La superautopista se convirtió
en caminos estrechos
Antulio Sánchez
El 11 de septiembre quedó demostrado que a pesar de la difusión de las virtudes de Internet, en momentos de urgencia y crisis afloran sus deficiencias.
Cuando millones de personas quisieron acudir a la red para informarse de los acontecimientos en torno a la
destrucción del World Trade Center de Nueva York, al ataque al Pentágono y lo que acontecía en dichos momentos en esa
nación, la red mostró que de superautopista tiene muy poco, los servidores se colapsaron y la espera se convirtió en
decepción. Se evidenció que la red todavía es una infinidad de avenidas con caminos estrechos, de accesos accidentados y que
falta mucho no sólo para que los servicios de banda ancha alcancen a la mayoría de usuarios en el mundo, sino también
para contar con robustos sitios que soporten los momentos excepcionales de tráfico como los de ese día.
 |
|
Pocos minutos después de que los aviones suicidas se estrellaran contra las Torres Gemelas, ya eran millones
de internautas los que acudían a los principales sitios de noticias de Estados Unidos para informarse del acontecimiento.
La avalancha de usuarios colapsó durante horas, en los momentos que más se requería de éstos, sitios como CNN, Fox News, ABCNews, Yahoo, BBC, Reuters, MSNBC, CBS MarketWatch,
Washington Post,
New York Times. Una empresa que
mide el tráfico de los sites, Akamai, estimaba que alrededor de las 12:00 horas de ese fatídico día dichos sitios habían entrado prácticamente en colapso.
El problema es que eso no sólo afectó a sitios con contenido informativo tradicional, sino que alcanzó a páginas como la del Pentágono, American Airlines y United Airlines, que también se vieron superadas por la solicitud de información de personas que tenían familiares o amigos que trabajaban en ese centro de seguridad o viajaban por Estados Unidos a la hora de los atentados.
El sitio del FBI también se saturó. La tarde del día de la tragedia montó una página (www.ifccfbi.gov) dedicada a informar sobre los acontecimientos y, sobre todo, para que los usuarios pudieran ofrecer cualquier información relacionada sobre esos crímenes y dar con sospechosos o culpables del mismo. La página, al menos durante buen rato de esa tarde, ofreció un servicio muy lento.
En otros casos algunos sitios cerraron para evitarse problemas futuros. Servicios dedicados al reenvío de correo sin identificación con el fin de ocultar la identidad del remitente (anonymous remailers) optaron por cerrar sus sitios, pues a través de éstos se estaban enviando correos donde se hablaba de los trágicos acontecimientos, así que para evitarse problemas futuros o verse envueltos en una pesquisa judicial prefirieron ausentarse de la red.
Los medios nacionales
En México los medios en realidad no ofrecieron gran cosa. En la mayoría de los casos, los sitios de los
medios tradicionales de comunicación todavía dejan mucho que desear, pues aún no manejan el tiempo real y la actualización de contenidos en línea. En el caso de los diarios, los dos medios que tuvieron la mejor información en línea fueron Reforma y El Universal, mientras que el resto prácticamente brilló por su ausencia. En el caso de la televisión tanto Azteca, a
través de todito.com, como Televisa, mediante esmas.com, no ofrecieron nada destacable, y si bien desde el ingreso a sus páginas remitían a contenidos relacionados con dicho suceso, la verdad es que era un precario contenido respecto de lo que transmitían por sus canales de televisión, sobre todo Televisa que tuvo una mejor cobertura.
Sitios como Una Fuente (www.unafuente.com), que son un buen termómetro para conocer lo que acontece en la
vida política y social del país, pasaron prácticamente desapercibidos. La agencia de noticias Notimex alimentó tenuemente
su página con los sucesos de Estados Unidos y en realidad no constituyó un sitio pertinente para saber al menos de lo
que acontecía con la comunidad mexicana en EU. Salvo la proporción de teléfonos de los consulados en ese país, la
mayoría de los sitios no ofrecieron mayores elementos para dar seguimiento a la situación de los mexicanos en aquella nación.
Las lecciones
La red demostró que todavía no es la mejor opción cuando se trata de sucesos de trascendencia global que
requieren dar cuenta de forma sistemática y expedita de los acontecimientos. El medio más destacado para hacerlo en tiempo
real y en cobertura sigue siendo la televisión. Pero este medio es superficial y precario en el análisis, mientras que
Internet es una inmensa base de datos que brinda la posibilidad de explorar en los acontecimientos, facilita la consulta de
una infinidad de fuentes y puntos de vista de analistas. Ejemplos de ello son revistas como
Stratfor (www.stratfor.com), Strategic
Road (www.strategicroad.com), especializadas en los estudios estratégicos y geopolíticos, que desde el
mismo día del suceso dieron paso a buen número de materiales que permiten comprender mejor el atentado del 11 de
septiembre. Un ejemplo destacado también lo ofreció
Le Monde Diplomatique
(www.mondediplomatique.fr/dossiers/wtc/), que abordó el tema, reunió materiales previos sobre el terrorismo, el Islam y los musulmanes, las guerrillas y la violencia en Medio Oriente.
Con el manejo del tiempo real extenso, una buena porción de usuarios se beneficiaron de ello: muchas personas pudieron comunicarse con sus amigos y familiares gracias al correo electrónico, los servicios de mensajería instantánea o
los chats.
Pero Internet volvió a demostrar que en ésta habitan las dos caras del ser humano. Al mismo tiempo que es un
medio privilegiado para comunicarse, para acordar esfuerzos de auxilio de las víctimas, de búsqueda de desaparecidos,
también dio paso a acciones cuestionables como los odios raciales y las actitudes xenofóbicas que de inmediato se desataron en el ciberespacio contra los árabes. También apareció la comercialización de objetos relacionados con la catástrofe
(como fragmentos de las Torres Gemelas), los cuales se ofertaban en e-Bay poco después de que sucedió la tragedia.
De igual manera este suceso toca el corazón mismo de las nuevas tecnologías. Si un lugar tan perfectamente
resguardado como el Pentágono o las mismas Torres Gemelas fueron vulnerados, tal parece que es más fácil poner en
riesgo la existencia misma de la Internet, pues al pasar todos los contenidos únicamente por diez rutas, diez servidores,
siete de los cuales están en Estados Unidos, es un medio de comunicación muy fácil de sabotear o destruir.
Tampoco se puede soslayar que los controles en la red se intensificarán. Ante la posibilidad de que la Internet
haya sido usada por los terroristas, también es factible pensar en un "endurecimiento" en su forma de operar y en el uso
de la misma red, es decir, que se establezca un fuerte control de la información que tiene por destino a Estados Unidos
o sale de ésta y que la violación a la privacidad se vuelva algo constante.
* * *
Sugerencias de navegación
Poco después de los hechos del 11 de septiembre, se presentaron en la red diversas iniciativas de usuarios con el
fin de conmemorar a los fallecidos, pero también de oportunistas que lucran con las desgracias. En algunos de esos
sitios se compilan noticias y datos sobre el suceso, en otros se pueden encontrar fotografías y datos relacionados con
el percance, aunque hay otros sites que nada ofrecen pero reflejan el claro interés con el cual fueron creados, no
obstante, los damos a conocer con el fin de que los lectores puedan explorarlos y sacar sus propias conclusiones.
- www.september11.org
- www.september11.net
- 64.156.27.17
- www.wtcmemorial.net
- www.wtcmemorial.org
- www.pentagonmemorial.org