Los mitos
Se han dicho tantas cosas sobre Los Simpson, desde quienes afirman que atentan contra "las buenas costumbres", hasta quienes dicen que fomentan malos hábitos y la falta de respeto a las figuras de autoridad y a las
instituciones, trátese de los padres, de la policía, de los gobernantes, de la 20th Century Fox y de su dueño, el
multimillonario Rupert Murdoch, etcétera. Con todo, una mirada más cuidadosa sobre la serie revela que estas percepciones no son del todo ciertas. Enseguida una semblanza sobre los mitos más comunes que circundan a la familia favorita de Springfield.
Mito número 1: Los Simpson son una simple caricatura, aunque muy costosa. Como se sugería líneas
arriba, Los Simpson son algo más que una simple serie de dibujos animados. Retrata con mucho humor las situaciones
más cotidianas a las que muchas personas deben hacer frente día con día. El sarcasmo empleado implica, incluso, que
es necesario repasar los episodios de la serie en más de una ocasión, puesto que es factible que algo se le escape
al televidente en un primer momento. Respecto al tema de los costos de producir series de animación, hay que decir, como todo el mundo lo sabe, que son muy altos, pero significativamente inferiores a la producción de series no animadas: por ejemplo, 24, también producida por la Fox, o bien, hablando de la competencia, Smallville, de la Warner Brothers. Baste mencionar que en el caso de Los Simpson su producción no demanda iluminación, ni sets de filmación, ni público, además de que el número de actores requerido para dar voz a los personajes, como lo muestran los casos de Dan Castellaneta, Nancy Cartwright y sobre todo Hank Azaria, puede ser relativamente reducido en función de que están en condiciones de dar vida a múltiples caracteres. Adicionalmente, los ensayos para ponerle voz a los personajes requieren me-
nos erogaciones de tiempo y dinero, dado que en una sola sesión se puede grabar si no una temporada completa sí una parte considerable de esta la excepción fue Los Simpson, la película, debido a que, por tratarse de un largometraje, además de que la trama fue modificada varias veces, los actores fueron sometidos a extenuantes jornadas de grabación, por ejemplo, para la escena en que Marge deja un video a Homero, anunciándole que se irá de Alaska junto con sus hijos para salvar Springfield, la cual fue grabada y regrabada por Julie Kavner, más de 100 veces. Otro factor que beneficia en el momento actual la creación de caricaturas es la animación por computadora, debido a que mejora sensiblemente su calidad, además de que en el caso de Los Simpson se subcontrata a diversos estudios de producción localizados en Corea del Sur, lo que
permite bajar los costos de emplear mano de obra en grandes cantidades en el trabajo gráfico-artístico: por ejemplo, en Corea del Sur se desarrollan fases de la producción de cada episodio que incluyen el dibujo de los "enlaces" dando
continuidad a cada trama, y/o ponerles color a los personajes y a su entorno. Aun así, el costo de producción de cada episodio
de Los Simpson es superior al millón y medio de dólares incluyendo los salarios de los actores, si bien las
utilidades que generan sus personajes son estratosféricas: tan sólo la memorabilia de la serie constituye una industria valuada, en términos conservadores, en mil millones de dólares.
Mito número 2: Los Simpson constituyen uno de los programas de televisión más liberales. Aun cuando se
tiene esta percepción, lo cierto es que las temáticas abordadas en la serie son presentadas de manera muy equilibrada, de
tal forma que el status quo difícilmente se modifica y los ejemplos son numerosos. Cada vez que Marge y/u Homero
han estado a punto de caer en la infidelidad, algo sucede y los episodios terminan con una reconciliación entre los dos.
En el episodio en que se implanta la prohibición de la venta de alcohol en Springfield, Homero se las arregla para violar la ley, convirtiéndose en el "barón de la cerveza" y, tras múltiples peripecias, al final la prohibición es erradicada. Cuando el señor Burns pierde por deudas acumuladas su casa y la planta nuclear, al final recupera todo gracias al apoyo de Lisa, quien lo instruye en torno al reciclaje. El mensaje es claro: el cambio es malo, el status quo es bueno. En ello, no hay nada liberal.
Mito número 3: Los Simpson exaltan la equidad de género. Este argumento se ampara en el personaje de
Lisa, la niña superdotada que llegará a la presidencia en su adultez, según se desprende de la visión futurista de un indio
con quien Bart se topó en un casino. Sin embargo, descartando a Lisa y, posiblemente a Marge y Maggie, casi todos los caracteres femeninos de la serie son esposas o madres, o bien mujeres que trabajan pero que son terriblemente frustradas (como Paty y Selma, las hermanas de Marge, o Edna Krabappel, la maestra de Bart). Asimismo, de los 248 episodios televisados a lo largo de los primeros 11 años de vida del programa, sólo 28 han estado dedicados a Lisa y 21 a Marge, en tanto el resto (alrededor de un 80%) corresponden a Homero y Bart. Un dato más: numerosas luminarias del mundo del cine y la música han sido invitados para dar vida a diversos personajes en Los Simpson. De los invitados, 160 han sido hombres y sólo 40 han sido mujeres, esto es, en una proporción de cuatro a uno en favor de los caracteres masculinos. En este sentido, Los
Simpson reflejan la realidad de la subrepresentación de la mujer en las sociedades y no proponen ningún cambio al
status quo. Basta con que Marge tome vacaciones para que recupere las energías necesarias y regrese a su rutina de la "madre modelo" típica de los años 50 o 60.