Víctor Ugalde
Este año se cumple el centenario del nacimiento de Alejandro Galindo. Lo que hizo como artista no se perderá en
la frágil memoria mientras sus imágenes brillen en la oscuridad de la sala y sus ideas conmuevan al espectador. Es uno de
los grandes directores de cine mexicano por su trayectoria de 77 largometrajes dirigidos y 60 guiones filmados.
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Esquina bajan...! |
Filmó 84 largometrajes como escritor y director en sus más de 50 años de carrera. Se le recuerda por películas
clásicas:
Una familia de tantas (1948),
Campeón sin corona (1945),
Espaldas
mojadas (1953),
Los Fernández de
Peralvillo (1953),
Doña Perfecta (1950),
La mente y el crimen (1961),
Esquina
bajan...! (1948),
Hay lugar para dos (1948),
Cuatro contra el mundo (1949),
Mientras México
duerme (1938) y
Ni sangre ni arena (1941). También destacan:
El muchacho alegre (1947),
El rápido de las nueve
quince (1941),
Konga Roja (1943),
Divorciadas (1943),
Las infieles (1953),
Raffles (1958) y
Ante el cadáver de un
líder (1973), por citar algunas.
Fue un adelantado a su tiempo, por su visión artística, por reflejar la esencia del mexicano pobre y por querer utilizar
el cine como medio educativo para que los mexicanos desarrollaran amor por lo nuestro. Su posición
política-cinematográfica lo mantuvo en el ojo del huracán. Siempre molestó a los intereses creados de la época y los valores tradicionales y por
eso fue campeón del sentir popular.
Autor de obras de teatro como
La mujer hizo al hombre, que también sería película y
La rebelión de los sueños. En
los 70 escribió sus ensayos: El cine, El cine, genocidio espiritual
y Verdad y mentira del cine mexicano, entre otros.
Además, Don Álex fue presidente del Comité en defensa de Vietnam y fue parte muy activa en la gestación del Sindicato
de Trabajadores de la Producción Cinematográfica y las sociedades de autor como la Sogem, agrupaciones que impulsaron
el desarrollo de nuestro cine.
Ironía de la vida, quien se caracterizó por defender los derechos de los directores y escritores de cine, inició
como director boicoteando un movimiento sindical de la entonces Unión de Trabajadores y Empleados Cinematográficos, en
su debut en Almas rebeldes (1937).
La cinta que le abrió las puertas de la fama y lo colocó como director de gran nivel fue
Campeón sin corona. Simpática comedia urbana inspirada en el boxeador Rodolfo "El Chango" Casanova. La historia sintetiza la búsqueda filosófica de
la época. ¿Quién era el mexicano y cuáles sus complejos?
Don Álex atrapó las profundidades de la idiosincrasia del mexicano en
Campeón sin corona. Ahí el boxeador
Kid Terranova (David Silva), se acompleja cuando le hablan en inglés o pelea en el extranjero. El final de la película no es
la propuesta original del autor pues cambió a solicitud del productor.
Otra de sus cintas que enfrentó la censura fue
Espaldas mojadas. Esta película fue motivada por el problema que
vivían los braceros en EU. A pesar de que existía un convenio con el gobierno para trasladarlos a la frontera, las
autoridades estadounidenses los maltrataban y desnudaban para desinfectarlos como si fueran ganado. Galindo retrató el drama y
la cinta estuvo enlatada más de tres años "para no entorpecer las buenas relaciones México-Estados Unidos".
Difícil decidir cuál es su mejor película. El propio don Álex contestaba según el día y el estado de ánimo. Sin
embargo, casi siempre destacaba su orgullo por Una familia de
tantas, cinta que realizó en plena madurez artística. Ésta sintetizó
la transformación social del México tradicional al moderno, urbano y supuestamente cosmopolita.
El padre del cine popular urbano nos abandonó el 1 de febrero de 1999 con su sonrisa puesta y antes de morir
nos recordó: "Apuéstale a los pobres, ellos nunca le fallan al cine mexicano".