También pasa con el público afroamericano y latino, tú sabes que la MTV está sacando canales alternativos al canal madre para las minorías latinoamericanas o asiático americanas, de habla inglesa, pero con un perfil cultural distinto.
La necesidad de diversificar la producción para alcanzar a estas minorías no es por intereses filantrópicos, es decir que ya sabemos que los grandes grupos multimedia como Time Warner o Murdoch pues tienen revistas de jardinería, para adolescentes, para amas de casa, buscando todos los mercados.
Esto significa que los viejos estereotipos van acompañados hoy día de nuevas figuras, como es el afroamericano, el homoexual, el que tiene SIDA o la mujer latina en Nueva York, y se ha ampliado el espectro.
¿En qué momento la publicidad toma esta importancia como difusora de estereotipos?
Bueno la publicidad seguramente en el mundo mediático es la que moviliza más capital, porque es omnipresente. Yo tomé conciencia de esto hace muchos años en un vuelo que hice a este continente y me acuerdo de una experiencia visual: yo salía de mi vuelo en Barcelona, estuve un rato en el aeropuerto esperando en un parque y había una cantidad de anuncios de estos de cosméticos y me acuerdo que hice escala en Sao Paulo y vi las mismas fotos, los mismos anuncios, sólo que en portugués, te hablo de hace 20 años o más. (...) El mismo anuncio que he visto a la salida hacía ocho horas me lo encontré en Sao Paulo igual. (...) La publicidad es el negocio mediático que moviliza un mayor número de capitales, es el más global de todos, más que el cine, la televisión y es verdad que la publicidad propone estilos de vida, propone arquetipos de belleza y de consumo y la famosa McDonaldización de la sociedad, estándares de vida del tipo norteamericano que luego a veces se acomodan localmente. (...) La publicidad en este momento es la red capilar que se ha hecho invisible por ser tan cotidiana, pero está trabajando constantemente en nuestro subconsciente con efectos subliminales muy importantes de cara al consumo y al estilo de vida.
¿Qué tipo de cine le gusta ver?
Yo ya soy una persona mayor, tengo 73 años y claro, es verdad que los amores cinéfilos van con la edad, es decir, la edad más plástica del ser humano, de los chicos y las chicas, está entre los 12 y los 30, y hay amores cinéfilos enamorarte de estrellas y mis amores cinéfilos siguen siendo pues Marylin y Bogart, en cambio para un chaval de ahora será Brad Pitt, Nicole Kidman, y es razonable que sea así.
Dicho esto, es importante decir que yo me he formado en la época del cine clásico aunque he sido testigo privilegiado, porque vivía en París cuando aparece la nueva ola y los nuevos cines, entonces en París vi lo de Truffaut y fui testigo del nacimiento de esa modernidad que fueron los nuevos cines de los años 60, pero es verdad que en este momento me parece que la mirada más original que el cine ofrece hacia el mundo viene sobre todo de Asia y estoy pensando en Irán, en un cine japonés, coreano y chino. Digo esto porque Bollywood (la industria de cine de la India) lo conozco pero, he visto algunas cosas; lo que pasa es que Bollywood es más un modelo de consumo interno que de exportación. (...)
Creo que lo más novedoso que estamos viendo en el mundo viene de Asia, con lo cual viene otro discurso, el famoso tema de la globalización ya no es como decíamos hace diez años o 12: el norte que envía la cultura de McDonald's al sur, no, ahora es el McDonald's, pero también China, también Japón.
La globalización ya no es sólo los arquetipos norteamericanos de la música anglosajona y de las Spice girls, (...) es también Brasil, la cocina texmex, la música salsa, las películas de Ripstein, Babel (de González Iñárritu),
Almodóvar que ha conseguido algo tan insólito como que sus películas se adapten a obras de teatro en el extranjero. Acaba
de estrenarse en Londres, en inglés, una versión para teatro de Todo sobre mi madre.
La globalización ya no es el cliché de la cultura spielberiana que invade el mundo. McLuhan acuñó el
concepto de aldea global en la época de los satélites, porque cuando McLuhan habló de aldea global no había Internet, por
tanto era un concepto derivado de los satélites y eso se convirtió en un cliché, y en esa época era una falsedad, porque en esa
época la cultura iba del norte al sur pero no del sur al norte.
Cuando propuso este concepto de aldea global eso era monodireccional, por eso el concepto lo combatí en un libro diciendo no es una aldea global, porque en las aldeas todo mundo se conoce, todo mundo se comunica horizontalmente pero entonces sólo el norte era el que emitía flujos unidirecciona-les hacia el sur.
Eso ya no es verdad y es cierto que ya también es un estereotipo, porque recuerdo que cuando murió Diana de Gales, un artículo de un brillante columnista de El País se tituló "Tragedia en la aldea global"... ¡Hombre! Yo no sé
si para los subsaharianos fue una gran tragedia lo del coche de Diana en París.
Justamente lo que define el paisaje mediático contemporáneo es la complejidad, que es multicausal e impredecible por ello, y esto es lo que hace imprevisible que de pronto surjan fenómenos como el Gran Hermano, que ya decía hace diez años que la gente se quedaba como tonta mirando una habitación en la que hay cinco personas para ver si se rascan la nariz o se tiran un pedo.
El Gran Hermano tuvo auge en México hace algunos años y de pronto se terminó, pero hay formatos como las telenovelas y ahí son las mismas historias de siempre.
Las telenovelas no son más que una prolongación de la tradición que pasa por el siglo XIX con el folletín y efectivamente la televisión ha implantado un modelo que se llama la "continuidad discontinua", que se basa en hacer lo mismo, pero cada vez distinto. Un paradigma industrial fundamental para retener, para fidelizar un verbo horrible las audiencias, para generar el bueno, ¿se casará fulanita con menganito?, ¿el novio volverá con la novia? Y
la gente vive pendiente de estos ensueños. Pero originalmente las telenovelas de los años 70, 80 y mitad de los
90 estaban orientadas al público que llamamos en España "las marujas" (las amas de casa de 40 años), pero ahora ya
han desbordado el marco de "las marujas". Las telenovelas actuales ya se dirigen a todo el mundo y hay muchos
hombres que ven las telenovelas porque como decía ya no es el modelo anterior, ya salen gays, hay Sexo en Nueva York, etcétera. Es verdad que se está renovando porque han caído tabúes y hay una contaminación entre la cultura de la telenovela y la del cine, porque muchos arquetipos y situaciones sobre todo de los melodramas de las telenovelas se están exportando al cine.