La Jornada, por ejemplo, es uno de los diarios más críticos con Vicente Fox, y que muestra abiertamente su
filia partidista hacia Andrés Manuel López Obrador.
En su editorial del 12 de enero, después de que el Presidente se refirió a la importación de gas natural
boliviano, el diario dirigido por Carmen Lira escribía que: "Las inocultables torpeza e incontinencia verbales del gobernante
en turno y algunos de sus colaboradores sin duda desempeñan un papel importante en la generación de
conflictos absurdos y gravemente lesivos para la imagen de México en el exterior [...] Pero, más allá de ese hecho evidente,
no debe soslayarse que el foxismo ha conformado un patrón de enfrentamientos con gobernantes
latinoamericanos progresistas y de izquierda -Fidel Castro, Néstor Kirchner, Hugo Chávez y, ahora, Evo Morales-".
Ese mismo día, su reportera Rosa Elvira Vargas narraba en su nota que "Miles de mujeres otomíes,
acostumbradas a dar su presencia a cambio de apoyos oficiales que les ayudan a paliar la pobreza, escucharon atentas y
hasta agradecidas al presidente Vicente Fox".
El 13 de septiembre de 2005, Carlos Loret de Mola se refería en
Primero Noticias a las medidas en materia energética que un día antes había anunciado el Presidente. Y junto con esta información mostró un documento
que contenía la transcripción del discurso de Vicente Fox. "El detalle curioso de este anuncio presidencial estuvo en
los comunicados. Cuando el Presidente terminó la lectura de sus diez medidas se repartió en Los Pinos un
comunicado transcribiendo el discurso de Fox, pero con la fecha mal". Loret de Mola señaló también algunos otros
errores ortográficos que tenía el texto.
Como colofón de la nota, el conductor ironizaba sobre las erratas en la transcripción, "pero bueno, ya, esto a
estas alturas, ya es costumbre".
En realidad, dicho documento se trataba de una "versión preliminar" que la Sala de Prensa de Presidencia
elaboraba para permitir que algunos reporteros trabajaran sus notas con mayor rapidez. Existía el acuerdo con la fuente de
que este tipo de textos serían provisionales, sólo de consumo interno y no saldrían a la luz pública.
Otro de los incidentes poco afortunados en la cobertura de la fuente presidencial fue cuando varios
medios difundieron algunos pormenores del brindis que tuvieron con el Presidente a fines de 2004. La información surgida de aquella reunión había sido acordada como
off the record.
El 13 de diciembre de aquel año, Edith Gómez, de W Radio, reportó a Javier Solórzano, entonces conductor de
la emisión vespertina de Hoy por Hoy, que durante esta celebración Vicente Fox "reconoció que el momento
más difícil del año fue la decisión respecto al desafuero de López Obrador".
La Jornada retomó esta información en
su edición del día siguiente.
Por su parte, Patricia Ramírez de
La Crónica de Hoy escribió el 14 de diciembre que "En una charla informal
en la que salieron a relucir infinidad de temas, el presidente Fox apuntó también que es previsible que en el
primer semestre del próximo año se den algunas renuncias en el gabinete, de quienes pretendan contender por la
candidatura presidencial".
La política de las fuentes
"La naturaleza de nuestra fuente es inminentemente política", asiente Rubén Aguilar mientras algunos de
los encargados del lugar ofrecen un par de vasos de un ponche con nuez, rojizo y caliente, que al caer la tarde y
la temperatura resulta una bebida ideal. Los reporteros de la fuente viajarían a la ciudad de Durango. En este
alberque enclavado en la sierra sólo pernoctará la comitiva del Presidente.
Durante las conferencias, ¿no quedan abiertos algunos flancos que responden sólo a la agenda de los medios?
El funcionario reconoce que así ha sucedido, pero añade también que cuando Presidencia decide no opinar
sobre un tema, la respuesta negativa será repetida cuantas veces sea necesario.
"A veces me preguntan, 'Rubén, perdona que vuelva a insistir con la pregunta' y yo les digo que perdonen que vuelva a insistir con la respuesta."
Las conferencias matutinas del vocero presidencial no siempre son cubiertas por los titulares de la fuente;
sobre todo cuando hay gira, algunos reporteros suplentes acuden al salón Venustiano Carranza de Los Pinos a las 7:30
de la mañana.
Y sí, la fuente es inminentemente política. Alguna declaración de Andrés Manuel López Obrador
frecuentemente busca respuesta de Presidencia a través de su vocero y las preguntas de los reporteros durante las conferencias,
sobre todo cuando no hay algún invitado que acompañe a Rubén Aguilar.
El pasado 20 de enero, después de terminada la tregua electoral, el reportero de
El Diario de México, Carlos Pozos, preguntaba al vocero "qué respondería el Presidente a la fuerte crítica que le hace ayer Andrés Manuel en
su primer programa de televisión, en donde dice que se está plagiando su programa de mujeres".
La respuesta fue la misma que en otras ocasiones: "Tú sabes, Carlos, cuál es la posición de la Presidencia de
la República, la reitero una vez más, ya la conocen: la Presidencia de la República no hará ningún comentario a
ninguna declaración de los candidatos ni de sus equipos de campaña, ni hará ningún comentario tampoco a sus estrategias
de campaña".
Durante las conferencias mañaneras es fácil distinguir a los medios afines al candidato perredista, la insidia en
las preguntas los delatan. Por ejemplo, tal es el caso de la agencia Detrás de la Noticia (DDN) de Ricardo
Rocha (productora, por cierto, del programa de López Obrador).
Ese mismo 20 de enero, Fátima Monterrosa afirmaba el triunfo del perredista mientras inquiría al
subsecretario para América Latina y el Caribe, Jorge Chen, de la siguiente manera:
"¿Qué informe tienen en la Secretaría de Relaciones Exteriores de cuál es la percepción en el exterior sobre
el proceso electoral que arrancó en estos días, si tienen la idea de que la izquierda va a ganar aquí en México, como
está sucediendo en la mayor parte de los países latinoamericanos?"