Santos milagrosos y grafittis en los sanitarios
Jose Marques de Melo
Cuando presentó a la comunidad académica su teoría de la folkcomunicación, el investigador brasileño Luiz Beltrao anticipó los conceptos de hibridación y mediación posteriormente elaborados por el argentino-mexicano Néstor García Canclini y por el español-colombiano Jesús Martín Barbero.
Su análisis empírico de los actos comunicacionales protagonizados por agentes de la cultura situados en los enclaves rurales y en las periferias urbanas de Brasil, evidenciaba la superación de las fronteras entre lo popular, culto y masivo. Los fenómenos observados y descritos por Luiz Beltrao demostraban el intercambio simbólico entre productores de cultura situados en diferentes niveles de nuestra sociedad.
Por esa razón él proclamaba la naturaleza transclasista de tales manifestaciones, destacando, al mismo tiempo, la interculturalidad peculiar a su fisonomía espacial. Pese a estar ancladas en territorios nacionales, regionales o locales, éstas no rechazaban los iconos provenientes de otros pueblos o naciones. Beltrao explicaba tales contingencias como resultado de los flujos de contagio o conflicto cultural inherentes al proceso civilizatorio.
Masificación o globalización
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Foto: Newsweek |
Las ideas de Luiz Beltrao encontraron resistencias en dos polos intelectuales. Los folcloristas conservadores consideraban inaceptable esa imbricación entre la cultura del pueblo y los medios masivos de comunicación. Temían la destrucción de los valores genuinos de las manifestaciones tradicionales por el contenido modernizante de las industrias mediáticas. Por su parte, los sociólogos vanguardistas rechazaban la perspectiva de una masificación patrocinada por
las multinacionales de la cultura, sofocando los símbolos nacionales y sustituyéndolos por una cultura
eminentemente trasnacional.
Treinta años después, esas tesis esbozadas por el comunicólogo brasileño retoñaron vigorosamente, en una
demostración de que las casandras del apocalipsis estaban equivocadas, tanto a la derecha como a la izquierda. Al contrario de sus previsiones alarmistas, los medios vienen representando, en el plano nacional, un factor de estímulo para
el fortalecimiento de la cultura popular, coexistiendo dinámicamente con la cultura refinada y la cultura masiva.
De igual modo, la globalización ha potenciado, en el mosaico mundial, la proyección de la cultura brasileña.
La industria del entretenimiento, cuyas fuerzas motrices son la diversidad, polivalencia y multiculturalismo,
aseguran condiciones para la inserción de las culturas nacionales o regionales en el contraflujo simbólico generado por la
aldea global.
Cordialidad brasileña
Argumentos que confirman plenamente esa línea de raciocinio fueron propiciados por los estudios empíricos
realizados en diferentes partes del territorio nacional y presentados durante el I Seminario Brasileño de Folkcomunicación.
El acto, iniciativa del Núcleo de Investigaciones en Folkcomunicación sustentado por la INTERCOM (Sociedad
Brasileña de Estudios Interdisciplinarios de Comunicación), coordinado por Sebastiao Breguez, fue realizado los días 9 y 10
de agosto de 2001, en el Palacio de las Artes de la ciudad de Belo Horizonte (Minas Gerais), contando con el apoyo
del gobierno estatal y de la prefectura municipal.
El encuentro trajo consigo un rescate de la "cordialidad brasileña", que el historiador Sérgio Buarque de
Holanda consideraba el rasgo distintivo de la sociedad construida por los colonizadores ibéricos en los trópicos
americanos. Predominó un diálogo respetuoso, pleno de sentido crítico y rigor académico, entre representantes de distintos
segmentos intelectuales.
En éste participaron los folcloristas reunidos en torno a la Comisión Mineira del Folclor, los comunicólogos
universitarios de varias escuelas de comunicación de Belo Horizonte, científicos sociales o animadores culturales
provenientes de diversas organizaciones de la región, amén de las autoridades locales responsables del fomento cultural institucional.
Sin embargo, la corriente destacada fue la de los jóvenes investigadores de la folkcomunicación, procedentes de
varias ciudades brasileñas, sedientos de interlocución con sus colegas de Minas Gerais.
Teoría y práctica
Anclados en la teoría y metodología de la folkcomunicación, los jóvenes estudiantes de maestría-doctorado
o participantes de programas de iniciación científica (patrocinados por los cursos de bachillerato/licenciatura)
fortalecieron, mediante investigación de campo, las tesis difundidas por Luiz Beltrao.
Ellos también buscaron apoyos en las contribuciones críticas forjadas por los nuevos teóricos de la disciplina:
Roberto Benjamín y Salett Tauk (Pernambuco), Joseph Luyten y Cristina Schmidt (Sao Paulo), Osvaldo Trigueiro (Paraiba),
António Teixeira de Barros (Brasilia), Samantha Castelo Branco (Piaui), Magnolia Rejane Santos (Alagoas), Mariei Sigrist
(Mato Grosso do Sul) y Sebastiao Breguez (Minas Gerais).
Por ejemplo, Severino Alves de Lucena, profesor de la Universidad Federal de Paraiba, actualmente contratado
en estudios doctorales en la Pontificia Universidad Católica do Rio Grande do Sul, presentó los resultados de una
incursión etnográfica singular como "pagador de promesas".
Fue él quien rehizo el recorrido que llevó a Luiz Beltrao, en los años 60, a descubrir el universo
folkco-municacional peregrinando por santuarios esparcidos en varias regiones brasileñas. Fue así que verificó la persistencia de
aquella "función noticiosa" que Beltrao identificara en los ex votos nordestinos, reforzando la idea de que las prácticas
religiosas populares reproducen las relaciones de cambio de que se valen los grupos humanos desde tiempos inmemoriales.
La "novedad" observada por el investigador paraibano es justamente la "actualización" de las demandas populares
ante los "santos milagrosos". Ellas dejaron de restringirse al universo mágico-curativo para adentrarse en el terreno
del ascenso social, reflejando el consumismo típico de las modernas sociedades capitalistas.
Sincretismo afrobrasileño
En Minas Gerais y en Espíritu Santo fueron coleccionadas evidencias de la naturaleza "marginal", que Luiz
Beltrao atribuyó a los fenómenos folkcomunicacionales, significando la batalla simbólica que grupos culturalmente
excluidos sostienen, frente a las instituciones hegemónicas, para ejercer el derecho de expresión en las comunidades donde viven.
En conjunto, las investigaciones seleccionadas para el encuentro de Belo Horizonte perfilan las luchas de las
comunidades negras contra los dignatarios de la Iglesia católica. Allí se muestra de qué modo se efectuaron las
"apropiaciones populares" de los ritos típicos del catolicismo por las hermandades negras, con el fin de superar la "exclusión
comunicacional" de que eran víctimas en las parroquias. Documentan, más recientemente, las "reapropiaciones que liderazgos
vinculados a la teología de la liberación hicieron del simbolismo de los cultos afrobrasileños, pretendiendo "incluir" a las
comunidades negras en el ámbito de las comunidades católicas de base.
Tales elementos fueron explorados con sensibilidad en los estudios de Andréia Paula Roberto (que investigó la
Fiesta de Nuestra Señora del Rosario del Serro), Adriana Bravin (que analizó los versos capixabas de Roda Grande do
Ticumbi), Juliana Santos Botelho (que tomó el Bomfim minero como foco de sus observaciones) y Maria Goretti Paiva
(responsable del diagnóstico de la dinámica comunicacional peculiar al grupo Mozambique del barrio de la Concordia, en
Belo Horizonte).
Evidencias emblemáticas
Otras evidencias significativas provinieron de las investigaciones realizadas en Sao Paulo y en Río Grande del Sur.
El caso sureño fue investigado por Ana Claudia Feltrin, quien describió los flujos convergentes entre regionalismo
y globalización surgidos en el seno del Movimiento Tradicionalista Gaúcho. Se trata de una federación de los CTGs
(Centros de Tradición Gaúcha) que se esparcieron por todo el estado y se desbordaron hacia las demás regiones brasileñas, donde establecieron comunidades de migrantes gaúchos, hoy están enclavadas en los guetos de inmigrantes
gaúcho/brasileños residentes en Estados Unidos y en Japón. Su función particular es la de mantener flujos comunicacionales
permanentes entre esos grupos y sus raíces culturales localizadas en la región fronteriza entre Brasil, Argentina y Uruguay.
Los casos paulistas muestran fenómenos típicos de la folkmidia, aquellos intercambios simbólicos entre la
cultura "folk" y la cultura "pop", o sea, entre lo popular y lo masivo. Fabio Corsiani estudió el "rap paulista", resultante de
la apropiación de símbolos de la cultura jamaiquina por los jóvenes residentes en la periferia urbana de Sao Paulo,
añadiendo variantes de la cultura bahiana o mineira, heredados de las regiones de donde migraron sus familiares. Hellen
Paulo Pacheco analizó la apropiación del "calango" (expresión musical típica del norte de Minas Gerais) por los roqueros
del grupo Skank.
La investigación que despertó mayor interés entre los participantes del Seminario de Belo Horizonte refirió la aventura de Tamara Brandao por los sanitarios centrales del campus universitario de Bauru, donde fueron recopilados los mensajes erótico-pornográficos y político-partidarios que los jóvenes estudiantes emiten cotidianamente, protegidos por el anonimato y movidos por un deseo contestatario.
Dicho estudio fue una réplica, perfeccionada, de la investigación de campo que Luiz Beltrao realizó en los años 70, con la participación de sus alumnos, en los sanitarios públicos de la ciudad de Brasilia. La seriedad, competencia y humildad de esa joven investigadora paulista surgieron como los rasgos característicos de la nueva camada de estudiosos de la folkcomuncación. Por eso mismo, su trabajo merece aplausos e incentivos de los investigadores más experimentados.