unidos, donde grupos de feministas la declaran como el vivo ejemplo de la dinámica cyborg y postidentitaria que
se gesta en la red.
A pesar de que su existencia es un misterio, hay una coincidencia de que detrás de Netochka está el esfuerzo colectivo de hackers o incluso que es una invención y trabajo de fuerzas policiacas con el fin de invadir la privacidad de los usuarios, o bien que es sólo un experimento estético. Sin embargo, a pesar de todo lo que se diga de ella, no se puede soslayar la pasión que despierta. Los admiradores incondicionales y sus feroces detractores vienen a confirmar que la red es cuna para que en su seno la fantasía y la pasión se repliquen en ella con desenfreno, para demostrar que lo único cierto es que la red seguirá regalando la oportunidad para que nuevas coronas, adoraciones y situaciones extravagantes vengan a dar vida a reinas volátiles con el fin de que lo eróticamente descabellado siga pululando.