Emisoras de servicio comunitario
María Teresa Santos
Desde abril de 1979, el ayuntamiento es en la Comunidad Autónoma Vasca el órgano más representativo
y cercano a los ciudadanos. Y como parte del Estado tiene derecho a crear sus propios medios de comunicación.
En este contexto, se planteó que las emisoras radiofónicas municipales debían encaminar sus esfuerzos a
promover la comunicación a todos los niveles, pues sus objetivos no se centran en conseguir audiencias
multitudinarias ni competir con nadie sino, más bien, pretenden ser de utilidad para la comunidad. Asimismo, debían servir
de herramienta de expresión educativa y creativa insertada en la realidad social.
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Radiodifusora vasca |
Estos planteamientos iniciales suscitaron el interés de muchos ayuntamientos, los cuales solicitaron una
concesión de frecuencia al gobierno vasco. No obstante, en la mayoría de los casos los proyectos no se materializaron
por diversas causas, entre las cuales destacan el alto costo que una emisora supone para el municipio; ésta no
aporta un beneficio directo como otros departamentos que se pueden considerar imprescindibles; su dependencia
del pleno municipal puede desencadenar que responda a intereses exclusivistas, así como las restricciones que
impone la propia legislación vigente.
En un principio, las emisoras municipales intentaron agruparse en una coordinadora con el fin de defender
sus intereses y a la vez aunar criterios y promover iniciativas, pero ante el escaso empuje y falta de interés de la
mayoría de los municipios el proyecto fracasó. Actualmente cada emisora se organiza de manera independiente.
Las emisoras
La primera experiencia tuvo lugar en la localidad vizcaína de Amorebieta. El 2 de mayo de 1983, Zornotzako
Udal Irratia se convertía en la primera emisora municipal de la Autonomía. Contaba con una potencia de 50 vatios
que le permitía abarcar el municipio de Amorebieta-Etxano y alrededores. La emisora se planteó: colaborar con las
tareas de difusión del euzkera, informar a los vecinos de las medidas adoptadas por el ayuntamiento, así como servir
de vehículo de comunicación e información de la corporación con los vecinos y de éstos con el ayuntamiento.
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Vitoria, País Vasco Foto: El País Semanal |
La emisora pretendía ofrecer una programación de ámbito local, lo cual suponía un grave problema debido a
que Amorebieta es una localidad pequeña y en ésta no suelen acontecer sucesos relevantes, motivo por el cual
desapareció el informativo diario y se sustituyó por espacios deportivos, musicales, concursos y variedades.
Después de algún tiempo comenzaron los primeros problemas ante la falta de reconocimiento económico por
el trabajo realizado. El ayuntamiento no aceptó pagar salarios, pues consideraba que la emisora constituía un
servicio, por lo que las labores realizadas ahí debían ofrecerse de forma voluntaria y sin remuneración alguna. La
emisora fue decayendo hasta que desapareció en 1989.
En 1988 en el municipio de Getxo surgió otro proyecto de radio municipal que comienza sus transmisiones
en enero de ese año. En diciembre de 1989 lo hacía Gorliz Irratia, la cual es impulsada por 15 jóvenes que se
organizan como una asociación cultural, bajo el amparo del ayuntamiento y con una finalidad comercial. Un año más
tarde (junio de 1991) Durango Irratia empieza a emitir para toda la mancomunidad también con una finalidad comercial.
En Guipúzcoa, Oñate Irratia es promovida por el ayuntamiento y comienza a emitir el 11 de mayo de 1991, y
en 1994 inició transmisiones Arrasate Irratia desde la pequeña localidad de Arrasate.
Características de las emisoras
1) Personal
Una de las grandes dificultades que afrontan las emisoras municipales para su desarrollo son los elevados
costos que supone asumir los gastos de personal que requiere el servicio. Las emisoras resuelven su situación de la
siguiente manera:
a) Ayuntamientos que asumen todos los gastos, por lo cual la situación laboral de los trabajadores es similar
al resto de las dependencias municipales, como sucede, por ejemplo, en el ayuntamiento de Getxo, el cual
dispone de una plantilla de seis periodistas y tres técnicos. Situación similar se produce en Oñate Irratia, que cuenta con
dos periodistas para cubrir las dos horas y media de programación propia y 12 colaboradores. El ayuntamiento
de Arrasate tiene una emisora de radio, televisión y una revista, de modo que cuenta con ocho periodistas de los
cuales dos están asignados de manera permanente a la radio.
b) El ayuntamiento cede el local y acepta cubrir gastos mínimos: luz y teléfono, pero el personal no depende
del ayuntamiento.
c) La gestión indirecta es la opción adoptada por el ayuntamiento de Durango, los seis periodistas que
trabajan en el medio dependen de la empresa que gestiona la emisora.
2) Gestión
La mayoría de los ayuntamientos se ven incapaces de asumir los gastos que ocasiona la emisora y se recurre a
las siguientes vías:
a) Gestión directa. Se realiza a través de diversas fórmulas. Getxo Irratia depende del Consejo de Control de
los Medios de Comunicación, constituido por los partidos políticos con representación municipal. Oñate Irratia
está supeditada a la Comisión de Cultura donde hay un consejo de radio que se encuentra integrado por representantes de la emisora y los partidos.
b) Indirecta, como sucede con Durango Irratia donde el ayuntamiento concede una subvención y una
empresa se encarga de todo lo referente a la radio o Gorliz Urrutia, donde la emisora es gestionada por una
asociación cultural. En ambos casos recurren a la publicidad comercial con el fin de obtener beneficios.
3) Potencia
De acuerdo con la legislación, las emisoras deben tener sólo cobertura local. Sin embargo, este requisito es
un grave inconveniente para la gestión publicitaria. Por lo anterior, se han visto en la necesidad de incrementar
su potencia con la finalidad de ampliar su mercado publicitario. Oñate y Arrasate cuentan con 150 vatios de
potencia, mientras Getxo, Durango y Gorliz con un kilovatio.
4) Publicidad
En 2001 sólo Getxo Irratia cuenta con financiamiento municipal. El resto de las emisoras municipales
tienen publicidad comercial. Los precios de un anuncio de 20 segundos oscila entre las 450 pesetas en Durango hasta
las 850 en Arrasate.
5) Programación
La producción ajena predomina en la programación de estas emisoras. Los porcentajes oscilan entre 66.6%
en Getxo hasta 87.5% en Oñate, porcentaje que en el año 2000 se incrementó hasta 90%, mientras que en
Durango y Gorliz se emite programación propia en su totalidad, sin embargo, más de la mitad de ésta corresponde a
música grabada.
Oñate Irratia tiene una programación predominantemente local y en euskera. Durante las mañanas emite de
11 a 12:45 horas un espacio dedicado a la actividad cultural, deportiva e informativa, además de temas de
interés histórico de la localidad, reportajes, entrevistas, etcétera. Arrasate Irratia emite durante seis horas al día
espacios de carácter informativo y de entretenimiento, resaltando de manera preferente la información de ámbito local.
En cuanto a los espacios con producción propia, Getxo Irratia dispone de noticieros de información
general (37.5%) e información local, con porcentajes que van desde 10.7% en Gorliz Irratia hasta 25% en Getxo.
No obstante, la música tiene gran presencia en la programación (desde 16.6% en Arrasate hasta 52.5% en
Gorliz), así como el género de los
magazines que en Arrasate alcanza 66.6% de la programación.
Entre las variaciones que ha tenido la programación de las emisoras municipales destacan el incremento
del horario de emisión, más relevancia a la información de ámbito local y la elaboración de noticieros propios
con periodicidad diaria, oscilando entre 10.7% en Gorliz y 25% en Getxo.