Aleida Calleja
El 22 de abril la SCT entregó el octavo permiso para operar una radio comunitaria. Fue para Radio Calenda La voz
del Valle, en San Antonino de Castillo Velasco, Oaxaca, que atiende a la población indígena zapoteca.
La emisora ha desarrollado un importante papel para la asesoría agropecuaria, especialmente en sistemas de usos
de riego para el máximo aprovechamiento del agua; al mismo tiempo que informa a la población en su propio idioma
-que tiene fuertes problemas de migración hacia Estados Unidos- sobre los riesgos del Sida e impulsa una cultura del
cuidado de los derechos sexuales y reproductivos, así como el fortalecimiento de su cultura, usos y costumbres.
El permiso se da después de siete meses de que la asociación civil hiciera su petición a la SCT. Durante ese tiempo
dejó de transmitir por ser uno de los requisitos que impuso esa dependencia para dar trámite a los expedientes. En ese lapso
la población careció de la información que la radio daba. Después de varios años de intentarlo, en breve podrán
reabrir transmisiones.
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Chapulín solitario sobre algodón, de Francisco Toledo |
Al igual que Radio Calenda, Radio Bemba de Hermosillo, Sonora, y La Voladora Radio de Amecameca, Estado
de México, entregaron desde hace siete meses su documentación respectiva, y respondieron a todas las observaciones de
la autoridad, por lo que esperamos que conforme a derecho se les dé respuesta en breve, pues en el caso de Amecameca
hay una situación de contingencia continua y la radio es el principal instrumento de esta comunidad para las acciones
de protección civil. Lo mismo sucede en Hermosillo, donde la radio es el espacio de información alternativa para la
población joven de los barrios más pobres de la zona.
Para el caso de Omega Experimental ubicada en Texcoco, Estado de México, aún se le requieren propuestas
técnicas, pues se pretende evitar por parte de las autoridades que la señal llegue al DF.
El permiso a Radio Calenda, emisora apoyada por el pintor Francisco Toledo, es un avance, sin embargo la solución
de fondo aún está pendiente, pues mientras no haya un marco normativo que acote la discrecionalidad para el
otorgamiento de permisos, que garantice su existencia y condiciones de equidad que les permita mecanismos de
financiamiento independientes, seguirán las condiciones de incertidumbre e indefensión jurídica.
Esta es la tarea pendiente en el Senado de la República, y que por desgracia parece no tener salidas de consenso,
pues en la práctica muchos de los legisladores pretenden normar bajo la lógica del mercado y no de la garantía del
pleno ejercicio de derecho a la información y libertad de expresión.
Mientras, los representantes legales de La Voladora Radio y de Radio Bemba, al agotarse el tiempo que establece la
ley para que la autoridad responda en un tiempo perentorio, han interpuesto un amparo por derecho de petición ante
los juzgados en materia administrativa. Lo deseable sería que no llegáramos a ese punto.
El panorama en la agenda de los medios aún tiene muchas aristas, como el proceso hacia la Cumbre Mundial de
la Sociedad de la Información, la cual en los primeros días de mayo tendrá una reunión importante convocada por la
Unesco para definir una buena parte de la agenda rumbo a Túnez en noviembre de 2005. Al respecto, resulta preocupante que
hasta el momento no se hayan establecido mecanismos amplios de consulta con todos los sectores de la sociedad, para
que México lleve una postura que recoja las demandas y aspiraciones en un proceso que tendrá un profundo impacto en
los sistemas económicos, sociales y políticos en el mundo.