Desfase entre academia y mercado laboral
José Alejandro Gamboa
Para muchos egresados de la licenciatura de comunicación, la radio comercial en México es vía para la fama, el dinero y el glamour. Son pocos, sin embargo, los que acceden y lo hacen bajo condiciones poco alentadoras.
La moda no acomoda
De acuerdo con Tamara León, locutora de Mix FM en la ciudad de México, a diferencia de otros medios
la radio quizá es el más alejado del glamour, y esto es algo que los jóvenes no perciben en la escuela.
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Foto: UNAM/Imágenes hoy |
Los acelerados cambios tecnológicos y el rápido crecimiento de los medios masivos desencadenaron un
boom en los estudios de comunicación y los convirtieron en moda. Con la aparición y el auge de las grandes
industrias informativas, las escuelas que ofrecían la carrera también crecieron. Así se conformó como una de las
carreras más solicitadas, sin importar la falta de precisión en su estructura académica. Sin embargo, la escasa
organización en el gremio, el poco respaldo a los trabajadores, además de los bajos salarios y la casi nula oferta
de garantías laborales, no son impedimento para que cientos de jóvenes opten por la carrera de comunicación
o periodismo. Pese a esto, el deseo de algunos ex alumnos por lograr algún lugar en las estaciones del
cuadrante los ha llevado a trabajar sin pago, a veces por tiempos prolongados y sin mayor apoyo por parte de las empresas.
La pregunta es: ¿cómo se percibe a los medios desde los espacios universitarios?
Naara Poblano, estudiante de ciencias de la comunicación en la Universidad Intercontinental (UIC), tuvo
su única cercanía con el campo de trabajo a través de una visita a Radio Centro, organizada por un
maestro. Poblano fundamenta su motivación gracias a esa visita y ha enfocado su principal interés en las áreas de
locución y producción. Optimista, señaló que la escuela la prepara para realizar su profesión con eficiencia: "Siento
que podré aportar cosas y tener la capacidad de lograr algo interesante, puede ser una utopía o ideología mía y
sé que es un poco difícil, pero es lo que espero".
Respecto del sueldo que ofrecen las empresas, la estudiante aceptó que se debe empezar desde abajo,
tal vez sin ganar un peso, "pues no creo que de la noche a la mañana gane mucho dinero, sin embargo sí lo
espero ya que no pienso hacer el servicio social toda mi vida".
Según Adolfo Fernández, directivo de Radio Centro, en las empresas siempre hay trabajo, siempre
hay necesidad de levantar cables o de fotocopiar hojas, pero los jóvenes no están interesados en eso.
"Nosotros estamos abiertos a recibirles, pero no les ofrecemos ningún sueldo, ya que por aprender no se paga".
En otro sentido, Iñaki Manero, gerente creativo del grupo radiofónico Acir, aseguró que los sueldos en
los medios son bajos y comentó que "los que trabajamos aquí, estamos convencidos de lo que hacemos. El
estar loco no es requisito, pero sí ayuda un poquito a tolerar algunas condiciones".
Estrellas, ¿en el firmamento?
Se dice que la profesión comunicativa nació con el surgimiento de las industrias de la información,
la propaganda y el entretenimiento. Estos campos demandaron de la comunicación especialistas para
cada ámbito, que al paso del tiempo originaron la profesión como tal.
En este sentido, las universidades han generado recursos en su mayor parte para trabajar en los
medios masivos, siendo uno de los problemas que algunos otros estudiosos han identificado como la principal
causa de la sobrepoblación en las empresas, así como su consecuente devaluación.
Por otra parte, no todo depende de la universidad, gran parte de la responsabilidad recae en el alumno.
Carlos Martínez, auxiliar de la coordinación de la licenciatura de comunicación en el área de Relaciones Públicas
y Eventos Especiales de la UIC, indicó que la principal desventaja de un alumno al buscar trabajo es la de
tener una idea poco clara de lo que quiere hacer. Sostuvo que dentro de la comunicación existen otros campos
menos saturados como las relaciones públicas, la comunicación organizacional y la planeación estratégica.
La falta de una preparación adecuada y la desvinculación casi total de las universidades con los
medios, agravan el problema.
En las universidades, los responsables están convencidos de la necesidad de estrechar relaciones con
los medios, para lo cual consideran indispensable que el estudiante pueda tener una idea más clara de lo que
es la radio. Las prácticas profesionales y el servicio social son las maneras más comunes de lograrlo.
Antes de egresar se debe fomentar en el alumno el contacto directo con los profesionales del medio, lo
que proporciona la oportunidad de establecer un vínculo más estrecho con el ambiente y el personal de las
empresas radiofónicas, según lo subraya Laura King Lozano, coordinadora del área Radio y Periodismo en la
Universidad Anáhuac. "Mantenemos convenios de prácticas profesionales con muchas estaciones reconocidas", añade.
El coordinador de la UIC comenta que una forma importante de preparar al alumno se da a partir de la planta de profesores que labora en las instituciones. Respecto de la facilidad que ofrece la universidad a través de
bolsas de trabajo, Martínez expuso que hay mucho que hacer para que "las influencias y las palancas" den paso a
una nueva cultura laboral donde las aptitudes del postulante sean reconocidas para ganarse un espacio en la radio.
Para la investigadora Gabriela Sosa García, un plan de estudios universitario debe responder a las
necesidades que demanda la sociedad. Sin embargo lamenta que aunque se esté actualizado y se cuente con
materias prácticas e incluso talleres, éstos tan sólo son una simulación del mercado de trabajo.
Como alcanzar una estrella
Esta desvinculación entre el campo laboral y las instituciones formadoras de recursos profesionales es
difícil de resolver. Así, los egresados se encuentran con situaciones no previstas que los orillan a aceptar
las condiciones imperantes o a buscar otras formas de desarrollo. Ejemplo de ello es lo que platica Nadia
Gabriela Núñez, egresada de la carrera de comunicación y relaciones públicas por la Universidad
Latinoamericana. Núñez se dijo decepcionada por el trato de los empresarios cuando se busca apoyo para proyectos o propuestas.
La ex alumna ejemplifica su frustración con un programa llamado
Los cuentos del abuelo Tan Tan que se transmitió en el 1260 AM en Radio Acir. Ahí Núñez participó junto con otro compañero en la
producción completa, logrando desarrollar el proyecto y hacer transmisiones con un "rating aceptable". Después de
dos años de transmisión y sin recibir algún pago, los directivos exigieron patrocinadores con la propuesta de
dar sólo 4% de las ganancias, algo que "en realidad confirma que nunca contamos con un verdadero apoyo
por parte de la empresa", lamentó.
Contrario a lo que piensan algunos directivos, la también diseñadora subrayó que sí es necesario que
las empresas paguen a los estudiantes o practicantes. Núñez decidió desempeñarse como trabajadora
independiente o free lance, pues no encontró una oportunidad laboral con un sueldo acorde con sus
expectativas. "Uno puede ganar más como independiente", concluyó.
Desorganización y falta de regulación
Los recortes de personal es lo que ha distinguido a la radio desde mediados del año pasado. Lejos de
generar espacios para nuevas generaciones, cierran filas y se quedan con lo mínimo para operar. Además hay
poca documentación oficial que ofrezca un panorama del problema. El Sindicato Industrial de Trabajadores
y Artistas de Televisión y Radio (SITATyR) calcula tener un aproximado de mil 200 trabajadores de planta en
total en las estaciones de radio afiliadas, pero no cuenta con datos precisos.
"Hay estaciones de Oaxaca que sólo trabajan con ocho personas y en Monterrey con 40, sin embargo las
cifras son inexactas", según explica el secretario de Trabajo y Conflictos del Comité Ejecutivo Nacional,
Roberto Montes de Oca.
En la Cámara de la Industria de la Radio y Televisión (CIRT), así como en la Asociación de Radiodifusores
del Valle de México (ARVM) no existe información sobre cuántos jóvenes recién egresados de las
universidades trabajan o están activos en los medios. Tampoco los grupos radiofónicos cuentan con información clara
o transparente sobre su número de asalariados, colaboradores o prestadores de servicios.
Por su parte, el investigador y especialista en radio y televisión Gabriel Sosa Plata dice sobre el difícil
panorama en la radio: "Este medio, como otras industrias en el país, no ha tenido un crecimiento importante".
Agregó que la situación económica y el estancamiento numérico de las estaciones han impedido que la radio sea
una fuente atractiva de trabajo.
Sosa Plata detalló que junto con estos factores, la creación de repetidoras de conceptos y de estaciones
del DF eliminan puestos de trabajo. Asimismo, con la llegada de las tecnologías digitales se ha facilitado la
producción de programas, desplazando recursos humanos, tal como ocurre en otros países.
Jóvenes, viejos
Los programas hechos por y para los jóvenes distan de tener propuestas innovadoras. Ivonne Bacha,
editora en jefe de la revista Líderes
Mexicanos, comentó que aunque hay muchos jóvenes trabajando como
locutores en las estaciones más comerciales de la radio, su escuela y trabajo son semejantes a lo que se hacía en los
años 80 y 90 en otros medios electrónicos. "Los jóvenes conocen el lenguaje radiofónico pero no lo reconocen,
la creatividad vive un mal momento donde la radio juvenil imita el formato televisivo, parece como si
quisieran competir con ese medio".
Por su parte, un joven que no terminó la preparatoria y que ahora es director de Radioactivo 98.5,
Olallo Rubio, señaló que los jóvenes en realidad no saben qué hacer cuando están frente al micrófono: "Hay
muchos interesados en participar activamente en la radio como locutores por ejemplo, pero no tienen algo que decir".
Poca originalidad, propuestas débiles y vacías, discursos austeros y pretenciosos, poca cultura en general
y falta de vocabulario son las principales características de los locutores jóvenes que actualmente trabajan
en alguna estación de radio: "El oficio está devaluado", lamentó Rubio.
Para que un recién egresado logre un espacio en la radio en cualquiera de sus áreas, es indispensable que conozca el trabajo y acepte las condiciones que se le ofrecen.
El veterano de la radio Adolfo Fernández, quien se dice empírico, enfatizó la necesidad de que los
jóvenes se acerquen más con los que están "montados en el potro" para conocer de cerca el campo laboral.
Por su parte, Iñaki Manero, quien es también locutor de Mix FM Música Pop, expone que Acir recibe
el currículum de todo aquel que esté interesado en trabajar, aunque adelanta que es difícil por el momento
una colocación pues, lejos de contratar, las compañías están en procesos de "reestructuración".
La coordinadora de la Anáhuac, King Lozano, señaló que a pesar de los requisitos que debe tener un
recién egresado para participar en la radio profesional, las oportunidades existen y las probabilidades de ganar
un lugar dependen de la perseverancia y aptitudes: "La gente competitiva siempre encontrará opciones".
De su lado, la locutora de Acir Tamara León concluyó que para participar de un espacio laboral en las compañías de radio, "una buena propuesta y vocación son los ingredientes principales para quienes compartimos ese amor por la radio".