De hecho, cuando un reportero le solicita a un jugador una entrevista especial, éste se niega, porque sabe que se le va a preguntar más de lo mismo y, claro, se fastidia. Lo que es claro es que los jugadores deben entender que son parte del espectacúlo y los medios son su conexión con el público.
Gerardo Ramos asegura que no hay pretexto para dejar de hacer las mismas preguntas, pues los llamados equipos grandes como Cruz Azul, América, Guadalajara, siempre tienen algo que decir, siempre hay noticia: "Te puedo asegurar que, mínimo, cuatro días a la semana hay nota destacada en América, para bien o para mal; (así como) en los equipos grandes se exige el mayor esfuerzo de entrada, al reportero se le debe exigir que las preguntas sean inteligentes".
La falta de análisis y de lectura del partido es una idea clara y generalizada. Por eso, los jefes de prensa de los equipos capitalinos coinciden en que hace falta preparación de los reporteros, pues las quejas por parte de los jugadores existen.
Rodolfo González, jefe de prensa de Pumas desde hace dos años, asegura que ha recibido quejas por parte de los futbolistas acerca de las preguntas porque el jugador termina hartándose: "Cuando recién llegué a Pumas, hice el ejercicio: le platiqué a José Luis Parejita López, uno de los jugadores más pacientes a la hora de las conferencias, que quería ver cuánto tiempo nos tardábamos en una conferencia, sin que él se colgara, pero que atendiera todas la peticiones. Bueno, terminamos a las 3:40 de la tarde. Para un jugador que entrena a las 10 de la mañana, bueno, ya estaba de mal humor: le habían hecho las mismas preguntas 20 veces y eso va creando una antipatía en cuanto al reportero".
Otro aspecto del problema son las preguntas que distan mucho de lo deportivo. Paco Reyes se refiere a esta tendencia de formular preguntas que, desafortunadamente, involucran más la vida personal del jugador.
En ocasiones, el hecho de que se realicen cierto tipo de preguntas responde a peticiones de los jefes de información o editores, quienes requieren de una nota en especial para poder vender. Esto se refiere sobre todo a todas las declaraciones que se han dado con respecto a temas como los llamados a la selección, los dimes y diretes de técnicos como Hugo Sánchez y Ricardo La Volpe, en fin, notas que van más alla de lo deportivo pero que, al final, es lo que quiere leer la gente.
Salvador Aguilera aclara que "con la pregunta tienes que tratar de conseguir una declaración buena, chistosa, informativa, fuerte; pero no necesariamente la pregunta que tanto pensaste una noche antes te va a dar la noticia que esperabas. Me han tocado preguntas chistosas, tenemos compañeros que hacen preguntas de ese tipo y resulta que la respuesta que da el jugador es la mejor que tuviste en toda la tarde".
Pero, ¿sería mejor realizar una sola conferencia a la semana como lo hace el Real Madrid en España, para evitar preguntar y responder más de lo mismo? La respuesta generalizada es "no", porque este deporte es un gran negocio, venden los medios, los mismos jugadores (su imagen) y, según Gerardo Ramos, ahí sí "sería muy limitado el tiempo".
Salvador Aguilera dice que no porque en México estamos muy hambrientos de información, necesitamos que en el América todos los días hable el técnico, en Pumas, el Tuca, que cada vez que habla da nota: "Hay que tratar de buscar siempre que las figuras de los equipos hablen, que aun si el América trabaja a puerta cerrada, nos vamos a parar afuera a mendigar información: cuántas veces, aun cuando el equipo trabaja a puerta cerrada, hemos sacado buenas notas".
Lo cierto es que reporteros y aficionados saben que el trabajo de apoyar y cubrir a un equipo de futbol no siempre es fácil. Para los primeros, a veces hay que pasar horas de espera bajo el sol o la lluvia para obtener una declaración que pueda ser "la nota". Para los segundos tampoco es sencillo aunque en ambos casos la pasión nunca decae por el deporte más hermoso del mundo.