Cátedras Unesco
Jose Marques de Melo
Las Cátedras Unesco fueron convertidas, al inicio de los años 90, en puntas de lanza de la ofensiva de esa agencia de
la ONU para recuperar su credibilidad pública. Acuciada por el veto de las grandes potencias capitalistas a su política
de apoyo al NOMIC (Nuevo Orden Mundial de Información y de Comunicación), así como por la deserción de los
cuadros de Estados Unidos, la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura) procuró
actuar inmediatamente.
Estábamos en pleno fin de la guerra fría y la Unesco abandonó de golpe su discurso radical, inspirado por la
antigua Unión Soviética y vociferado por los líderes de los llamados países no alineados (naciones jóvenes, nacidas en el
vientre de la descolonización provocada por la declinación del imperialismo europeo).
Amén de corregir su estrategia de acción, la Asamblea General de la Unesco evitó que su director general tuviese
el perfil del político tercermundista. Optó por un académico reconocido internacionalmente el científico español
Federico Mayor Saragoza, construyendo proyectos destinados a enfrentar los problemas de las naciones en desarrollo en
el estricto ámbito de la competencia. En otras palabras: neutralizó la inclinación a politizarse de sus funcionarios
graduados, evitando que otros países ricos siguieran el ejemplo de EU y dejasen de contribuir para sus arcas.
Finalmente, sin dinero, la Unesco se tornaría impotente en la esfera operativa, teniendo que trabajar con
presupuesto reducido, buscó alternativas capaces de desarrollar programas educativos y culturales. Entre ellos, los proyectos
compartidos con la sociedad civil. Esa misma directriz continúa vigente bajo la gestión del nuevo director general, el
japonés Koichiro Matsuro, electo recientemente.
Cátedra Unesco
La Cátedra Unesco es una unidad académica creada en colaboración con universidades de todo el mundo.
Existen cátedras en todas las áreas del conocimiento. Algunas de ellas pertenecen al Programa Unitwin, vinculando
universidades de países ricos y pobres, en la tentativa de superar "gaps" científicos y tecnológicos. Las cátedras son
inspeccionadas periódicamente por comités de la Unesco. Ellos pueden cancelar el convenio con una universidad, transfiriendo la
sede a alguna otra que ofrezca garantías de dar servicios públicos eficaces.
Comunicación
Manzana de la discordia durante la crisis que derrumbó sus bases, el campo de la comunicación fue uno de los
últimos en ser tomado en cuenta para las Cátedras Unesco. Sus creadores, el brasileño Marco Antonio Rodigues Dias
entonces director de la división de enseñanza superior y el suizo Alain Modoux director en funciones de la división de
comunicación actuaron con prudencia e inteligencia. Ellos quisieron evitar que las nuevas Catédras Unesco llegaran a ser
focos de inquietud institucional.
Para ello, procuraron planearlas y desarrollarlas según rigurosos criterios académicos. Fueron confiadas a
titulares reconocidos por sus méritos científicos, pero que poseían sensibilidad política para no echar a la basura de la historia
las utopías en comunicación del pasado reciente.
Empero, continúan persistiendo en la sociedad global las desigualdades informativas entre naciones ricas y pobres,
o entre las clases pobres y ricas dentro de cada país. Tales desequilibrios se proyectan en el campo de la sociedad
digital. En ella, la marginación económica excluye a la gran mayoría de la población del universo del conocimiento, en su
triple dimensión: educativa, científica y cultural.
Las cátedras de comunicación fueron proyectadas para enfrentar viejos problemas. Sin embargo, no deberían
repetir los errores de la fracasada estrategia que se caracterizó por su radicalización discursiva; en ausencia de soluciones públicas, consensuales y eficaces, ellas son las herederas de aquel desafío que viene preocupando a toda la
comunidad académica de las ciencias de la comunicación. ¿Cómo hacer viable una especie de pragmatismo utópico? ¿Cómo
elaborar contenidos de calidad, en consonancia con las aspiraciones de los consumidores, sin caer en el populismo?
Se pretende un avance cultural, evitando el elitismo habitual de los intelectuales, por medio de la inducción a las
clases populares para que alcancen niveles más elevados. Transformar cantidad en calidad. Neutralizar la apatía de las
masas, convirtiéndolas en ciudadanía. En fin, reducir las desigualdades en la educación estableciendo las condiciones para
que toda la sociedad alcance niveles mínimos de conocimiento, creación y sentido crítico.
Cátedra brasileña
De las 25 Cátedras Unesco de Comunicación esparcidas por el mundo, una de ellas fue instalada en Brasil. Su sede
es la Universidad Metodista de Sao Paulo. La Cátedra Unesco/Umesp se imparte, desde 1996, en el campus Rudge
Ramos de la ciudad industrial de Sao Bernardo do Campo, incrustada en la Región Metropolitana denominada Grande ABC.
En la última semana de octubre, la Cátedra Unesco/Umesp fue inspeccionada por el consejero de Comunicación
de la Unesco para América Latina, doctor Alejandro Alfonso, recibiendo también la visita de los titulares de las
cátedras hermanas, existentes o proyectadas, de la región: México, Colombia, Uruguay, Perú y Chile. Ellos reconocieron
unánimemente el nivel paradigmático de nuestra unidad. Justamente por su capacidad para servir a la comunidad
académica de la Metodista, al mismo tiempo que desarrolla actividades relevantes en otras universidades, ciudades y países.
Acción 2001
Esta labor interinstitucional y multirregional puede ser corroborada públicamente por medio del calendario de
actividades que la Cátedra Unesco/Umesp pretende desarrollar en el 2001.
Dentro del campus Rudge Ramos de la Umesp se realizarán dos seminarios de Ciencias de la Comunicación,
con actividades semanales que se concentrarán en el "Discurso científico del grupo comunicacional de Sao Bernardo"
(primer semestre) y las "Identidades comunicacionales de la prensa brasileña en el umbral del nuevo milenio" (segundo
semestre). Asimismo, está organizando el IV CELA COM Coloquio Internacional de Estudios Sobre la Escuela Latinoamericana
de Comunicación (mayo), que pretende debatir el tema "Marxismo y cristianismo, matrices de las ideas
comunicacionales en América Latina".
Fuera del campus están agendados tres encuentros: el VI Regiocom Coloquio Internacional de Comunicación
para el Desarrollo Regional (julio), en Paraná, en colaboración con las Facultades Maringá, para discutir las relaciones
entre turismo, comunicación y desarrollo regional; la IV Folkom Conferencia Brasileña de Folk-comunicación (junio) en
la ciudad de Campo Grande, en colaboración con la Universidad Federal de Mato Grosso do Sul, haciendo amplio
inventario sobre las fiestas populares como procesos comunicacionales; y la IV Comsalud Conferencia Brasileña de
Comunicación y Salud (octubre), en Vitória, Espírito Santo, contando con la cooperación de Faesa Facultades Asociadas de
Vitória, con el propósito de analizar la temática: comunicación para la salud de la familia.
La programación puede ser consultada con mayor detalle en: www.metodista.br/unesco
Jose Marques de Melo es titular de la Cátedra Unesco en la Universidad Metodista de Sao Paulo, Brasil, donde dirige el postgrado en Comunicación Social. En julio pasado fue electo miembro del Comité Jurídico de la International Association for Media and Comunication.
Traducción: Luis Ramón Bustos.