No es simplemente tecnología
Manuel Castells
A pesar de que aproximadamente sólo existan 350 millones de usuarios en el mundo y que en algunas zonas la presencia de Internet sea prácticamente nula, Manuel Castells asegura en este ensayo que vivimos ya en una sociedad interconectada en la red.
Sobre el desarrollo de ésta y su creciente participación en áreas como la economía o el lugar donde convergen los nuevos movimientos sociales y políticos abunda este teórico de las comunicaciones. Sin embargo, pese a la trascendencia que ha adquirido en los últimos años la Internet, Castells asegura enfático que es la sociedad la que moldea a la red y no al contrario.
Introducción
Internet es el tejido de nuestras vidas en este momento. No es futuro. Es presente. Internet es un medio para
todo, que interactúa con el conjunto de la sociedad y, de hecho, a pesar de ser tan reciente, en su forma societal
(aunque como sabemos, Internet se construye, más o menos, en los últimos 31 años, a partir de 1969; aunque
realmente, tal y como la gente lo entiende ahora, se constituye en 1994, a partir de la existencia de un
browser, del World Wide Web) no hace falta explicarlo, porque ya sabemos qué es Internet.
Simplemente les recuerdo, para la coherencia de la exposición, que se trata de una red de redes de
ordenadores capaces de comunicarse entre sí. No es otra cosa. Sin embargo, esa tecnología es más que una tecnología. Es
un medio de comunicación, de interacción y de organización social. Hace poco tiempo, cuando todavía Internet era una novedad, la gente consideraba que, aunque interesante, en el fondo era minoritario, algo para una élite de
internautas, de
digerati, como se dice internacionalmente.
Esto ha cambiado radicalmente en estos momentos. Para recordarles brevemente la progresión, les diré que
la primera encuesta seria sobre usuarios de Internet que yo conozco, de finales de 1995, señalaba que había
unos nueve millones de usuarios de Internet. En este momento estamos en torno a los 350 millones de usuarios en
el mundo. Las previsiones conservadoras prevén que, para mediados de 2001, llegaremos a 700 millones, y para
2005-2007, a dos mil millones como mínimo. Es verdad que constituye sólo una tercera parte de la población del
planeta, pero esto quiere decir, ponderando en términos de las sociedades más desarrolladas, que en las sociedades
de nuestro contexto las tasas de penetración estarán entre 75 u 80%.
De hecho, en todo el planeta los núcleos consolidados de dirección económica, política y cultural estarán
también integrados en Internet. Eso no resuelve en lo más mínimo los problemas de desigualdad, y a éstos me referiré
más adelante. Pero en lo esencial, esto significa que Internet es y será aún más el medio de comunicación y de
relación esencial sobre el que se basa una nueva forma de sociedad que ya vivimos, que es lo que llamo la sociedad red.
Pese a ser tan importante, Internet es tan reciente que no sabemos mucho sobre ésta. Y en esa situación, cuando
hay un fenómeno de gran relevancia social, cultural, política, económica, pero con un escaso nivel de conocimiento,
se generan toda clase de mitologías, de actitudes exageradas.
Creo que muchos intelectuales europeos, incluso españoles, ya han entendido, analizado, criticado,
rechazado Internet, señalando, por anticipado, todas las posibles alienaciones que generará.
En los años 95-97 participé en la comisión de expertos sobre la sociedad de la información que nombró
la Comisión Europea, y ahí, en una comisión de 15 expertos donde yo obviamente estaba en absoluta minoría
se trataba de ver cómo se podían paliar los efectos devastadores que podría producir Internet en la sociedad, en
la política y en la cultura. Predominaba una reacción defensiva. Frente a un fenómeno de extraordinaria
importancia del que, por otro lado, se tiene un escaso conocimiento, ha aparecido una extraordinaria mitología en torno
a Internet. Por esto, quiero centrar mi conferencia en algo que quisiera que fuera práctico. Voy a intentar,
aunque haya algunos aspectos teóricos, resumir qué sabemos de Internet en términos comparativos; qué sabemos
sobre lo que es Internet hoy, a partir de información empírica. Trataré de resumirlo en diez puntos.
1. Lecciones de la historia de Internet
No voy a contarles la historia de Internet, creo que es conocida, o puede conocerse fácilmente a través de
Internet, sino cuáles son las enseñanzas con valor analítico, si examinamos la historia de la red durante estos años. La
primera lección acerca de Internet es que se desarrolla a partir de la interacción entre la ciencia, la investigación
universitaria fundamental, los programas de investigación militar en Estados Unidos una combinación curiosa y la
contracultura radical libertaria. Las tres cosas a la vez. Simplemente señalo que Internet nace como programa de
investigación militar pero que, en realidad, nunca tuvo aplicación militar. Este es uno de los grandes mitos que hay. No
hubo aplicación militar de Internet; hubo financiamiento militar de Internet, que los científicos utilizaron para hacer
sus estudios informáticos y su creación de redes tecnológicas. A ellos se añadió la cultura de los movimientos
libertarios, contestatarios, que buscaban en ello un instrumento de liberación y de autonomía respecto del Estado y de
las grandes empresas. La cuarta fuente que se desarrolló más fue la cultura empresarial que, 25 años después,
se encargó de dar el salto entre Internet y la sociedad.
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Foto: 24 Hours in Cyberspace |
Segunda lección sobre Internet: el mundo de la empresa no fue en absoluto la fuente de Internet, es decir,
Internet no se creó como un proyecto de ganancia empresarial. Incluso hay una anécdota reveladora: en 1972, la
primera vez que el Pentágono intentó privatizar lo que fue el antepasado de Internet, Arpanet, se lo ofreció gratis a
AT&T para que lo asumiera y desarrollara. AT&T lo estudió y dijo que ese proyecto nunca podría ser rentable y no
veía ningún interés en comercializarlo. Recuerden de todas maneras que eran más o menos los años en que el
presidente de Digital, una gran empresa de informática, declaró que no existía ninguna razón para que alguien quisiera
una computadora en su casa, o pocos años después de que Watson, el presidente de IBM, declarase que en el año
2000 en el mundo sólo habría cinco computadoras, y que todas serían, obviamente, IBM Mainframe. No fue la
empresa la fuente de Internet.
Tercera lección: Internet se desarrolla a partir de una arquitectura informática abierta y de libre acceso desde
el principio. Los protocolos centrales de Internet TCP/IP, creados en 1973-1978, se distribuyen gratuitamente y a
cuya fuente de código tiene acceso cualquier investigador o tecnólogo.
Cuarta lección: los productores de la tecnología de Internet fueron fundamentalmente sus usuarios; es
decir, hubo una relación directa entre producción de la tecnología por parte de los innovadores pero, después, hubo
una modificación constante de aplicaciones y nuevos desarrollos tecnológicos por parte de los usuarios, en un
proceso de feed back, de retroacción constante, que está en la base del dinamismo y del desarrollo de Internet.
El ejemplo más claro de la principal aplicación de Internet lo ofrecen los científicos que crearon Arpanet,
el antepasado de Internet, quienes, en realidad, no sabían muy bien qué hacer con Arpanet. En principio, la
crearon para comunicarse entre sus centros de información, entre las supercomputadoras con que contaban, pero lo
habían hecho con la idea de que al compartir tiempo de computadora podrían obtener mayor capacidad de utilización
de éstas. Pero se encontraron que tenían más capacidad de procesamiento informático de la que necesitaban. Con
lo cual intentaron ver qué más podían hacer. Una de las aplicaciones que desarrollaron casi por azar la cual se
convirtió en el principal uso de Internet a partir de 1970, cuando se inventó fue la del correo electrónico.
En el intento de buscar otras aplicaciones se enviaron varios mensajes entre ellos y se dieron cuenta que lo
que intentaban buscar ya lo habían encontrado: desarrollar el correo electrónico. Hay mil ejemplos de este tipo
de relación. Ahora los usuarios modifican constantemente la tecnología y las aplicaciones de Internet. Esto es una
vieja historia de la tecnología. Fue también el caso del teléfono: su historia social en Estados Unidos (investigada
por Claude Fischer) muestra que el teléfono se inventó para otras cosas, pero los usuarios le dieron la vuelta y
crearon otras aplicaciones. Pero con Internet se ha hecho más todavía, porque la flexibilidad, la ductibilidad de esta
tecnología, permite el efecto de retroacción en tiempo real.
Quinta lección de la historia de Internet: en contra de la muy difundida opinión de que Internet es una
creación estadounidense, Internet se desarrolló desde el principio a partir de una red internacional de científicos y
técnicos que comparten y desarrollan tecnologías en cooperación, incluso cuando Internet estaba dentro del
Departamento de Estado de la Unión Americana. La tecnología clave de Internet, la conmutación de paquetes, el
packet switching, la inventaron en paralelo, y sin establecer comunicación alguna durante mucho tiempo, Paul Baran, en
Rand Corporation, en California, y Donald Davies, en el National Physics Laboratory, de Gran Bretaña.
La tecnología clave se desarrolla en paralelo entre Europa y Estados Unidos. El desarrollo de los protocolos
TCP/IP se hace por Vinton Cerf, en EU, colaborando estrechamente con Gérard Lelan, del grupo francés Cyclades. El
caso más interesante es que el World Wide Web, programa de browser que permite la navegación que hoy
practicamos todos, lo creó el británico Tim Berners-Lee, trabajando en sus horas libres, sin que se lo pidiera nadie, en el
CERN de Ginebra.
Por otro lado, el desarrollo de Internet con base en redes libertarias comunitarias que crearon toda clase
de nuevas aplicaciones como las conferencias o los boletines o las listas de correo electrónico no salieron del
Departamento de Defensa, sino de los grupos libertarios que se organizaron a través y en torno a las redes de
Internet. Estos grupos eran desde el principio es decir, desde 1978 y 1980, que es cuando empezó USENET
internacionales y se desarrollaron de forma más global precisamente en la medida en que Arpanet pertenecía al gobierno
estadounidense.
El desarrollo de lo que luego sería Internet, por su lado libertario, de base, tenía que ser más internacional,
porque dentro del aspecto más central de Internet, Arpanet sólo podía ser estadounidense, por las barreras
gubernamentales.
Sexta lección: desde el principio Internet se autogestiona, informalmente, por una serie de personalidades
que se ocupan del desarrollo de Internet sin que el gobierno intervenga demasiado.
Nadie le dio mucha importancia a Internet y se creó una especie de club aristocrático, meritocrático, que,
todavía hoy, ha generado instituciones absolutamente únicas. El gobierno de Internet lo tiene hoy una sociedad de
carácter privado apoyada por el gobierno estadounidense y por gobiernos internacionales, se llama Internet Corporation
for Assigned Names and Number (ICANN) por cierto, en su comité ejecutivo hay gente de Barcelona, de la
Politécnica y tiene la característica de que elige su consejo de administración ejecutivo por votación global entre
cualquier persona que se quiera apuntar a ICANN mediante correo electrónico. En estos momentos están terminando
la votación en que 165 mil personas de todas partes del mundo han votado una lista de candidatos abierta.
Esta autoridad, en principio, es la que distribuye los dominios, acuerda los protocolos, etcétera.
La última observación que quiero hacer sobre la historia de Internet es que el acceso a sus códigos el acceso
a los códigos del software que gobierna Internet es, ha sido y sigue siendo abierto, y esto está en la base de
la capacidad de innovación tecnológica constante que se ha desarrollado en Internet. Mencioné antes el TCP/IP,
pero recuerden también que Unix es un código abierto que permitió el desarrollo de USENET News, la red alternativa
de Internet, el World Wide Web es abierto. Apache programa de software que hoy maneja más de dos terceras partes de los World Wide Web servidores del mundo es también un programa de código abierto. Y tal es,
obviamente, el caso de Linux, aunque éste es fundamentalmente para las máquinas Unix a través de las cuales funciona Internet.
Estas reflexiones de la historia de Internet me sirven para indicar hasta qué punto es un tipo nuevo de
tecnología en su forma de organización. La famosa idea de que Internet es algo incontrolable, libertario, etcétera, está en
la tecnología, pero es porque ésta ha sido diseñada, a lo largo de su historia, con dicha intención. Es decir, es
un instrumento de comunicación libre, creado de forma múltiple por gente, sectores e innovadores que querían
fuera un instrumento de comunicación libre. En ese sentido, creo que hay que retener que las tecnologías están
producidas por su proceso histórico de constitución, y no simplemente por los diseños originales de la tecnología.
2. La geografía de Internet
Pasemos ahora al segundo punto de mi exposición. Para seguir un modelo clásico de la enseñanza, como
empecé por la historia ahora seguiré con la geografía. ¿Cuál es la geografía de Internet? Internet tiene dos tipos: la de
los usuarios y la de los proveedores de contenido.
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Foto: Newsweek |
La de los usuarios se caracteriza todavía por tener un alto nivel de concentración en el mundo desarrollado.
En ese sentido, digamos que las tasas de penetración de Internet se acercan a 50% de la población en Estados
Unidos, Finlandia y Suecia; están por encima de 30-35% en Gran Bretaña, y oscilan entre 20-25% en Francia y
Alemania. Luego está la situación española en torno a 14%, Cataluña 16-17%. En todo caso, los países de la OCDE, en
su conjunto, el promedio de los países ricos estaría, en estos momentos, en 25-30%, mientras que, la mayoría
del planeta está en menos de 3% y, obviamente, si analizamos situaciones como la africana o Asia del sur, está en
menos de 1% de la población.
En primer lugar, existe una gran disparidad de penetración en el mundo pero, además, las tasas de
crecimiento en todas partes, con excepción de Africa subsahariana, son altísimas, lo cual significa que los núcleos
centrales, también en el mundo subdesarrollado, estarán conectados dentro de cinco a siete años a Internet. Ahora bien,
esa geografía diferencial tiene consecuencias en la medida en que llegar más tarde que los demás genera una
disparidad de usos, pues como los usuarios son quienes definen el tipo de aplicaciones y desarrollo de la tecnología, los
que lleguen más tarde tendrán menos que decir en el contenido, en la estructura y en la dinámica de Internet.
En lo que se refiere a la geografía de los proveedores de contenido hay un hecho que conviene resaltar. Se
suponía que, en principio, las tecnologías de información y de telecomunicación permitirían que cualquiera se
pudiera localizar en cualquier lugar y proveer, desde allí, al mundo entero. Lo que se observa empíricamente es lo
contrario. Hay una concentración mayor de la industria proveedora de contenidos de Internet, así como de tecnología
de Internet que de cualquier otro tipo de industria y se concentra fundamentalmente en las grandes áreas
metropolitanas de los principales países del mundo.
Uno de mis estudiantes, Matthew Zook, está terminando su tesis de doctorado, donde presenta el primer
mapa mundial sistemático de las empresas de contenidos de Internet: según su análisis, estas empresas están
totalmente concentradas en las principales áreas metropolitanas. La razón es muy sencilla: precisamente porque la
tecnología permite localizarse y distribuir desde cualquier parte, lo esencial para producir contenido en Internet es
tener información y conocimiento, esto se traduce en personas con esa información y conocimiento concentradas en
los grandes centros culturales y grandes áreas metropolitanas del mundo. En el caso español, obviamente
Barcelona y Madrid, en este orden, representan más de las tres cuartas partes de las empresas de provisión de contenido
de Internet que existen en España, y la tendencia se acentúa.
También en el aspecto propiamente geográfico, les recuerdo la relación entre el desarrollo de Internet y las
formas de telecomunicación interactiva y el desarrollo de las formas urbanas. Aquí también hay una paradoja
aparente: se pensaba que Internet y las tecnologías de información podían contribuir a la desaparición de las ciudades y
al hecho de poder trabajar todos desde nuestras montañas, desde nuestros campos, nuestras aldeas.
En realidad, estamos en el momento de mayor tasa de urbanización de la historia de la humanidad. Estamos
a punto de llegar a 50% de población urbana en el planeta, en el año 2025 estaremos en los dos tercios, y hacia
el final del siglo en torno a las tres cuartas partes, cerca de 80% de la población del planeta estará concentrada
en áreas urbanas, lo cual se deberá sobre todo a la concentración metropolitana en grandes regiones. Lo que
está ocurriendo es la concentración de población en grandes centros de actividad y de emisión de información, y
dentro de esos grandes centros, difusión interna en una especie de proceso de extensión espacial porque Internet
permite conectar de metrópoli a metrópoli y, dentro de éstas, conectar oficinas, empresas, residencias, servicios, en un
área muy grande desde el punto de vista espacial.
En concreto, la idea de que íbamos a trabajar todos desde casa está desmentida empíricamente. Internet lo
que permite es algo distinto: facilita trabajar desde cualquier sitio, no es el teletrabajo lo que se está desarrollando.
Para darles datos de California, el lugar más avanzado en ese sentido, si aplicamos la definición de
teletrabajo, vemos que las personas que laboran al menos tres días por semana en su casa no llegan a 2%, y de ésas, la mitad, sorprendentemente, no tienen computadora en casa. Es decir, que no trabajan por Internet; trabajan por
teléfono, porque son quienes hacen las llamadas que les molestan a ustedes a la hora de cenar. Lo que Internet permite
es trabajar desde casa, y el desarrollo de Internet móvil el desarrollo de la telefonía móvil en estos momentos
permite trabajar en el transporte, mientras se está de viaje, en el lugar de trabajo, etcétera.
El desarrollo geográfico que permite Internet es la oficina móvil, la oficina portátil, la circulación del
individuo siempre conectado a Internet en distintos puntos físicos del espacio. Eso es lo que ocurre y no el teletrabajo,
una vez que se desmienten los mitos tofflerianos (el autor se refiere a Alvin Toffler y su teoría de la tercera ola. N.
de R.) por la observación empírica. Por eso, nunca hago predicciones, porque siempre nos equivocaríamos y
siempre erran los que las hacen. Yo trabajo con los datos que hay, que suelen salir por el otro lado, precisamente
porque la sociedad toma las tecnologías y las adapta a lo que la sociedad hace.
3. La divisoria digital
El tercer punto del análisis que les estoy presentando es el relativo a la divisoria digital, es decir, la idea de
que Internet está creando un mundo dividido entre los que tienen y los que no tienen Internet. ¿Qué sabemos de
esto? Por un lado, es cierto que hay una gran diferencia de conectividad y observamos que aquellas personas sin
acceso a Internet tienen una debilidad cada vez más considerable en el mercado de trabajo. Observamos también que
los territorios no conectados a Internet pierden competitividad económica internacional y, por consiguiente, son
bolsas crecientes de pobreza incapaces de sumarse al nuevo modelo de desarrollo. Pero, por otro, lo que también
observamos es un desarrollo considerable de la conectividad. Insisto, las tasas de crecimiento de Internet en todas
partes son altísimas, y lo que hoy se llama la divisoria digital en Estados Unidos divide que es, fundamentalmente, la
falta de conectividad en nuestro tipo de sociedades, distinto del Tercer Mundo, está dejando de ser un problema.
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Foto: 24 Hours in Ciberspace |
Los datos que señalaban, por ejemplo en Estados Unidos, que los negros, los latinos y las mujeres utilizaban
menos Internet están cambiando radicalmente. Un estudio, que parece serio, del Jupiter Communications de hace
tres meses señala que los siete países altamente desarrollados que ellos analizan sistemáticamente respecto
del desarrollo de Internet, entre los que no se encuentra España Estados Unidos, Inglaterra, Alemania,
Australia, Canadá, etcétera observó que por primera vez a finales de mayo de 2000 el número de mujeres usuarias de la
red era superior al de hombres. Lo mismo sucede entre los negros y los latinos en Estados Unidos. Entre los
universitarios negros y latinos hay la misma tasa de penetración de Internet que entre los no estudiantes negros y no
latinos. Obviamente, hay menos negros y latinos en la universidad, pero es un tema de educación más que de
discriminación sistemática en términos étnicos. Por tanto, la conectividad como elemento de divisoria social está disminuyendo
rápidamente. Pero lo que sí se observa en aquellas personas, sobre todo estudiantes, niños, que están
conectadas, es que aparece un segundo elemento de división social más importante que la conectividad técnica: la
capacidad educativa y cultural de utilizar Internet. Una vez que toda la información está en la red, el conocimiento
codificado, pero no el que se necesita para lo que se quiere hacer, de lo que se trata es de saber dónde está la
información, cómo buscarla, cómo procesarla, cómo transformarla en conocimiento específico para lo que se quiere hacer.
Esa capacidad de aprender a aprender; esa capacidad de saber qué hacer con lo que se aprende; esa capacidad es socialmente desigual y está ligada al origen social, al origen familiar, al nivel cultural, al nivel de educación. Es
ahí donde está, empíricamente hablando, la divisoria digital en estos momentos.
4. Internet y la nueva economía
El cuarto punto de mi exposición es el que examina la relación entre Internet y la nueva economía. Lo
esencial aquí es que la nueva economía no es de las empresas que producen o diseñan Internet, es la de las empresas
que funcionan con y a través de Internet. Esa es la nueva economía y eso es lo que está ocurriendo en todo el mundo.
Es cierto que el desarrollo de los usos de Internet empieza primero en aquellas empresas de alta tecnología
y empresas de creación de equipos de Internet y de programas de software que lo aplican a su propia
organización pero, a partir de ahí, se está difundiendo rapidísimamente a todo tipo de empresas, creando un nuevo modelo
de organización empresarial.
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Foto: Alfredo Estrella |
Se habla mucho del comercio electrónico, éste tiene interés, pero se incide demasiado en la idea de la venta
del comercio electrónico, el llamado
bussines to
consumers B2C, la venta a los consumidores. Esto sólo representa
20% del total de las transacciones electrónicas comerciales en Internet. El 80% son transacciones de empresa a
empresa para relaciones comerciales y esto se está acentuando en estos momentos
(
B2B). Es decir, que el volumen crece y, por tanto, al aumentar el volumen global, también crece el número de transacciones hacia los consumidores.
El volumen que se incrementa más, en términos absolutos y relativos, es el de relación de empresa a empresa.
¿Qué está ocurriendo? Que casi todo el trabajo interior de empresa, de relación con los proveedores y de
relación con los clientes se está haciendo por la red. Es el modelo que yo he desarrollado con el nombre del Modelo
Cisco Systems, nombre de la empresa productora de 85% de equipamientos de telecomunicaciones del
backbone de Internet en el mundo, de
routers y switches (enrutadores y conmutadores). El 90% de las ventas de esta
empresa y de sus transacciones se hacen mediante la relación a través de su Web de los proveedores de la empresa y
los clientes, sin que la empresa haga nada más que poner la ingeniería, poner la Web, actualizarlo cada hora,
garantizar calidad y organizar la red de proveedores. Es la mayor empresa industrial del mundo; es la segunda empresa
de mayor valor de mercado en el mundo, 400 mil millones de dólares, más de cinco veces el valor de General Motors, cuando en realidad sólo cuenta con 35 mil personas y es una empresa que produce máquinas, computadoras,
pero sólo tiene una fábrica. Es una empresa casi enteramente virtual, aunque tiene oficinas con personas que
hacen funcionar la máquina virtual; pero es virtual, no produce nada, pero de lo que hace, se produce 85% del
equipamiento mundial que hace funcionar Internet.
Hay muchísimos otros ejemplos. Si les interesa, les puedo contar de la mayor empresa de construcción de
edificios en San Francisco, WebCor, cuyo centro es también un Web Site donde los usuarios se relacionan con los
diseñadores, los arquitectos, los constructores, los empleados municipales. Todo esto está en la Web y todos los pasos que
una empresa de construcción tiene que dar para llevar a cabo una construcción se hacen en la Web. Con esa
tecnología ha sido capaz de reducir a la mitad el tiempo de producción de un edificio, con un tercio del personal de
gestión, limitando los costos en 50%.
Como pueden imaginarse, las otras empresas de construcción están rápidamente pasando a la red. Un
ejemplo más cercano sería Zara, una empresa en Internet que en estos momentos les estoy hablando de la misma Zara
donde ustedes compran su ropa cuenta con dos mil un almacenes en el mundo en 35 países diferentes. En estos
almacenes cada vendedor lleva una pequeña maquinita donde registra cada compra que se hace con una serie de datos,
con los que el director de cada almacén hace un informe semanal, lo pasa por red a la sede central en La Coruña,
donde 200 diseñadores procesan por computadora y determinan las tendencias de mercado, envían directamente a
las fábricas que cortan los patrones y producen la ropa. Con este sistema, enteramente basado en la
comunicación electrónica, y procesado por Internet, Zara ha reducido a dos semanas el tiempo necesario para rediseñar
un producto desde el momento en que se decide ponerlo en el mercado en cualquier parte del mundo.
El modelo Benetton, que había logrado hacer el ciclo en seis meses, fue arrinconado por GAP, que lo
consiguió en dos meses, a partir de una conexión que no era Internet, y Zara lo ha logrado en dos semanas, con lo que
está ganando cuotas de mercado rápidamente en todo el mundo y, en este momento, el valor de capitalización
de mercado de la empresa matriz de Zara, una empresa familiar, es de dos mil millones de dólares.
Podríamos seguir poniendo ejemplos, pero creo que la idea la tienen aquí. Es decir, lo primero que está
haciendo Internet en la economía es transformar el modelo de empresa. Lo que fue el fordismo, la gran empresa
industrial basada en la producción estándar y en la cadena de montaje, hoy tiene la capacidad de funcionar en red, de
articular directamente el mercado, insumos y proveedores y organización interna de la empresa
on line en todas las tareas.
El segundo cambio que produce Internet o, mejor dicho, la base material sobre la que se produce este
cambio es la transformación del funcionamiento del capital. Y aquí también, muy esquemáticamente, la primera
transformación es: el centro de la economía mundial son los mercados financieros globalizados que funcionan
mediante conexiones entre computadoras. Esto no es técnicamente hablando Internet porque no está basado en los
protocolos de Internet, pero es una red de redes de computadoras, que converge rápidamente con la red Internet.
Esta red es lo que subyace la articulación, la interdependencia y también la volatilidad del mercado global
financiero. Segundo: Internet ha permitido el desarrollo vertiginoso de la transacción financiera electrónica, el desarrollo
de mercados financieros, mercados bursátiles como el Nasdaq, que son mercados electrónicos, sin un lugar físico
en el espacio; el desarrollo de los principales mercados de futuro del mundo como es el mercado suizo-alemán
Eurex, enteramente electrónico, o Liffe en Londres o Matif en Francia; el desarrollo de redes de brokers, de redes
de corredores de bolsa como Instinet que hoy canaliza algunas de las transacciones más importantes del mundo;
el desarrollo de empresas de corredores como Charles Schwabb que es mayoritariamente electrónica.
En estos momentos, el New York Stock Exchange, la Bolsa de Nueva York, se planea la creación de una
bolsa de forma mixta, que sea a la vez electrónica, virtual y física. En Europa, en torno al proyecto hoy aplazado de
fusión entre las bolsas de Frankfurt y de Londres (que prefigura la fusión de las bolsas europeas en uno o dos
centros bursátiles) se está planteando la conexión del Nasdaq americano con un equivalente de Frankfurt y uno
japonés, con lo que se crearía un Nasdaq global, enteramente electrónico. Es decir, los valores de nuestras empresas, de
todas las empresas, tendencialmente, se están negociando ya y se van a negociar cada vez más en términos de
interacciones electrónicas, puramente electrónicas, no físicas.
Esto genera un nuevo tipo de transacción económica, provoca una velocidad, una complejidad, una
dimensión de mercado mayor, una capacidad de reacción de los inversores casi instantánea y la dependencia de
mecanismos de cálculo, de modelos matemáticos predictivos activados a velocidad octoelectrónica mediante conexiones
Internet. Esto cambia los mercados financieros, cambia las finanzas mundiales y, por consiguiente, cambia nuestra
economía.
Un tercer elemento que quería señalar es que la economía Internet está cambiando los métodos de
valoración económica. El desarrollo de las empresas de Internet y de las que más innovadoramente se han lanzado por
esta vía se basa sobre todo en la existencia de capital-riesgo que permite financiar ideas antes que haya producto. Es
así como funciona el sistema: un innovador tiene una idea y, generalmente en estos días, articulada no en Internet
sino a través de lo que se puede hacer con Internet; esta idea la vende a una empresa de capital-riesgo que
proporciona los fondos iniciales para empezar a arrancar; con ese capital-riesgo se compra talento y se instala Internet; con
eso se empieza a producir algo, pero no mucho, desde luego no ganancias, con lo cual se sale en oferta pública y
el mercado lo valoriza o no. Cuando no lo valoriza, la empresa desaparece y se vuelve a intentar; cuando lo hace,
con esa valorización de mercado que no se produce en torno a beneficios sino a una promesa, entonces es cuando realmente hay recursos para pasar de esa promesa de innovación a una innovación material, a una
producción material que vuelve a salir al mercado, a generar valor. Es decir, se crea valor a partir de la innovación con base
en la valorización del mercado de las iniciativas que se desarrollan en términos de empresa.
Hemos pasado a una economía donde la expectativa de generación de beneficios a través de la empresa
es reemplazada por la expectativa de generación de nuevo valor en el mercado financiero. Y eso depende
fundamentalmente de la capacidad de relación con ese cálculo de las empresas Internet. Es decir, el ejemplo de la
industria Internet está siendo seguido en el conjunto de las otras ramas industriales. Eso genera una gran volatilidad
financiera, pero al mismo tiempo provoca también un extraordinario aumento de riqueza y de productividad.
Hay empresas sobrevaluadas, otras menos, pero, en realidad, la tendencia es ascendente, los ciclos económicos van
a seguir; en cualquier caso, recuerden que, por mucho que hayan caído los valores tecnológicos, el Nasdaq
está todavía 35% por encima de su valor de hace 12 meses, cuando el Dow Jones, el índice equivalente de la
economía tradicional, está a un -1.2% para el mismo periodo. Es decir, la capacidad de creación de valor con base en un
nuevo modelo de anticipación de expectativas ha salido también de la economía Internet.
5. La sociabilidad en Internet
Permítanme cambiar de tercio rápidamente para entrar en el quinto punto de mi conferencia, que es el tema
más cargado ideológicamente del análisis de Internet, el tema de la sociabilidad en Internet, de la interacción social
o individual en Internet o el tema de las comunidades virtuales de Internet. Como saben, este tema está
dominado por las fantasías de los futurólogos y de los periodistas no bien informados, aunque hay periodistas muy informados.
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Ilustración: Time |
Aquí se ha hablado de que Internet aliena, aísla, lleva a la depresión, al suicidio, a toda clase de cosas
horribles o, por el contrario, que Internet es un mundo extraordinario de libertad, de desarrollo, donde todo el mundo
se quiere, donde todo el mundo está en comunidad. ¿Qué sabemos empíricamente de esto? Sabemos bastantes
cosas, por ejemplo, por un estudio que acaba de hacer British Telecom, realizado a lo largo de un año en una serie
de hogares donde se utilizaba Internet, que no cambia nada. Es decir, que lo que la gente hacía, lo sigue haciendo
con Internet y a quienes les iba bien, les va mucho mejor, y a los que les iba mal, les va igual de mal; el que tenía
amigos, los tiene también en Internet y, quien no los tenía, tampoco los tiene con Internet. Es un estudio
intelectualmente muy conservador, pero lo cito y les doy la referencia porque es una investigación muy espectacular. Se llama
"Aquí no pasa nada". Pero sí que pasa. Internet es un instrumento que desarrolla pero no cambia los
comportamientos, sino que los comportamientos se apropian de Internet y, por tanto, se amplifican y se potencian a partir de lo
que son.
Esto no significa que Internet no sea importante, no es Internet lo que cambia el comportamiento sino que es
el comportamiento el que cambia Internet. Estudios más de tipo panel, como los que realiza el principal
investigador de sociología empírica de las comunidades de Internet, Barry Wellman, de la Universidad de Toronto, muestran
la realidad de la vida social en Internet. He aquí lo que señalan sus resultados: en primer lugar, las
comunidades virtuales en Internet también son comunidades, es decir, generan sociabilidad, relaciones y redes de
relaciones humanas, pero no son las mismas que las comunidades físicas. Esto puede parecer una verdad de perogrullo,
pero había que investigarlo y mostrarlo. Las comunidades físicas tienen determinadas relaciones y las
comunidades virtuales tienen otro tipo de lógica y de relaciones. ¿Qué tipo de relaciones? ¿Cuál es la lógica específica de
la sociabilidad on line? Lo más interesante es la idea de que son comunidades de personas basadas en los
intereses individuales y en las afinidades y valores de las personas.
Es decir, en la medida como se desarrollan en nuestras sociedades proyectos individuales, proyectos de
dar sentido a la vida a partir de lo que soy y quiero ser, Internet permite esa conexión saltando por encima de los
límites físicos de lo cotidiano, tanto en el lugar de residencia como de trabajo y genera redes de afinidades. Por
ejemplo, las investigaciones en Canadá y Estados Unidos mostraron que, aparte de Internet, los individuos tenían
normalmente, como término medio, no más de seis lazos íntimos de relación fuera de la familia y, al mismo tiempo,
cientos de lazos débiles. Parece que es una cosa que en los últimos diez años se ha mantenido como establecida.
Entonces, lo que ocurre es que Internet es apta para crear lazos débiles, pero no para establecer lazos fuertes, como
media, y es excelente para continuar y reforzar los lazos fuertes que existen a partir de relación física.
En fin, en esto, que parece también bastante lógico, lo que me importa es que viene avalado empíricamente
por la síntesis de los estudios que se han desarrollado. En este sentido, la tendencia que se desarrolla es hacia
la disminución de la sociabilidad de base comunitaria física tradicional. Hay una tendencia hacia esa
disminución basada en el barrio. Hay un declive de la vida social dentro del trabajo, en general, en el mundo. La sociabilidad
se está transformando mediante lo que algunos llaman la privatización de la sociabilidad, que es la sociabilidad
entre personas que construyen lazos electivos, que no son los que trabajan o viven en un mismo lugar, que
coinciden físicamente, sino personas que se buscan: yo quiero encontrar a alguien a quien le guste salir en bicicleta
conmigo, pero hay que buscarlo primero. Por ejemplo, ¿cómo crear un club ciclista? o, ¿cómo crear un club de gente que
se interese por la espeleología? Esta formación de redes personales es lo que Internet permite desarrollar más
fuertemente.
Cuando Wellman intentó medir qué influencia tenía Internet sobre las otras sociabilidades, encontró algo
que contradice los mitos sobre Internet. Es lo que el llama "cuanto más, más", es decir, cuánto más red social física
se tiene, más se utiliza Internet; cuanto más se usa Internet, más se refuerza la red física que se tiene. Es decir, hay personas y grupos de fuerte sociabilidad en los que es correlativa la sociabilidad real y la virtual. Y hay personas
de débil sociabilidad, donde también es correlativa la débil sociabilidad real y virtual. Lo que ocurre es que, en
casos de débil sociabilidad real, hay algunos efectos compensatorios a través de Internet; es decir, se utiliza para salir del aislamiento relativamente. Lo que algunos estudios hacen es medir esta correlación y constatan que se trata
de personas que usan mucho Internet, aisladas socialmente, por tanto Internet aísla.
El proceso de causalidad es distinto, Internet se utiliza como medio para aquellas personas aisladas, pero
fundamentalmente hay un efecto acumulativo entre sociabilidad real y sociabilidad física, porque la virtual también es
real, y sociabilidad virtual. La otra serie de estudios, como los realizados por Marcia Lipman, en Berkeley, que ha
estudiado cientos de comunidades virtuales, señalan otro dato fundamental, y es que las comunidades virtuales son tanto
más exitosas, cuanto más están ligadas a tareas, a hacer cosas o a perseguir intereses comunes juntos.
La idea de que Internet es un lugar donde la gente habla de cualquier tontería, se cuentan chismes, etcétera,
es absolutamente superficial. Esto es extremadamente minoritario, mucha gente no tiene tiempo de hacerlo. Lo
que ocurre es que estas historias de las identidades falsas, de que la gente se disfraza de cualquier cosa, de que
se cuentan lo que no son, hacen las delicias de los sociólogos postmodernos. Es verdad que esto existe, pero se da
sobre todo en los adolescentes. ¿Y qué hacen los adolescentes, en general? Inventarse e experimentar identidades, pasarse ratos de cháchara sobre cualquier cosa, siempre que pueden, crear una contracultura propia de
experimentación identitaria. Y esto también lo hacen en Internet pero, estudiando a través del conjunto de la sociedad,
fuera de los mecanismos de adolescentes, lo que se observa es que la Internet instrumental, es decir, la utilización
de Internet para desarrollar tareas políticas o personales, o de intereses concretos, es lo que realmente genera
los niveles de interacción más fuertes.
Por tanto, más que ver la emergencia de una nueva sociedad, totalmente
on line, lo que vemos es la
apropiación de Internet por redes sociales, por formas de organización del trabajo, por tareas, al mismo tiempo que muchos
lazos débiles, que serían demasiado complicados de mantener
off line, se pueden establecer on
line. Por ejemplo, uno de los elementos más interesantes en esto es el desarrollo de organizaciones de interayuda entre las
personas mayores: el Seniornet en Estados Unidos es una de las redes más populares de información, de ayuda, de
solidaridad, de reforzamiento de una vivencia compartida, etcétera. O las redes de información religiosa y de compartir
valores religiosos. O las redes de movilización social.
6. Los movimientos sociales en Internet
Y aquí paso al sexto punto de lo que sabemos de Internet: su relación con los movimientos sociales, que es
algo bastante analizado en los medios de comunicación: la mayor parte de movimientos sociales y políticos del
mundo de todas las tendencias utilizan Internet como forma privilegiada de acción y de organización. Esto
simplemente significa que Internet es un instrumento pero, ¿qué es lo específico?, ¿qué le confiere especificidad a la
movilización social a partir del hecho de que se haga por Internet? Bien, hay tres rasgos que son fundamentales en la
interacción entre Internet y los movimientos sociales.
El primero es que asistimos en la sociedad, fuera de Internet, a una crisis de las organizaciones
tradicionales estructuradas, consolidadas, tipo partidos, asociaciones de orientación directamente política, y además se
produce la emergencia de actores sociales, fundamentalmente a partir de coaliciones específicas sobre objetivos
concretos: vamos a salvar a las ballenas, vamos a defender tal barrio, vamos a proponer nuevos derechos humanos en el
mundo, vamos a defender los derechos de la mujer, pero no con una asociación sino con campañas concretas. Es decir,
en general, en la sociedad hay un salto de los movimientos sociales organizados a los movimientos sociales en red
con base en coaliciones que se constituyen en torno a valores y proyectos.
Internet es la estructura organizativa y el instrumento de comunicación que permite la flexibilidad y la
temporalidad de la movilización, pero manteniendo al mismo tiempo un carácter de coordinación y una capacidad
de enfoque de esa movilización.
Segundo rasgo: los movimientos sociales en nuestra sociedad se desarrollan cada vez más, en torno a
códigos culturales, a valores. Hay movimientos reivindicativos tradicionales, pero los movimientos más importantes
medio ambiente, ecologismo, mujeres, derechos humanos son movimientos de valores; por lo tanto, dependen
sobre todo de la capacidad de comunicación y de la capacidad de llevar a cabo un reclutamiento de apoyos y de
estímulos mediante esa llamada a los valores, a los principios y a las ideas. Son movimientos de ideas y de valores.
Internet es fundamental porque se puede lanzar mensajes como éste: "Aquí estoy, éste es mi manifiesto, ¿quién está
de acuerdo conmigo?, y ¿qué podemos hacer?". La transmisión instantánea de ideas en un marco muy amplio
permite la coalición y la agregación en torno a valores.
En este sentido, una de las ideas más falsas sobre Internet es la del famoso cómic publicado en el
New Yorker de hace muchos años de dos perros en una computadora donde uno le dice al otro: "Ves, en Internet nadie sabe
que eres un perro", pues miren, sí.
En Internet se sabe que es un perro, porque si usted quiere organizar a los perros en Internet y se presenta
como gato, va a organizar a los gatos. Con lo cual, la bandera de organización, de comunicación, de afirmación de
un cierto valor tiene que ser firmada en términos de lo que se quiere ser, porque los movimientos sociales que
se constituyen lo hacen en torno a lo que dicen ser, no se constituyen de forma manipulada, atrayendo a alguien
para lo que no es. Eso puede ser una manipulación pero, en general, las manipulaciones no suelen prosperar.
El tercer rasgo específico de los movimientos sociales es que, cada vez más, el poder funciona en redes
globales y la gente tiene su vivencia y se construye sus valores, sus trincheras de resistencia y de alternativa en
sociedades locales. El gran problema que se plantea es cómo, desde lo local, se puede controlar lo global, cómo desde
mi vivencia y mi relación con mi mundo local que es donde yo estoy, donde yo vivo puedo oponerme a la
globalización, a la destrucción del medio ambiente, a la masacre del Tercer Mundo en términos económicos. ¿Cómo se puede
hacer esto? Internet permite la articulación de los proyectos alternativos locales mediante protestas globales, que
acaban aterrizando en algún lugar, por ejemplo, en Seattle, Washington, Praga, etcétera, pero que se constituyen,
se organizan y se desarrollan a partir de la conexión Internet, es decir, conexión global, de movimientos locales y
de vivencias locales. Internet es la conexión global-local, que es la nueva forma de control y de movilización social
en nuestra sociedad.
7. La relación directa de Internet con la actividad política
El séptimo punto de mi conferencia: Internet también tiene una relación directa con la actividad política
organizada, tanto en los partidos como en los gobiernos de distintos tipos. Aquí hay toda clase de proyectos, de ideas.
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Foto: Newsweek |
En principio, Internet podría ser un instrumento de participación ciudadana extraordinario; de información
de la clase política, de los gobiernos y de los partidos a los ciudadanos en su conjunto y de relación interactiva.
Podría ser un ágora política y sobre esto escriben todos los futuristas.
Ahora bien, en la práctica, hay algunas experiencias interesantes de democracia local, curiosamente local,
como la Digital City, la ciudad digital de Amsterdam (hoy en seria crisis), las redes ciudadanas de Seattle, el
programa Iperbole en Bolonia (también en declive); pero en general, lo que se observa es que los gobiernos, las administraciones, los partidos políticos han confundido Internet con un tablón de anuncios. En general, se limitan a
exponer datos: aquí tienen nuestra información para que se entere de lo que hacemos y así me ahorra trabajo o, si lo
desea, dígame su opinión. Lo que sucede es que no se sabe qué pasa con esa opinión.
En general, hay escasísimos ejemplos de práctica interactiva cotidiana del sistema político con los ciudadanos.
Por tanto, una de las fronteras de investigación que quisiera desarrollar sobre Internet es de qué manera puede
permitir la desburocratización de la política y superar la crisis de legitimidad de los gobiernos que se produce en todo
el mundo, a partir de una mayor participación ciudadana permanente, interactiva, y a una información constante
de doble vía. En realidad, esto no se produce.
Hay un libro interesante que acaba de publicarse sobre las relaciones de Internet y algunos sistemas
parlamentarios que muestra, a partir de estudios empíricos, que en realidad todos los parlamentos tienen
Web Site, todos los partidos tienen Internet en todos los países desarrollados, pero son vías, insisto, unidireccionales de
información, para captar la opinión, para convertir simplemente a los ciudadanos en votantes potenciales y para que los
partidos obtengan la información para saber cómo ajustar su publicidad.
En este sentido, el problema no es de Internet. El problema es del sistema político y, una vez más, tenemos
un leitmotiv de la conferencia que les estoy intentando transmitir, que es la idea de que la sociedad modela a
Internet, y no al contrario. Allí donde hay una movilización social, Internet se convierte en un instrumento dinámico de
cambio social; allí donde hay burocratización política y política estrictamente mediática de representación
ciudadana, Internet es simplemente un tablón de anuncios. Hay que cambiar la política para cambiar Internet y, entonces,
el uso político de Internet puede revertir en un cambio de la política en sí misma.
8. La privacidad en Internet
Muchos debates sobre Internet en estos momentos plantean la idea de su efecto sobre la privacidad y sobre
la capacidad de control de nuestra vida íntima a través de Internet. Aquí hay dos elementos: la relación
gobiernos-ciudadanos y la relación privacidad-Internet.
En la primera hay algo que pone muy nerviosos a los gobiernos y es que, realmente, no pueden controlar
Internet. Hay muchas razones, pero una más decisiva que las demás. Podemos argumentar si técnicamente se puede o
no se puede. Parece que no es tan fácil como algunos pensaban y, para demostrarlo, siempre se cita el caso
de Singapur. Acabo de recibir una ponencia de los sociólogos de ese país que estudian Internet que muestra,
empíricamente, la incapacidad del gobierno de ese país para controlar Internet, debido a que, por razones
económicas y financieras, se han tenido que abrir al exterior. Naturalmente, China, Singapur y otros países quisieran
utilizar Internet para los negocios y no suprimir para la libre expresión ciudadana. En Singapur parece que ya no les
funciona ese control. En China les funciona porque aunque no controlan la difusión de información en Internet
luego pueden buscar a la persona que ha recibido o difundido la información y llevarla a la cárcel, lo que es otra
forma de control. Pero, Internet como tal, parece difícil de controlar.
En cambio, la razón fundamental no es solamente técnica, sino que es una razón institucional: en Estados
Unidos no se puede hacer, porque hay varias decisiones de los tribunales federales y, en particular, la que eliminó el
Acta de Decencia en la comunicación que Clinton presentó en 1995 para censurar Internet argumentando la
pornografía infantil.
El Tribunal Supremo de Estados Unidos, de hecho, la Corte Federal, que luego fue refrendada por el
Tribunal Supremo, declaró que es cierto que en Internet hay toda clase de problemas, que en Internet la libre
expresión conduce a excesos; es cierto que Internet es el caos de la expresión pero, añade textualmente: "Los ciudadanos tienen un derecho constitucional al caos". La idea de un derecho constitucional al caos es profundamente
innovadora y hace que, a partir de ese momento, en la medida en que Internet es una red global, al no haber control en
Estados Unidos, se busca cualquier circuito para sortear el obstáculo y poder expresarse. Recuerden que Internet
está diseñada técnicamente para interpretar cualquier censura como un obstáculo técnico y reconfigurar la vía
de transmisión. Además del hecho de que los gobiernos no controlen Internet la única forma de hacerlo sería
desenchufarlo, como hace Irán, Afganistán, aunque ya veremos qué pasa con Internet móvil, de lo que la gente se
está dando cuenta es que hay un problema más profundo que el control de los gobiernos sobre la libertad de
expresión, y es la desaparición de la privacidad a través de un mundo donde vivimos conectados a la red. Scott
McNealy, empresario de Silicon Valley, presidente de Sun Microsystems el año pasado, para que no le molestaran más
con este tema hizo una declaración espectacular con la que yo y la mayoría de gente coincidimos: "¿Privacidad
en Internet? Olvídese de eso. Usted ya ha perdido su privacidad para siempre". ¿Qué significa eso?, que cualquier
cosa que hagamos en la red se puede detectar electrónicamente.
El problema es quién está interesado, cómo, cuándo, de qué manera, cómo se hace, etcétera, pero existe
la posibilidad de hacerlo. El FBI lo puede hacer en estos momentos, pues ha desarrollado un nuevo
programa, "Carnivore", evidentemente con autorización judicial, pero ya se sabe. Esto lo puede hacer cualquier tipo
de empresa que disponga del famoso cookie en su programa; es decir, si en este momento una persona no quiere
dar su dirección y sus características a empresas que comercializan con este tema, debe realizar una verdadera
investigación, hacer toda clase de clicks, salir de toda clase de servicios, y prácticamente aislarse.
En Estados Unidos ya existen empresas que empiezan a comercializar la política. Hay una llamada Aristotle
que ha desarrollado este sistema; Aristotle, para la campaña presidencial actual a partir de informaciones
obtenidas en numerosos bancos de datos comerciales ha elaborado perfiles de personalidad y los ha cruzado con
patrones de voto geográficos a niveles muy pequeños, de barrio, y ha establecido la tendencia de voto potencial para 156
millones de ciudadanos estadounidenses y lo está vendiendo a los distintos candidatos. Igualdad de
oportunidades. Cualquiera que pague se lo lleva. No es el espionaje de un partido contra otro: es comerciar con la intimidad
política de cada uno de ellos.
La Unión Europea tiene una política más estricta de protección de la privacidad pero, sin entrar demasiado en
los detalles, la capacidad tecnológica de la legislación europea es muy débil. Hay muchas formas de escaparse de
esa legislación. Por ejemplo, a Yahoo o America On Line, fuera de sus redes europeas, no los controla la
legislación europea y, aunque usted sea europeo, está conectado a una red global. Y si cualquier empresa o portal de este
tipo dispone de la información, puede vendérsela a cualquier empresa europea. El hecho de estar en una red
global significa que no hay privacidad. Este es uno de los aspectos más importantes. Les recomiendo la lectura de un
libro de Lessig sobre este tema: Code. Lessig plantea una cuestión fundamental donde la privacidad aparece
como esencial, y es el debate sobre la capacidad de encriptado.
El encriptado permitiría que cada persona pudiera determinar su código. El encriptado es simplemente un
código que se autoconstruye y para el cual no existe una capacidad tecnológica de desencriptado con métodos
normales; sólo podrían hacerlo los servicios secretos, trabajando con ordenadores durante mucho tiempo. El encriptado
está prohibido por los gobiernos, también en Estados Unidos, con el argumento de que los traficantes de drogas y
otras gentes de mal vivir lo podrían utilizar para hacer sus negocios por Internet; pero, de todas formas ya hacen sus negocios por Internet y se comunican de mil formas. Este encriptado sería realmente un sistema que permitiría a
las personas guardar su información y que ésta no pudiera ser interferida. La batalla del encriptado es, en
estos momentos, la batalla de la privacidad.
9. Internet y los medios de comunicación
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Foto: El País Semanal |
Un último tema antes de concluir, la relación entre Internet y la transformación de la comunicación a través
de los medios de comunicación. Internet está transformando radicalmente los medios de comunicación, pero no
por la convergencia de Internet y la televisión en un mismo medio tecnológico, la famosa caja que tendrá usted
encima de su televisor y que llega a todos, lo que se llama la Web TV. Lo que realmente existe es un mueble que
dispone al mismo tiempo de Internet y de televisión, pero son dos sistemas. Aunque se puede transmitir televisión
por Internet tecnológicamente, no es muy interesante, no es muy efectivo y, sobre todo, si se pretendiera transmitir
de verdad la televisión que tenemos, la masa de televisión por Internet, no habría capacidad de banda previsible en
los próximos 20 años para hacerlo en ningún país, ni siquiera en Estados Unidos. Es decir, la capacidad para
transmitir el enorme volumen que representaría toda la televisión que se transmite hoy simplemente es impensable,
carísimo e ineficaz. ¿Quién tiene la manía de recibir exactamente a través del mismo canal televisión e Internet? No
tiene ningún sentido.
En cambio, lo que Internet sí está haciendo es convertirse en el corazón de articulación de los distintos
medios, de los multimedia. Es decir, de ser el sistema operativo que permite interactuar y canalizar la información de
qué pasa, dónde pasa, qué podemos ver, qué no podemos ver y ser el sistema conector interactivo del conjunto
del sistema multimedia. Esto es lo que Internet está configurando.
Está también cambiando los medios de comunicación y, en particular, contra lo que la gente cree, los medios
de comunicación escritos. ¿En qué sentido? Bueno, el modelo futuro ya está aquí, como casi todos los llamados modelos futuros. Es el modelo de utilización de Internet en los medios de comunicación que se emplea en el
grupo Chicago Tribune, que acaba de comprar
Los Angeles Times. La sala de redacción del
Chicago Tribune, que está siendo examinada por uno de mis estudiantes, consiste en una sala totalmente integrada en Internet donde
los periodistas procesan información en tiempo real y de ahí sale hacia el
Chicago Tribune, Los Angeles Times,
otros periódicos en Estados Unidos, una serie de cadenas de radio y varias estaciones de televisión. ¿Qué tiene de
original esto? Esa información llega en tiempo real y se continúa procesando en tiempo real; es decir, es un medio
de comunicación masivo, continuo e interactivo al que pueden acceder distintos usuarios planteando
preguntas, criticando, debatiendo.
Toda esa información llega a los periodistas, que van siendo reemplazados por otros periodistas en la misma
sala de prensa, que continúan procesando de forma ininterrumpida esa información. Eso ya existe y es el modelo
que rápidamente está siendo adoptado por los grandes grupos multimedia y de prensa. Junto a eso, Internet
está revolucionando la comunicación por su capacidad de cortocircuitar los grandes medios de comunicación. El
hecho de que sea una comunicación horizontal, de ciudadano a ciudadano, significa que yo puedo crear mi propio
sistema de comunicación en Internet, puedo decir lo que quiera, puedo comunicarlo.
Por primera vez hay una capacidad de comunicación masiva no mediatizada por los medios de comunicación
de masas. Ahí se plantea el problema de credibilidad. ¿Cómo entonces se puede creer uno lo que aparece en
Internet? El año pasado, en el congreso de editores de periódicos estadounidenses nos aterrorizaron porque había una
serie de empresarios de Silicon Valley que decían que se acaban los periódicos: el
New York Times desaparece, todo será
on line. Mi posición en ese momento era: habrá periódico
on line, el mismo periódico o algo distinto
on line, por televisión, por radio, y en papel, en distintos formatos para distintos momentos de utilización y distintos
contextos de uso. Pero el problema esencial, cuando todo está en Internet, es de credibilidad, y es ahí donde los medios
de comunicación siguen teniendo un papel esencial, pues la gente tiende a dar mayor credibilidad a
La Vanguardia, al New York Times, a
El País o a El Periódico de
Cataluña que a lo que Manuel Castells pueda poner en la red
en determinado momento.
En ese sentido, el brand
name, la etiqueta de veracidad sigue siendo importante, a condición de que ésta
se respete, con lo cual la credibilidad de un medio de comunicación se convierte en su única forma de
supervivencia en un mundo de interacción y de información generalizada.
10. Conclusión: La sociedad red
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Foto: El País |
En conclusión, Internet es la sociedad, expresa los procesos sociales, los intereses sociales, los valores
sociales, las instituciones sociales. ¿Cuál es, pues, la especificidad de Internet, si es la sociedad? La especificidad es que
es constituye la base material y tecnológica de la sociedad red; es la infraestructura tecnológica y el medio
organizativo que permite el desarrollo de una serie de nuevas formas de relación social que no tienen su origen en Internet,
que son fruto de una serie de cambios históricos pero que no podrían desarrollarse sin Internet. Esa sociedad red es
la sociedad que yo analizo como una sociedad cuya estructura social está construida en torno a redes de
información a partir de la tecnología de información microelectrónica estructurada en Internet.
En ese sentido, Internet no es simplemente una tecnología; es el medio de comunicación que constituye la
forma organizativa de nuestras sociedades; es el equivalente a lo que fue la factoría o la gran corporación en la
era industrial. Internet es el corazón de un nuevo paradigma sociotécnico que constituye en realidad la base
material de nuestras vidas y de nuestras formas de relación, de trabajo y de comunicación. Lo que hace Internet es
procesar la virtualidad y transformarla en nuestra realidad, constituyendo la sociedad red, que es la sociedad donde vivimos.