José Yuste
Desde el principio de la gestión de Emilio Azcárraga Jean, Televisa ha buscado mantener una excelente relación
con Univisión. Esto, para atender la necesidad de Televisa de entrar fuerte al mercado de habla hispana de EU -lo mejor
era hacerlo mediante la principal televisora en ese idioma-. Y también se atendía la necesidad de Univisión, empresa
dirigida por Jerry Perenchio, que requería del contenido del principal productor televisivo en español.
De esta manera se llegó a un acuerdo poco común: Televisa vendería hasta 2017, en exclusiva, su programación
para Univisión.
Los dos ganaban. La televisora de Chapultepec entraba al mercado de habla hispana, cuyos niveles anuales
oscilan cercanos a 800 millones de dólares. Mientras que su contraparte en Miami también ganaba con contenidos, lo cual
garantizaba su principal fuente de ingresos en EU.
Pero vino el rompimiento.
Sin contar a Televisa ni Cisneros
Después de cinco años de una gran relación, durante la cual Televisa obtuvo hasta el 9.4% de las acciones de
Univisión, vino la problemática sucesión de Jerry Perenchio.
Éste creó Univisión bajo una idea del "Tigre" Azcárraga Milmo. De allí en adelante hubo buenas relaciones, hasta
que Perenchio pensó que su posible sucesor sería Ray Rodríguez, un operador que no era del agrado de Televisa ni del
venezolano Grupo Cisneros, el cual también tiene una pequeña participación en Univisión de 5.5%.
Exclusividad hasta 2017
El presidente de Televisa explotó en contra de la decisión de Perenchio, pues ésta va en sentido opuesto de la
estrategia de la televisora mexicana de expandirse en el mercado de Estados Unidos.
En la búsqueda de este objetivo, es que Azcárraga Jean ha pensado en la doble nacionalidad, requisito
indispensable para poder poseer más del 25% de una televisora de aquel país, según su legislación.
Además, Televisa ha intentado entrar a la población hispana de EU mediante estrategias de comunicación y de
programas de espectáculos basados en sus actores. Todo ello derivó en el acuerdo de vender, en exclusiva, los contenidos de
la compañía mexicana hasta el año 2017.
Incluso, en tono de broma, algunos directivos de la televisora decían que la oficina alterna, o la principal, ya era Miami.
Debe decirse que el objetivo de Televisa y sus directivos (Emilio Azcárraga, Alfonso de Angoitia y Bernardo
Gómez) está bien pensado: el mercado hispano en EU es el de mayor crecimiento y poder adquisitivo de todo el
mundo hispanoparlante, con 600 mil millones de dólares de mercado anual.
Univisión en la mira
Televisa ha buscado en Univisión tener su principal plataforma de despegue en Estados Unidos, sin embargo, si en
estos momentos todas las barreras legales estuvieran sorteadas, a la empresa mexicana todavía le faltaría dinero para ser
la principal accionista de Univisión, debido a que esa cadena se ha revalorado mucho, y el mercado ha crecido.
La estrategia de Televisa con Univisión es de largo plazo. Y que hayan puesto a un director sin el consentimiento de
los accionistas minoritarios, pero creadores de contenido -Televisa y Grupo Cisneros-, fue el primer rompimiento. Éste
se dejó sentir cuando la televisora de Chapultepec prohibió que sus actores y cantantes participaran en
Lo Nuestro, el encuentro de gala que Univisión realiza anualmente.
Presencia por otras vías
En una última jugada, Televisa también retiró los derechos que no tenía en exclusividad con Univisión, y los cedió a un
distribuidor (United Media), para venderlos a otras cadenas. Hablamos de las telenovelas infantiles y de la joya de la corona de
series repetidas: El Chavo. Nadie sabe si a Televisa le resultará su intento de diversificación, pues toda la estrategia para entrar
al mercado de habla hispana de EU, estaba en Univisión. Y posiblemente en ella ya no va a tener la injerencia o la
participación accionaria que quería. La rispidez es notoria.