De la Redacción
"¿Usted cree que TV Azteca tiene razón para exigir sus derechos?"
Entre otras sesgadas preguntas, aquella formó parte del sondeo del departamento de encuestas de TV
Azteca hecho durante los días 4 y 5 de enero con la finalidad de "conocer la opinión pública sobre el conflicto
entre CNI y TV Azteca". Para ese trabajo se aplicaron 700 entrevistas telefónicas, 400 en el área metropolitana
de la ciudad de México y 300 en las 31 ciudades del resto del país; el diseño de la muestra consideró la base
de datos telefónicos de TV Azteca. Aunque la metodología empleada sea muy discutible, esa televisora
considera que los resultados son representativos de las personas mayores de 18 años que tienen una línea telefónica
en su domicilio.
Reporte minoritario
Cuando una empresa emplea su propio departamento de encuestas para hacer preguntas sesgadas a
un público que simpatiza con ella, podría estar autoengañándose. Aunque también podría recurrir a ese
cuestionable método para proclamar el respaldo del televidente que, por obra y gracia de un sondeo, se convierte
en concesionario de la opinión pública. Pero mal andan las cosas para esa empresa cuando el resultado de
una encuesta hecha para tener el saldo calculado arroja datos imprevistos. Veamos la séptima pregunta de un
total de diez:
"7.- Desde su punto de vista, el fallo emitido por la Corte Internacional de París, justifica la toma de
las instalaciones del Cerro del Chiquihuite?"
El 48% de las personas encuestadas dijo que no, mientras que 42% afirmó que sí, mientras que el
10% restante no respondió o no supo qué responder. Si tomáramos en serio ese trabajo demoscópico, eso
querría decir que el público de TV Azteca, el famoso aunque escasamente definido foro verde, no estuvo de
acuerdo con la toma de las instalaciones del cerro del Chiquihuite. No lo estuvo a pesar de haber estado sujeto a
la distorsión informativa de la televisora del Ajusco en relación con este conflicto.
Cuentos y cuentas
El quid del sondeo habría sido inducir el apoyo del público a la causa de Azteca, por eso hay otras
preguntas estructuradas de tal modo que las respuestas estuvieran lo más inducidas que fuera posible. Dos ejemplos:
a) al público de TV Azteca, TV Azteca le pregunta:
"¿Piensa ver usted la señal de Azteca
40?". El resultado, sin embargo, no fue tan abrumador como se hubiera esperado, ya que 37% de los encuestados respondió que
no o que no sabe; b) "¿Usted cree que TV Azteca tiene razón para exigir sus
derechos?". Tal vez no haga falta pertenecer al también inasible concepto del foro rojo para responder que todos tienen razón en exigir
sus derechos (aunque eso no implique, como fue el caso en esta encuesta, que el público apoye la toma de
las instalaciones). Sin embargo, 22% de los entrevistados respondió que no, que no está de acuerdo con eso o
que no sabe.
El público de TV Azteca respondió a TV Azteca sobre quién tenía la razón en el conflicto: 51% dijo que
Azteca, 16% afirmó que CNI Canal 40, 7% respondió que ninguno, 6% que ambos y 20% no supo o no contestó.
La pregunta 3 y sus resultados son muy sugerentes; el predominio de la versión informativa de TV Azteca
sobre el conflicto no redundó en un reconocimiento de su público sobre las causas que, según Azteca, motivaron
la toma del cerro del Chiquihuite. Según el 33% de los encuestados, el conflicto se debe al "incumplimiento
de contratos por parte de CNI Canal 40" mientras que el 48% eligió la opción "Otro".
Afirmo, ¿informo? y luego pregunto
En el multicitado cuestionario hay un paradigma de la manipulación informativa. Es la quinta
pregunta: "¿Usted sabe que TV Azteca ganó tanto en tribunales mexicanos como en una corte internacional este
conflicto?". Y como el que sabe, sabe, 71% de los encuestados respondió que sí, 17% que no, 7% sostuvo no estar
de acuerdo con eso y 4% no supo o no contestó. Al formular la pregunta, Azteca mintió, pues al menos hasta
el 29 de enero ningún tribunal mexicano había emitido un fallo favorable para la televisora del Ajusco.
¿Verde es siga?
Tal vez el empleo de encuestas sea una herramienta insustituible dentro de la democracia
contemporánea, como método para verificar el apoyo social a diversas acciones de gobierno, como guía para la orientación
de las campañas electorales o para investigaciones de mercado o para pretender dar validez a acciones que la
razón legal no podría aceptar de otro modo. Su empleo depende de la probidad ética y profesional de quien las
manda a hacer, y aunque en la encuesta que nos ocupa esas virtudes quedaron ausentes, si por un momento
las tomamos en serio estarían diciéndole a TV Azteca que hasta el foro verde le dio la espalda.