Francisco Báez Rodríguez
Coindicencias de telenovela
Mientras Amor real llega a su fin, demostrando que la tele es la fábrica de sueños más barata, y que el
vestuario sí da rating, Mirada de mujer... el
regreso redescubre que a la clase media, la verdad le encantan las
telenovelas clásicas.
¿Qué no es clásica
Mirada de mujer? Por favor. Se desarrolla en un mundo mágico. Un mundo en el que
una florería trabajada a ratos da para mantener, con lujos, a una familia extendida. En el que un reportero
honesto trabaja cuando le place y le da para vivir bien. A pesar de que nunca está en friega, su director lo adora. En el
que a una reportera gráfica de El
Independiente le pagan a tiempo y bien. En el que con diez mil pesos se puede
conseguir un largo tratamiento de rehabilitación contra las drogas en un establecimiento limpio y que funciona.
Un mundo de coincidencias, en el que todos los médicos y las enfermeras trabajan en el mismo hospital. En
el que los personajes de una trama judicial resultan todos con relaciones familiares (o político-familiares). En el
que quienes vivieron en el extranjero sólo olvidaron las palabras más fáciles del español. En una ciudad en la que,
entre millones de habitantes, los personajes se topan unos con otros a cada momento y terminan conociéndose
entre todos.
Por eso hay telenovelas que hacen caminos... sobre la mar.
Yo no veo BBVIP
Claro, Mirada de
mujer... apenas la veo. Y ni crean que veo Big Brother
VIP.
Soy como los locutores de Radioactivo, que abominan de esa transmisión de Televisa. Que la han visto
"un segundito" para rechazar como el preclaro Ricardo Salinas Pliego ese uso tan tramposo y amarillista de la tele.
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Isabel Madow |
Y como los locutores de Radioactivo, considero que la Madow se vio de plano mal al cocinar en tanga,
que Palazuelos es un gangster que debería quedarse ahí encerrado, que el modelo a lo mejor ni pirules y que,
definitivamente, quien no ama a la ex Secre de
Brozo es que no ama a Madow.
No es que sea yo un persignado, pero me pregunto siguiendo el liderazgo moral de Salinas Pliego,
promotor de una programación, esa sí, finísssima si no tuvo razón el
Stitch "Travieso" Arce en su voto reiterado contra
la buenona de Isabel, si no es ya muy gacha la mala vibra que se tiran Karlita y Gaby, si no hubiera sido mejor
que sacaran a la primera a la voz de pito de Michelle Vieth y si no se vio muy gandalla Ricardo Rocha, al quitarle a
Marintia Escobedo su programa de radio nomás porque la expulsaron luego luego.
Yo, me cae, soy cool y nunca veo esa porquería. Tan es así que no pude pronosticar que la
Big Vero sería la conductora.
Escándalos de Cuarenta grados
En otra zona del cuadrante como se decía antes, mientras se decide si los Saba se quedan por fin con el
control de CNI Canal 40, el noticiero está dando de qué hablar.
Por una parte y aquí tal vez lo que pasa es que no entiendo utilizan tecnología para grabar,
flagrantemente, una conversación telefónica privada. De que era noticia, lo era: la plática entre la vocera de la Federación
Mexicana de Futbol, Cucú Estévez
(sic), y el árbitro Felipe Ramos Rizo terminó con la chamba de Cucú
(sic) y con la carrera de Ramos Rizo. De que era legal, tal vez, lo que pasa es que no entiendo, pero para mí que no lo era.
Por la otra, el comentarista Carlos Albert invita al director técnico del
Tri para hacerle, entre los dos, manita de puerco a un ausente, el desbocado Hugo Sánchez. Albert y Lavolpe tiran jabs y rectos de derecha al fantasma, al rato se cansan y se empiezan a insultar entre ellos, ahora sí que con ganchos al hígado. Lavolpe se levanta, muy ofendido, y abandona el set. Albert consigue regresar a esta columna a cambio de haberse peleado con todos. Y si le falta alguien, que se cuide.