La tv acaparó noticias y audiencias
Fernando Mejía Barquera
Hay acontecimientos que son casi "por definición" televisivos y en éstos la radio tiene que ceder el lugar protagónico y desempeñar un papel complementario. Los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington pertenecen a esa categoría.
Aunque para la mayoría de los mexicanos lo habitual por las mañanas es oír las noticias por radio, las características del hecho y la certeza de que la televisión presentaba imágenes en vivo hicieron que hasta los seguidores más asiduos de los diferentes noticiarios radiofónicos decidieran sintonizar algún canal televisivo. Después de todo, ni la más exacta y brillante crónica verbal de haber existido en la radio mexicana esa mañana hubiera podido superar lo que las imágenes de tv mostraban: las Torres Gemelas humeantes, el segundo avión incrustándose en una de ellas, el Pentágono parcialmente destruido, los emblemáticos edificios desmoronándose ante el azoro de la humanidad.
Sin poder competir con la televisión debido, en primer lugar, a los atributos tecnológicos de cada medio, la radio
debió limitarse a ser opción informativa para quienes no podían tener acceso a las imágenes televisivas, por ejemplo,
los ciudadanos que circulaban en automóvil o en transporte público, o los que se encontraban trabajando y deseaban
seguir el curso de los acontecimientos.
Desventaja tecnológica
Por supuesto, los noticiarios de la radio mexicana pudieron haber combatido la desventaja tecnológica con
mejor trabajo periodístico y ofrecido una opción informativa que fuera punto de referencia obligado para el auditorio. Pero
no fue así, la cobertura radiofónica, en general, presentó características similares a la televisiva: especulación al por
mayor, conductores proclives a emitir juicios apresurados, a encontrar culpables rápidamente e incluso a pontificar,
corresponsales sorprendidos y rebasados por la velocidad de los acontecimientos que no podían ofrecer noticias confirmadas:
en Radio Red, José Gutiérrez Vivó y su corresponsal en Washington, Dolia Estévez, debatieron al aire sobre la
validez periodística de difundir noticias sin confirmar a propósito de que el primero, citando a la cadena CBS, dio la noticia
de que un cuarto avión se había estrellado contra la residencia de Campo David. Ni siquiera en las mesas de análisis y
las entrevistas, la radio pudo distinguirse sustancialmente de la televisión con la cual compartió invitados: el 11 de
septiembre pareció que en México las únicas personas capaces de analizar lo ocurrido en Estados Unidos y sus
implicaciones mundiales eran un grupo de académicos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y una ex
funcionaria del Pentágono, ahora residente en México, quienes a lo largo del día se dieron tiempo para aparecer una y otra vez
ante las cámaras de televisión de diferentes canales, visitar cabinas de radio y atender entrevistas telefónicas para uno y
otro medio.
Dependencia informativa
Pero quizá el mayor problema de la cobertura realizada por los noticiarios radiofónicos el 11 de septiembre fue
la dependencia que mostraron respecto de las cadenas de televisión estadounidenses, principalmente de la CNN. A
falta de reportes sólidos por parte de los corresponsales, el audio de esta cadena apareció con frecuencia en las
estaciones de radio y eso, quizá, fue útil para quienes no podían sintonizarla por carecer de acceso a los servicios de tv pagada
que la ofrecen, pero no contribuyó a que la cobertura de los noticiarios radiofónicos se distinguiera por hacer
contribuciones propias.
Al mediodía, por la tarde y ya entrada la noche, al final de la triste jornada, la radio continuó a la zaga de la tv.
Para esas horas, nuevas imágenes, algunas suministradas por "video aficionados" o por los reporteros de las
diferentes cadenas que habían logrado acercarse al lugar de la tragedia, eran distribuidas a las televisoras de todo el mundo.
El choque del segundo avión pudo apreciarse en cinco tomas distintas y cerca de la medianoche apareció la imagen
del primer avión penetrando a una de las torres. Nuevamente la atención se concentró en la tv.
En 1985, durante la tragedia provocada por los sismos, la radio mexicana fue protagonista indiscutible en la
cobertura informativa de esos acontecimientos. El pasado 11 de septiembre, más por sus características tecnológicas que por
un trabajo periodístico brillante, el turno correspondió a la televisión.
El DARS y la tragedia
Como consecuencia de la tragedia del 11 de septiembre, la puesta en marcha del primer servicio de radio digital
por satélite en Estados Unidos, mejor conocido como DARS (Digital Audio Radio Service), programado para el día 12 de
ese mes, fue pospuesto. "En este momento, nuestro pensamiento está concentrado en todos los afectados por el
horrible acontecimiento", dijo Hugh Panero, presidente de XM Satellite Radio, la empresa encargada de proporcionar el
servicio, al anunciar el cambio de planes. Unos días después, el 18 de septiembre, "XM" anunció que la nueva fecha elegida
para iniciar operaciones sería el martes 25 de septiembre. Por su parte, Sirius Satellite Radio, empresa competidora de
"XM", informó que su sede, ubicada en Manhattan, no sufrió daños tras las explosiones en el World Trade Center y
confirmó que su servicio de DARS comenzará a operar al final del presente año.
80 aniversario
 |
Constantino de Tárnava |
En estos días, la radio está cumpliendo 80 años de presencia en México. Dos son las fechas que se
consideran simbólicas: el 27 de septiembre de 1921, fecha cuando Adolfo Enrique Gómez Fernández, un joven médico militar
de 26 años, puso a funcionar un transmisor con 20 watts de potencia en la parte baja del Teatro Ideal, ubicado en la calle de Gante, en el centro de la ciudad de México, y el 9 de octubre de 1921, cuando Constantino de Tárnava, un
joven de 23 años, transmitió en Monterrey, Nuevo León, a través de una estación a la que llamó "TND: Tárnava Notre
Dame" denominación que resultó al combinar su apellido con el nombre de la Universidad de Notre Dame, Indiana, donde
estudió ingeniería electrónica.
No se percibe por parte de los concesionarios radiofónicos mucho entusiasmo por festejar ese aniversario,
como tampoco se notó el año pasado especial interés de los concesionarios de televisión por conmemorar los 50 años de la
tv. La Asociación de Radiodifusores del Valle de México anunció algunos actos conmemorativos, pero hasta el momento
de escribir estas líneas la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión no se había manifestado al respecto.
En cambio, Radio Educación inició el 27 de septiembre una serie de 13 programas en conmemoración del inicio de
la radio en nuestro país. Los orígenes; la publicidad radiofónica; radionovelas y radioteatros; programas relevantes;
coberturas especiales; la música en la radio I y II; programas humorísticos; los noticieros; los locutores; cronistas
deportivos; evolución tecnológica, y cien años de la primera transmisión transcontinental son los temas que, en programas
semanales, aborda esta serie que durará hasta diciembre.
Radioarte
El pasado 4 de septiembre se constituyó en Radio Educación el Laboratorio de Experimentación Artística Sonora
(LEAS) que, con el apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, tendrá el objetivo de promover el radioarte en
México. Lidia Camacho, directora de Radio Educación, presentó a los miembros fundadores del LEAS: el músico Jorge Reyes,
Maris Bustamante, Manuel Rocha, Iris Disse, Lourdes de Quevedo y Mario Mota. "Fomentar la experimentación,
creación, producción y difusión del arte sonoro", así como crear un archivo de radioarte abierto al público, son algunos de los objetivos del taller.