Desde el desmadre también se puede criticar
Héctor González Jordán / Jis y Trino
Autodefinidos como "puñeteros", José Ignacio Solórzano (Jis) y José Trinidad Camacho (Trino) se conocen bien y recuerdan cuando pusieron a bailar a Cristo ula-ula con la corona de espinas, eran los tiempos en que hacían La croqueta: Humor perro, para La Jornada. Es sabido que a estos tapatíos les gusta la fiesta. A las diez de la mañana todavía recuerdan la última noche, pero como buenos maestros no sólo del trazo sino también de la juerga, se muestran frescos para la siguiente plática.
¿Qué es lo más duro de ser monero?
Jis: Los momentos de esterilidad creativa son los más angustiosos. Cada dos o tres días tenemos la
sensación de que nuestra carrera llegó a su fin. Ante eso vienen las transpiraciones, dar una vuelta por el parque y a
darle otra vez.
Trino: No tener la retroalimentación por parte de un camarada es difícil. Por ejemplo, trabajar con Jis en
El Santos era padre porque tenías una retroalimentación que te guía por donde vas. Eso se pierde cuando
trabajas solo.
Jis: A nosotros nos pasaba que, cuando uno andaba bajo de pilas el otro andaba bien y así nos
echábamos la mano.
¿Ha tenido algún costo mantenerse alejado de la vertiente política que practican la mayoría de los moneros?
Trino: Más que un costo hay una sana distancia. No estamos inmersos en el mismo canal que ellos
respecto a una especie de solemnidad ante la noticia. Alguna vez nos criticaron porque en
La croqueta, durante las elecciones del 88 en lugar de sacar una caricatura sobre el proceso electoral hicimos una tira sobre la caca.
Pero esa era nuestra manera de hablar sobre eso, así era nuestra manera de expresar lo que pensábamos. Nos
decían que nosotros sólo queríamos echar desmadre, pero yo creo que desde el desmadre también se puede
criticar sin ser tan solemnes.
Pero de alguna manera siento que en verdad sí están muy marcados los bandos entre los moneros: por
un lado los de izquierda y por otro los de derecha.
Trino: Y nosotros que somos los puñeteros. Sí están marcados pero la ventaja de nuestro bando es
que podemos ser tanto de izquierda como de derecha o de centro.
¿Qué es ser puñetero?
Jis: Aunque estemos fuera del campo político nuestra ideología se transparenta en muchas de nuestras
tiras. Pero ciertamente tratamos de enfocarnos a otro aspecto de la vida, más cotidiano, más de recuperar la
parte del desmadre y la risa pura. Digamos que nuestra línea sería la defensa del humor antes que nada.
¿Es difícil encontrar el humor en sucesos trágicos?
Trino: Lo más curioso, al menos eso es lo que me pasa, es que cuando leo la nota roja, me doy cuenta
que en la tragedia surge mucho el humor, sobre todo por la lejanía que tienes ante el hecho. Si no le pasó a
alguien muy cercano todo lo ves chistoso. Hay una anécdota de una nota que salió en el periódico
El Occidental, decía: "Como adorno navideño encontraron a suicida". Y era un payasito que se decidió suicidar un 25 de
diciembre. Se aventó de la ventana para ahorcarse pero quedó colgado junto a un adorno navideño. La gente creía
que era parte del adorno, hasta los dos o tres días que ya olía gacho. Es una noticia terrible pero da risa. Es la
distancia ante el dolor lo que te hace reír.
Jis: Por eso, en ese sentido nuestro respeto a muchos humoristas que en el mero momento de una cosa
muy fuerte, todavía tienen la enjundia para contar algún chiste, como Julio Haro que en su lecho de muerte
seguía haciendo chistoretes.
¿Les molesta que en pláticas o en entrevistas siempre se espere que ustedes sean chistosos?
Jis: ¡Eso es una tragedia! Trino es más chistoso, pero para mí es algo muy angustiante porque no
soy comediante. Llego a una presentación y la gente está como si estuviera viendo a Polo Polo, esperando a
ver a qué hora suelto el chistecito.
Trino: Pero Jis, tú eres buen comediante en ese sentido porque lo platicas y tienes un sesgo con el cual
haces reír. Ahí hay hallazgos de comediante, lo más chido es que no es plenamente asumido y eso queda bien.
Yo si lo asumo un poco más.
Jis: Pero es muy presionante y nos quita libertad de acción el hecho de que esperen que los hagas reír. A
mí me gusta platicar y si aparece el chiste bienvenido, pero nada de cuéntate otro.
Trino: A mí me gusta contar anécdotas chistosas.
Jis: Además, sí sabes contar chistes, tienes tu buen
stock.
¿Algún personaje de la política los ha inspirado para crear un personaje?
Trino: No, llegué a pensar que
El rey chiquito, quizá tendría que ver con Carlos Salinas porque surgió
durante su sexenio, por aquello de que era chiquito y muy cabrón. Pero no, tampoco me gustaría basar mis monos
en personajes tan indignos como esos cabrones. Realmente lo que quisiera es olvidarme de ese tipo de gente.
Lo que diga Fox me tiene sin cuidado, no como ciudadano pero sí como periodista. Sólo quiero que se ponga
a gobernar. Hacia ese tipo de gente mantengo una especie de seriedad que hace que no me inspiren gracia.
Jis: En mi caso, lo que manejo son arquetipos de la gente de diario. "El esposo", "la amante", "el
cartero", como los lugares comunes de la vida.
Entre Los Simpsons y
La familia Burrón ¿con cuál se quedan?
Jis: Me quedo con Los
Simpsons, antes que nada porque prácticamente no conozco
La familia Burrón. Lo digo con vergüenza, sé que es uno de los clásicos del cómic mexicano. Y por otro lado, estoy súper
asombrado con Los Simpsons, me impresiona la forma en que se han sabido renovar. Los veo como el equilibrio
perfecto entre algo muy comercial pero a la vez artístico.
Trino: Yo no puedo decir cuál. Son diferentes tiempos y espacios.
La familia Burrón eran Los Simpsons
de antes. Ambos cumplían con lo mismo. La ventaja de
Los Simpsons es que es televisión y eso los hace universales.
¿Por qué, salvo contadas excepciones, la historieta en México no ha pegado?
Trino: Porque es un medio que terminó por los 70. El último cómic que se compraba de manera semanal
eran Los agachados y Los supermachos de Rius. No se renovó en la industria editorial.
Jis: Quién sabe dónde se perdió todo. No sé si fue por el poco apoyo de las editoriales hacia los
historietistas. Hay menos ofertas, no se ha creado mercado.
Trino: Se hicieron experimentos que buscaron hacer una historieta
manga (de colección) o muy de estilo europeo, pero que no daba con el estilo mexicano. Lo que realmente dio en el clavo fue
Lágrimas y risas, Fantomas o
Kalimán, que sí tenían una esencia mexicana.
Jis: Incluso El Santos no es una historieta. Es una especie de divertimento con elementos de historieta.
Una mininarrativa. Es un producto curioso. Pero una historieta es algo más, como dicen, de largo aliento.
Trino: En términos teatrales podríamos decir que una obra sería
Chanoc y Kalimán. Y nosotros seríamos
vodevil, como de sketch. El Santos no es una historieta consistente y con un cuerpo dramático. En
El Santos puede no pasar nada pero aun así hay muchos chistes en medio.
¿En algún momento pensaron hacer una historieta en forma?
Jis: Dos o tres veces tuvimos esa idea con
El Santos. Queríamos hacer una revistita.
Trino: Lo que pasa es que el formato que siempre manejamos teníamos mucha ventaja porque todo
era improvisado. Para hacer una historieta larga necesitábamos una línea argumental, pero somos tan
irresponsables en ese sentido, que lo empezábamos a hacer pero no sabíamos dónde iba a acabar. Ahí es donde
nos fallaba la estructura narrativa.
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Foto: Cortesía Ediciones B |
Cuando empezaron a trabajar juntos, ¿tardaron mucho en empezar a publicar?
Trino: Sí, por supuesto. Jis publicaba en un súper lugar que era el
unomásuno y ya empezaba a publicar
cosas en La Garrapata. En cambio Falcón y yo no lo habíamos hecho. Gracias a que Jis nos invitó a una junta, fue
como pudimos entrar al suplemento del
unomásuno. Ya entrados en gastos hicimos equipo y eso nos ayudó a
tomar más fuerza. Quizá como independientes nos hubiera costado más trabajo avanzar.
Ahora que son famosos y reconocidos, ¿a quién, de los que alguna vez los rechazó les gustaría encontrarse?
Trino: A mí gustaría encontrarme a Vicente Leñero, le propuse publicar una tira en
Proceso y me dijo que no estaba al nivel.
¿Hace cuanto pasó eso?
Trino: Hace cuatro años.
Jis: Qué mala onda, sería un buen espacio, ¿por qué no lo vuelves a intentar?
Trino: No, después de esto ya no me van dejar.
Jis: Vamos, proponemos un Santos
político y ya.
¿Proceso es un medio donde les gustaría colaborar?
Jis: Lo que pasa es que uno siempre busca espacios. En lo personal me gustaría que hubiera más lugares
para moverse.
Trino: Yo ya no quiero
Proceso, voy por Letras Libres.
¿Cómo se llevan con la tecnología?
Trino: Bien, la computadora nos ayuda a meter sombras. Jis colorea muy padre sus tiras. La computadora
es una buena herramienta para trabajar más rápido y con mejor calidad.
Jis: Hay que decir que nos movemos en la zona básica de lo que se hace con computadoras y
efectos. Trabajamos con Photoshop, con eso ya es suficiente. Otra gran ventaja es Internet. Yo todavía no me la
acabo de la maravillosa comodidad de eso, porque nos tocó la transición en que todavía había que sacar copias y
enviar por correo.
¿Cuántos cartones publican a la semana?
Trino: Yo publico diario tres tiras:
Crónicas marcianas, Policías y
ladrones, y una de deportes, Pipo y don
Calvino. Eso es de lunes a viernes. El domingo hago
El rey chiquito. Y mensualmente una tira para la
Revista del Consumidor.
Jis: De lunes a viernes publico un cartón diario. Y he estado colaborando con
nexos.
En tu caso, Trino ¿cómo llevas la presión de publicar tres tiras diarias?
Trino: Ya me hice una disciplina. Más o menos tengo ideas en un cuaderno sobre un asalto o sobre
un marciano que llega. Me gusta leer y además hay una página que me ayuda, se llama
space.com. En deportes espero los resultados y listo. Y con
El rey chiquito lo que hago es imaginarme situaciones de un rey con
sus lacayos.
¿Hay un buen estimulante para trabajar?
Jis: Como dijimos, somos del grupo de los puñeteros.
Trino: Hay influencias de muchas cosas. Por ejemplo, el cine. Vi la última de Tarantino y se me hizo
una maravilla. También hay ciertos libros, me regalaron uno que se llama
Código da Vinci, es un libro medio
pacheco pero me ayuda a inspirarme.
Jis: Las series de Sony son una maravilla.
Trino: Incluso los programas de E! Enterteiment. Alguien nos comentaba sobre el abuso de las drogas,
que finalmente nosotros lo manejamos como una especie de chiste, pero que la gente cree que somos
muy pachecos. Pero lo único que hacemos es hablar de las sensaciones de los estados alterados.
Al ser de Guadalajara, que tiene fama de conservadora, ¿creen que eso determinó su actitud un
tanto irreverente?
Jis: De entrada hubo más posibilidad de publicar en el Distrito Federal que aquí. Pero ya Guadalajara es
ciudad moderna.
Trino: Eso de que Guadalajara es muy mocha es un mito que se ha derrumbado.
Jis: Aunque bueno, el espíritu tapatío del que hablas sí tuvo que ver con nuestra formación
humorística. Timideces, tabúes, cosas que flotan en el ambiente, desde luego son alimento para un artista o para un
monero. Es una tentación constante ver hasta dónde se puede llegar.
¿Cómo se llevan con la religión?
Jis: Bien, ellos no nos molestan, nosotros no los molestamos.
Trino: Sabemos que hay un límite. Nos podemos burlar de los curas y ciertas cosas, pero también
estamos conscientes que hay símbolos con los que no nos podemos meter. No podemos hacer chistes sobre la
virgen de Guadalupe, por ejemplo.
¿Alguna vez se han metido con algo y se los han retenido?
Trino: Sí, en La croqueta: Humor
perro. Era Semana Santa e hicimos una tira de Jesucristo y nos
censuraron, eso fue en el 88. Salía Cristo bailando ula-ula con su corona de espinas.
Jis: Pero sólo fue esa vez, lo que sucede es que ya ni se nos ocurre meternos en el tema.
Trino: Otra cosa con la que nos llamaron la atención, fue una vez que en
La croqueta hicimos una página de chistes pronazis y otra de chistes projudíos. Esa vez, un gran amigo nuestro Luis González de Alba escribió
una carta a La Jornada diciendo que éramos unos irresponsables niños caguengues. Qué buena onda que
somos cuates de ese güey que nos tiró mierda, ¿no?
¿Qué periódicos y revistas leen?
Trino: Leo Reforma, Mural
y El Norte, porque son los que me llegan. Por Internet entro a
La Jornada y El Universal, también a CNN y
Clarín para leer a Fontanarrosa.
Jis: A Le Monde ¿no? ¡Qué bien informado estás! Después de eso, no sé qué decir. No soy buen lector.
He perdido la práctica, soy más de hojear revistas. Leo
Público, y eso dos o tres articulistas que me gustan.
Compro Letras Libres y leo dos o tres cosas. No sé si ya esté muy afectado por la cultura del
zapping, pero todo lo veo al vuelo. Me hace falta más concentración. Es algo increíble, no sé si es el estado de mi concentración o
tengo que ponerme la misión de ser más atento.