José Yuste
La salida de TV Azteca del mercado de valores de Nueva York dejó sólo a dos compañías de comunicación
mexicanas en la plaza bursátil más grande del mundo, a Radio Centro y Televisa.
Esa salida se debió a las diferencias que mantiene Ricardo Salinas Pliego y sus inversionistas con la nueva
regulación financiera de Estados Unidos, la cual después de los escándalos contables como Enron o WorldCom, se hizo mucho
más rígida con la ley Sox (Sarbanex Oxley, cuyo nombre se debe a los legisladores que la promovieron).
Ahora TV Azteca decide enfocar sus esfuerzos como empresa pública en la Bolsa Mexicana de Valores, desde
donde tendrá que informar al público inversionista cada uno de sus pasos, y para lo cual ha rechazado una nueva ley del
mercado de valores que sigue la tendencia que hay en Estados Unidos: con auditores independientes, mayor respeto a los
accionistas minoritarios, exigencias de información y penas graves en el uso de información privilegiada.
Para la televisora del Ajusco esta nueva legislación sólo ocasionaría mayores costos regulatorios, y no ayudaría.
Sin embargo ninguna otra emisora privada cotizante en el mercado fue en contra de esa nueva ley. Sólo TV Azteca. Por
poca solidaridad o porque de plano no creen que deban ir contra una legislación que ayudará más a los accionistas
minoritarios, lo cierto fue que el sector privado dejó sola a la televisora del Ajusco en su ofensiva.
Mientras tanto, Radio Centro y Televisa se mantendrán cotizando en los dos mercados de valores, el de México y
Nueva York, lo cual les va a ayudar para conseguir nuevo financiamiento o más negocios en aquel país, donde el mercado
de habla hispana se ha convertido en el pastel más suculento para las compañías de radio y televisión.
Televisa está llevando adelante una fuerte reestructura de deuda, con un mejor perfil de vencimiento de pagos,
de mayor plazo, y con un menor monto.
Por su parte, Radio Centro ha informado detalladamente lo que a su parecer son las diferencias con Monitor de
José Gutiérrez Vivó. Con asegunes o sesgos propios, pero ha estado informando.
Ésta es una diferencia importante para los mercados, los cuales invierten en una compañía donde se sientan
confiados y seguros de que tendrán rentabilidad, sin riesgo. Y al contar con mayor información de una empresa, los mercados
sienten menos riesgo y toman más acciones o papeles de una empresa. Dicho tipo de proceso lo seguirán haciendo Televisa
y Radio Centro en EU y México.
La televisora del Ajusco eligió quedarse sólo en México, argumentando lo costoso de la ley Sarbanes Oxley,
aunque para muchos fue una estrategia para evitar la investigación de la SEC (Comisión de Valores de Estados Unidos) por el
caso Codisco-Unefon, donde se investiga a Salinas Pliego y Pedro Padilla, presidente y directivo de TV Azteca, por no
haber invitado a los accionistas minoritarios a participar en la compra de deuda de Unefon.
Azteca salió de la Bolsa de Valores de NY. Ahora sólo informará en México, a los inversionistas en nuestro país
sobre sus decisiones, y ello podría llegar a afectarle en el mercado estadounidense, sobre todo para su expansión.
Por lo pronto, llevó el canje de ADS, que es como cotizaba en EU, por acciones en el mercado mexicano,
representadas por los Certificados de Participación Ordinaria, CPOs. Hasta el momento, la salida de ese mercado financiero no
ha representando riesgos en el otro mercado, el de los televidentes.