La tragedia por escrito
Julio Chávez Sánchez
Desde que por la mañana del 11 de septiembre se difundieron escenas de los atentados en Estados Unidos, todos los medios de información estuvieron al tanto y reportando esos lamentables y deplorables sucesos.
La prensa escrita, por la tarde de ese martes y en los días siguientes, se sumó a esa labor informativa y en algunos
casos también intentó dar explicaciones responsables de lo acaecido esa mañana.
Los vespertinos
Pese a la magnitud de los ataques que sufrieron algunas instalaciones en las ciudades de Nueva York y
Washington y que desde la mañana las televisoras transmitían las dramáticas y contundentes escenas en el lugar de los hechos,
las ediciones vespertinas de la prensa escrita no perdieron oportunidad de magnificar todavía más las de por sí
lamentables consecuencias de dichos atentados. Así fue como abordaron los periódicos de la tarde del 11 de septiembre los
sucesos en Estados Unidos.
Pese a tener un corresponsal en Washington, José Carreño Figueras, en su portada
El Universal Gráfico afirma que un quinto avión se estrelló en Pennsylvania y que por incendio la Casa Blanca fue evacuada. La nota que firma
Carreño Figueras sólo reporta como confirmados los ataques a las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York y
al Pentágono en Washington. Al inicio de la nota de interiores con la que abre la información de esos sucesos, fechada
en Washington, ese medio sostiene que el ataque a EU fue adjudicado por un "grupo democrático palestino" (más
adelante aclara que la televisión de Emiratos Arabes Unidos transmitió que una organización extremista de Palestina DFLP
se atribuyó la autoría de los atentados, "aunque posteriormente un alto oficial de ese frente negó que el grupo haya
tenido alguna conexión con el doble atentado"); repite que la Casa Blanca fue evacuada por un incendio y que la casa de descanso presidencial de Campo David también sufrió un ataque aéreo.
El vespertino
Cuestión otorgó portada y contraportada al tema; en esta última el tremendismo afloró: la
cabeza principal afirma "Alerta mundial", mientras que en dos cintillos sostiene: "Miles de víctimas" y "Es la guerra".
En interiores, ninguna de las notas respalda la afirmación de guerra, en cambio, también reproduce que un avión se
estrelló en Campo David.
Ultimas Noticias de Excélsior
presenta un panorama más desolador del que en realidad ya vivía Estados Unidos:
su encabezado principal sostiene "EU, blanco de guerra" y los escandalosos cintillos "Arden Nueva York y
Washington", "Amenazan con estrellar más aviones" y "Ataques al Pentágono y Campo David"; mientras que en su
contraportada publica "Pavor ¿La III guerra?". La decisión de los editores de ese medio al colocar tan amarillistas cabezas contrasta
con la información que en las notas recogen los despachos de varias agencias internacionales, donde se da un recuento
de lo acontecido por la mañana en aquellas ciudades estadounidenses.
La Segunda de Ovaciones también se inclinó por la exageración, en su titular principal anuncia "Arde EU",
acompañado de algunos cintillos que afirmaban "Bombardeos a: la casa de descanso presidencial, la Casa Blanca, Torres Gemelas,
el Pentágono".
El Sol de México en su edición de mediodía da cuenta brevemente de los ataques en Nueva York y Washington;
al parecer fue el primer vespertino que empezó a circular ese día.
Mención aparte merece el diario
La Crónica de Hoy, que por la relevancia mundial y noticiosa de esos actos,
decidió publicar una "extra", dando un registro de los ocurrido por la mañana de ese martes 11 e intentando ofrecer no
sólo información sino posibles explicaciones y proyecciones del atentado, publicando las impresiones de algunos
académicos especialistas en asuntos internacionales.
Un día después
Como es natural, al día siguientes de los actos terroristas, todos los diarios dedicaron al asunto sus ocho
columnas y un amplio despliegue informativo en interiores. Medios especializados como
El Financiero y El Economista o los
dos principales diarios deportivos, Esto y
Ovaciones, dieron la relevancia que el tema ameritaba en sus portadas. Los
matices o incluso la selección de imágenes (todas de agencias internacionales) dan una muestra del perfil de cada diario.
La información, que en su mayoría proviene también de los despachos de las agencias, en muchos casos es similar.
Diario de México, inclinado al sensacionalismo, llegó incluso a tergiversar un discurso del día anterior del
presidente George Bush, al colocar en una nota de portada "Fueron golpes diabólicos: Bush" (malévolos, fue el término
empleado por el mandatario estadounidense). En su editorial plantea que los atentados "revelan la necesidad de que en el
mundo se establezca un sistema mucho más efectivo de seguridad geopolítica", aunque más adelante aclara: "No hay
que confundir estas medidas con actos de intervención, sino con la acción de las fuerzas supranacionales
debidamente legitimadas por los países que han firmado una serie de pactos y acuerdos destinados a desterrar el uso de la fuerza
y el terror".
El Sol de México, que titula su edición del 12 "Apocalíptico" con la foto de la explosión que produjo el segundo
avión en una de la torres del WTC, al parecer, no consideró suficientes los intentos de sus columnistas por explicar lo
ocurrido y recurrió en su última página al esoterismo: sobre la foto de las dos torres incendiándose publica una cita de
Nostradamus: "En la ciudad de Dios se producirá un gran trueno, dos hermanos serán destruidos por el caos, y mientras la
fortaleza permanece, el gran líder sucumbirá. La tercera gran guerra comenzará mientras la ciudad arde".
En su editorial,
Mexico Hoy expresa con cierta frivolidad un sentimiento antiestadounidense, llegando incluso
a justificar de alguna manera lo ocurrido; especulando sobre los autores de los atentados, publica: "No es fácil
identificar quién pudiera estar interesado en hacerlos experimentar en carne propia el dolor y la frustración de sentirse
agredidos sin mayor justificación que el de sentirse capaz de imponer sus intereses por encima de los demás (...) es pues la cosecha de lo que siembra".
El Heraldo de
México destinó casi toda su portada al tema, pero la distribución de la información en su primera
sección no varió: en las primeras páginas da cuenta de las reacciones que se dieron en México y varias páginas después
ofrece la cobertura de la tragedia. Su editorial deplora los actos terroristas.
En la portada de
Milenio
Diario hay una foto de las Torres Gemelas incendiándose. Abajo está una poco clara
pero espectacular cabeza: "El gran desafío". Enseguida hay un cintillo que exagera la situación: "Guerra y crisis mundial".
Ese día hubo tensión pero no conflictos bélicos; tampoco se vivió una crisis mundial. En páginas interiores, el diario
ofreció una amplia cobertura sobre el tema.
Una foto que abarca toda la portada donde se muestra el derrumbe de una de las torres del WTC ilustra la
portada de ese 12 de septiembre de La
Jornada, con una sola pregunta: "¿Quién?". La pregunta es respondida, aunque
no directamente, en su editorial: recrimina a los medios electrónicos propalar la confusión y repetir hasta la saciedad
las imágenes de los ataques, en lugar de preguntarse quiénes perpetraron esos atentados y con qué propósito:
"Pocos parecen reparar, por ahora, en los paralelismos entre lo ocurrido ayer en Manhattan y el bombazo que destruyó el
edificio federal en Oklahoma hace seis años, atentado atribuido en principio a extremistas palestinos y que, en realidad, se gestó en los ámbitos de los 602 grupos de la ultraderecha estadunidense. (...) Se ha insistido en que los avionazos son
una declaración de guerra, pero no se señala que tal vez se trate de una guerra civil y que, en todo caso, es, por ahora,
un conflicto con un enemigo desconocido. (...) Sería apresurado e improcedente señalar culpables, pero la matriz
cultural del horror vivido ayer en el país vecino no parece árabe ni islámica ni asiática, sino, tal vez, profundamente
estadounidense". Sería apresurado e improcedente señalar culpables, pero
La Jornada lo hizo desde el primer momento.