por Adriana Curiel
Jorge Fernández Menéndez, quien llegó a México hace más de 20 años aunque ha afirmado que sólo vino por 15 días se ha convertido en uno de los más reconocidos columnistas en nuestro país. Ganador del Premio Nacional de Periodismo en la categoría "artículo de fondo", en 2000, habla en esta entrevista de sus preferencias, de la capacidad de penetración del narcotráfico, así como de la relación entre el poder y los medios.
¿Con qué periódico empiezas el día?
Con Milenio y luego leo
Reforma, Crónica; después leo una síntesis informativa.
¿Lees a tus enemigos?
Sí, leo a todos. No creo tener enemigos declarados, pero sí leo a todo el mundo.
¿Y a qué columnista prefieres?
De los de Milenio, sin duda, a Carlos Marín; de
Reforma el "Templo Mayor" y Granados Chapa son los que
leo primero; no tengo ningún preferido, pero sí hay algunos que sigo con mucho cuidado, como a López-Dóriga.
¿Milenio cumplió con tus expectativas?
Sí, incluso han sido mayores a las que yo esperaba. Después de tantos años en
El Financiero estaba muy acostumbrado a ese público y
Milenio es muy diferente que, con errores sin duda, pero en un año se ha convertido en
uno de los periódicos de referencia.
¿En radio, a quién oyes?
Tengo que escuchar a todos los de MVS, pero sobre todo en la mañana voy pimponeando estaciones, escucho
a Gutiérrez Vivó, a Ferriz y, por supuesto, a Raúl Peimbert.
¿Es cierto que siempre estás rodeado de mujeres?
Sí; me gusta mucho trabajar con mujeres. La razón de fondo no es una razón consciente, será que me gustan
las mujeres.
¿Eres muy vanidoso?
Poco.
¿Qué es lo que más te queda de argentino?
A esta altura ya muy poco. El gusto por la carne, por el vino tinto, por el futbol y por el rock argentino.
¿Qué te gusta tomar?
Primero un tequila y luego un vino tinto. El buen mezcal me gusta mucho.
¿Se puede ganar bien como periodista en México?
El periodismo en México tiene dos niveles, para todos los que comenzamos como reporteros, haciendo talacha,
los sueldos son muy malos, por no decir miserables, en algunos medios, pero cuando pasas cierto nivel, cuando
puedes entrar a medios electrónicos, cuando tienes un nivel directivo o de columnista, los sueldos pasan a ser muy
buenos. En mi caso, creo que tengo muy buen salario por hacer lo que hago. Eso viene desde que los medios
descubrieron que era mejor negocio hacer buenos periódicos o buenos programas de radio y de televisión que vivir a costa
del gobierno. Eso ha llevado a una guerra de pirateo de periodistas y también de salarios.
¿Lo tuyo ha sido suerte?
Creo que he trabajado mucho, pero en estas cosas estoy convencido que sin suerte no tienes que estar en
el momento adecuado, en el lugar adecuado, además de esforzarte mucho.
¿De veras crees que todo tiene alguna relación con el narcotráfico?
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Foto: Claudia Hernández Ramírez |
Todo evidentemente no, pero creo que no se pueden entender las luchas reales de poder sin todos los
subterráneos. Decimos que muchas cosas que ocurren en México tienen relación con el petróleo, la economía, con Pemex, y
Pemex factura, de acuerdo a cómo esté el petróleo, seis, siete, nueve mil millones de dólares al año, y el narcotráfico,
según las cifras oficiales, deja libres seis mil millones de dólares al año entonces, ¿cómo no va a tener influencia?
Estamos hablando de una gran transnacional, no de unos señores que pasan droga de un lado al otro de la frontera,
sino de una red que tiene además varias ramas: tráfico de gente, tráfico de armas, lavado de dinero. Entonces
su capacidad de penetración en el Estado es muy importante.
¿Te apasiona estar dentro del poder?
Pertenecer no. Me gusta verlo, analizarlo, conocerlo, escribir y trabajar sobre esos temas, pero ser parte del
poder, no. Nunca aceptaría un cargo de funcionario público, por ejemplo.
Pero a tu nivel, como periodista, ¿no eres parte del poder?
Sí, pero los periodistas que se creen que son una parte del poder se equivocan. Somos un anexo del poder.
Los periodistas que creen que somos el cuarto poder y que nosotros decidimos y modificamos agendas y
políticas públicas y demás, es mentira, es una suerte de ilusión óptica que tenemos.
Tú has aceptado públicamente que gracias a investigaciones tuyas han renunciado funcionarios, como el caso
de Carrola
Tienes poder, que es distinto. Si haces bien tu chamba tienes poder para manejar cosas, pero no eres
poder. Precisamente muchos de los errores y las confusiones que ha habido en México en la relación entre el poder y
los medios de comunicación es que los medios se asuman como una parte más del poder. Quizá el mejor ejemplo
de eso es Excélsior.
¿Con qué Presidente has llevado una mejor relación?
Con ninguno he tenido una relación personal buena. Muy lejanamente Miguel de la Madrid; me tocó cubrir la
fuente presidencial de Salinas, me tocó conocer a Zedillo y ahora a Fox. Quizá en términos personales Fox es el más
abierto, el que permite un acercamiento personal mayor, a pesar del poco tiempo que lleva en el poder. Salinas era una
viveza monumental para los medios, sabía cómo tratarlos, pero al mismo tiempo era un Presidente muy lejano;
Zedillo nunca nos peló demasiado, incluso los pocos periodistas que vimos a Zedillo durante el sexenio, y digo pocos
que lo vimos y no que tuvimos una relación personal con éste, porque creo que ninguno tuvo una relación personal
con él, eran francamente esporádicas, quizá un café cada año o cada año y medio.
¿Cuáles serían las razones para que te autocensuraras?
Serían dos razones. Una que tenga alguna información y no me lata, que algo no me cheque, si tengo
información que yo no siento que esté confirmada no la uso. Y otro elemento de autocensura real es todo lo que tenga que
ver con la vida privada de la gente. No me gustaría que lo hicieran conmigo y eso se aplica desde un político hasta
un narcotraficante.
¿Si hubieras tenido en tus manos la grabación de los Salinas la hubieras transmitido?
Sí.
¿Y eso no es vida privada?
No, porque no estoy hablando de la vida sexual de Raúl Salinas en prisión. Lo que ahí había era una discusión
entre dos hermanos que estaban hablando sobre cómo se usó o se dejó de utilizar sea verdad o mentira dinero
público, y eso ya no es vida privada.
¿Aunque sea ilegal?
El propio Mariano Albor decía en su demanda algo en lo que yo estoy totalmente de acuerdo, nuestra labor
como comunicadores no es establecer la legalidad o no de cómo se obtuvo la cinta, sino verificar si es auténtica o no.
Mi chamba no es hacer justicia, mi responsabilidad es informar.
¿Cuáles son las mejores amantes?
(Piensa) Es una pregunta difícil porque todas las mujeres son diferentes... Si no tienes algún tipo de
identificación intelectual, nunca la amante va a ser muy buena. No creo demasiado en el sexo rápido y que de eso salga una
buena relación.
¿Tienes hobbies?
Me gusta mucho la música, el cine, leer, y en los últimos años me ha gustado mucho ir a correr.
¿Sueñas con un espacio en televisión abierta?
Soñar no, pero me gustaría.
¿Qué es lo que más te molesta del periodismo en la televisión abierta?
La confusión que suelen hacer entre el espectáculo y el periodismo. Ni siquiera se han dado cuenta de que en
Estados Unidos o en partes de Europa ya han pasado esa etapa y se han dado cuenta de que son cosas diferentes.
Incluso los periodistas más serios acaban confundiendo espacios.