Estigmatizados y perseguidos
Cuauhtémoc Valdiosera R.
Ante la reciente ola de ataques cibernéticos con nuevos tipos de virus cada vez más agresivos como el Nimda o el Código rojo es pertinente reflexionar sobre el mundo y la psicología de sus creadores y difusores, que hoy conforman la denominada contracultura informática de nuestro azaroso devenir digital.
Inmersos en una de las revoluciones más dinámicas de la historia, después de la agrícola y la industrial, el proceso
de conversión analógico-digital nos está llevando rápidamente a la sistematización global de las organizaciones y la
sociedad y a una auténtica era del conocimiento, basada en el uso intensivo de las denominadas infoherramientas.
Es en este escenario tecno-cultural donde las figuras del
hacker, el cracker y el ciber-punk cobran forma como
los nuevos adalides de la contra-cultura informática, con los recientes y cada día más frecuentes ataques de todo tipo de
virus que a través de la red han creado un ambiente de terrorismo informático y de paranoia digital.
Pero, ¿qué es un
hacker? ¿Qué lo diferencia de un
cracker o de un ciberpunk? ¿Existe ya una cultura del
hacker? ¿Son héroes, genios programáticos, piratas informáticos o terroristas digitales o todo lo anterior?
Dónde surge el mito y dónde comienza la realidad de la influencia de esos creadores de virus informáticos,
desafiadores de sistemas, e iconoclastas del sistema imperante en las nuevas fronteras digitales.
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Foto: El País Semanal |
Surgidos desde los orígenes de la explosión informática de las últimas dos décadas del siglo XX, junto con el
nacimiento y el auge de los sistemas personales de cómputo: las ubicuas PC, los
hackers pueden definirse como aquellos
individuos que han tomado como propio el reto de penetrar y alterar los sistemas de información establecidos, para imponer
sus normas e intenciones más allá de cualquier restricción o legislación.
Son una expresión ejemplar del sentimiento ambiguo y de la fachada gótica que acompaña a los iconos hostiles a
la ciencia cibernética. Estos genios de los números computables, de la electrónica avanzada, se han convertido en
personas de moda por sus recientes ataques a las instituciones de todo tipo.
En una acepción muy simple podíamos considerar al
hacker como un programador muy hábil, que se impone el
reto de abrir programas, desproteger sistemas o entrar a una red restringida como un desafío para ver quién es más listo:
quien programó la protección o él. Son profesionales y siguen un código de ética, llegan a la información pero no se
dedican a corromperla o venderla, son el grupo más amigable dentro de esta clasificación.
En el caso del cracker, aparte de imponerse un reto semejante, también se aboca al diseño de virus que pueden
dañar un sistema, alterándolo, o bien entrar a un sistema y hacer cambios en éste con fines propios como pueden ser
la defraudación o simplemente la burla o el terrorismo, cosas totalmente intencionales. El
cracker es la versión negativa del
hacker.
Los crackers actuarán a través del diseño de virus destructivos, en el sabotaje de sistemas públicos y privados, en
delitos informáticos y en actos que atentan contra la seguridad del Estado.
Dentro del grupo de los
crackers, los piratas informáticos roban información para su comercialización ilegal,
replican software y desencriptan información para su beneficio económico.
El ciberpunk es una figura más contestataria dentro del punto de vista intelectual o literario, contra la
sistematización acelerada de nuestros organismos sociales. Y que se destaca por incorporar a sus argumentos el uso de las
tecnologías de las redes de computadoras. El caso del ciberpunk es particular, pues al igual que la hiperciencia que le da
nombre, forma parte de una literatura híbrida, como sucedió al nuevo periodismo de la década de los años 60, mitad crónica,
mitad ficción.
Según Bruce Sterling, autor del libro
The Hacker Crackdown, los hackers auténticos son entusiastas de las
computadoras de mentalidad independiente, pero cumplidores de la ley, que generalmente tienen su ascendencia espiritual en
universidades de élite, especialmente el MIT y Stanford de los años 60.
Así, los hackers como verdaderos cerebros o "nerds" son también utilizados por la industria para combatir estos
virus y sus creadores: los temibles crackers.
A pesar de eso, no se han hecho muchas investigaciones sociológicas acerca de los
hackers y su cultura. La perspectiva de una sociedad de clase dual, donde la población es separada en ricos-informados y malinformados en las
nuevas fronteras e infofeudos digitales es ya una realidad en la "sociedad de la información" de este milenio, lo que
verdaderamente se califica ya como un serio problema social. La comunidad de
hackers, y el importante papel que esta
subcultura juega en la nueva sociedad debe ser estudiado con igual atención. Buscan hacer realidad una de las promesas
más importantes para el mundo del futuro, que ya estamos viviendo intensamente hoy: que cualquier persona tenga
acceso a la red, desde cualquier lugar, con cualquier dispositivo, en cualquier momento, lema que han hecho suyo
corporativos como el de Sun Microsystems y los pugnadores por los sistemas abiertos como Linus Torvald, creador de Linux.
Como ocurre con cualquier subcultura revolucionaria, el movimiento
hacker es estigmatizado, desacreditado y
perseguido por los medios de comunicación y la cultura corporativa como juvenil, trastornadora y criminal, y todo el
tiempo es generalmente malinterpretada.
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tecnomania
Alta definición en serio:
televisión Toshiba TW 40X81
Una televisión de pantalla ancha 16:9, en un gabinete compacto, lista para la nueva norma de alta definición y
que recibe el formato actual de 480 pixeles, así como el nuevo de 1080 entrelazado. Excelente para reproducir una
señal analógica de televisión de video NTSC o una digital proveniente del cable o de un DVD. Equipada para recibir
el decodificador de alta definición, con lentes Power Focus HD, para una superior reproducción en imagen. Puede
reproducir hasta nueve ventanas de imagen en imagen en pantalla o dos programas en el formato de 4:3. Con un equipo
de audio de 28 watts por canal y bocina central. Entrada S-video y control remoto inteligente.
Precio: dos mil 799 dólares.
Información: www.etown.com
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Un DVD de super lujo:
Onkyo DV-S 939
Perfecto ejemplo del poder de la convergencia digital, la tecnología DVD ha invadido el mundo de la electrónica
de consumo y del entretenimiento masivo. Muestra de lo anterior es el sofisticado reproductor DVD que nos presenta
Onkyo, el DV-S-939, con certificación ultra THX. Capacidad de reproducción de los DVD audio en la ultra alta frecuencia de
192 Khz /24 bits y de los DVD video con la calidad sorprendente del scan progresivo. Tecnología para hoy y para el
futuro. Con cuatro salidas digitales, dos transformadores: uno para lo analógico y otro para lo digital; mecanismos libres
de vibraciones. Un verdadero lujo que vale lo que cuesta.
Precio: mil 600 dólares.
Información: www.onkyousa.com
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El mejor libro electrónico:
RCA E-book REB 1100
RCA, la legendaria marca del perrito oyendo la vieja rockola, entra a la moda del libro electrónico, un dispositivo
manual para leer los libros digitales, con una pantalla de cristal líquido de 5.5" de 320x840, sumamente legible y sensible al
tacto, de múltiples opciones, peso de 18 onzas, capacidad de almacenar hasta ocho mil páginas con sus ocho MB de
flashROM, expandible a 70 mil páginas con tarjeta SmartMedia, conexión a la PC para bajar textos de la red, pilas recargables
de ion-lithium para 40 horas de uso. La mejor manera de disfrutar la inmensa opción de textos electrónicos que ya
están disponibles, desde los clásicos hasta las últimas novedades de Stephen King y múltiples autores, que han descubierto
la nueva galaxia de Gutenberg.
Precio: dos mil 299 dólares.
Informes: www.rca.com
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Transfiera datos al por mayor:
Zio! de Microtechint
Un dispositivo ideal para esta época en que todo se ha convertido en archivos digitales, para que puedas llevar de
un lado a otro tus documentos y transferirlos de forma segura: todas tus imágenes, archivos de música MP3, textos,
desde una PC o una Mac a tu reproductor MP3, tu cámara de video o fotos digitales, tu teléfono celular o a otra
computadora. No usa baterías o cables especiales. Sólo se inserta en el puerto USB de la PC o la notebook y ya está. Disponible
para SmartMedia y CompactFlash, que incluyen el disco duro más chico del mundo: el microdrive de IBM.
Precio: no disponible.
Información: www.microtechint.com
Cuauhtémoc Valdiosera R., investigador en el campo de la cultura digital, ha publicado en las principales revistas y periódicos y colaborado en diversos programas de radio y tv en el campo de su especialidad.
Correo: cvaldiosera@yahoo.com.mx