"Rezo todas las noches"
por Nelly Mejía Méndez
De su admiración por el papa, de preferencias mediáticas y etílicas, del pegue con las mujeres y hasta de recetas para curarse la cruda habla Guillermo Ortega, conductor del espacio informativo de MVS Radio, en esta conversación con Nelly Mejía.
¿Cuál es el primer periódico que revisa?
Leo una síntesis de prensa que mando a hacer y todas las primeras planas. Sólo los fines de semana leo
Reforma y Crónica que es donde escribo.
¿Cuál es el columnista que más le gusta?
Federico Reyes Heroles, Katia D'Artigues, Jesús Silva Herzog Márquez, René Delgado, F. Bartolomé, cuando
compro el Norte leo a Maquiavelo, una larga época leí a Carlos Ramírez porque me parecía que lo que escribía hacía
mucha opinión. Leo a Raúl Trejo, porque habla de medios.
¿Y revistas?
Leo alguna investigación que me interese de
Proceso, algún asunto de
Milenio si me atrae mucho lo leo y
Epoca la hojeo. En lo que es publicaciones mensuales, leo
Arcana, Letras Libres y
etcétera.
¿A qué periodista admira?
En Estados Unidos me gusta mucho el trabajo de Dan Arder en la CBS. Le tengo mucho respeto a Jacobo
Zabludovsky, porque trabajé con él muchos años en la televisión; a Pepe Gutiérrez Vivó y a Julio Scherer aunque sin estar
de acuerdo en todo con él, creo que es un gran periodista, y desde luego a mi papá.
¿Qué disfruta más, la radio o la TV?
La radio, porque ahí el trabajo del periodista tiene más peso. En la televisión uno tiene que complementar la
fuerza de una imagen o de un testimonio hablado, dicho, ante una cámara de televisión y en la radio el periodista
debe poner mucho más de sí mismo, tiene que construir las imágenes de lo que no se ve, hacer la crónica de lo que
el radioescucha no puede apreciar, oler, tocar, observar y oír. Me parece que la radio es un medio que exige más
al periodista y en esa medida el periodista disfruta más. En la televisión la ama y señora es la imagen. La televisión
tiene otros encantos.
¿Esos encantos dan pie a que existan estrellas en los noticieros?
Creo que sí, la televisión acaba haciendo estrellas. Sin duda tienes razón y es muy llamativa porque da fama
y popularidad, pero creo que como medio es mucho más rica la radio. La televisión te da lo que nunca podrá
tener un periodista de un medio escrito, que sólo será conocido por la pluma; en la televisión te vuelves una figura
pública, como si fueras un cantante o una estrella de rock, pero eso es efímero.
¿Extraña ser una estrella más del Canal de las Estrellas?
No extraño nada, lo que podría extrañar es la convivencia con los amigos que tengo ahí, pero no, porque los
veo cuando quiero o cuando podemos.
¿Le gustaría regresar a televisión abierta?
No, por lo menos no bajo la circunstancia actual. Soy feliz haciendo radio, llegar al cuarto para las seis a
empezar a revisar mis periódicos, entrar al aire y permanecer hasta las 10 ante el micrófono, eso es lo que más disfruto
de mi vida.
¿En radio a quién le gusta escuchar?
Si ha pasado algo pongo a Pepe Cárdenas en las tardes porque traigo la estación; si no ha sucedido nada
extraordinario, oigo música. Me gusta la new age. Si ando de humor escucho boleros.
¿Y para bailar?
No me gusta bailar y hay una razón: nací con dos pies derechos, entonces me tropiezo
(ríe).
¿Qué quería ser cuando era niño?
Periodista. Cuando jugábamos a los policías y ladrones yo era el periodista que relataba la historia de la nota
roja (ríe).
¿Qué noticieros ve?
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Foto: Laura Islas Reyes |
Los noticieros estadounidenses, los de aquí, todos tienen lo mismo. Hace mucha falta que cambiemos en este
país la forma de hacer periodismo. No puede ser que el 2 de julio de 2000 haya cambiado las cosas tan
radicalmente y que todos sigamos haciendo lo mismo. Hay algunos
destellos de que las cosas cambiaron, sentar a Echeverría
en el banquillo de los acusados. Pero no se cambiaron en el fondo y en el periodismo no hemos cambiado ni siquiera en la forma. En este país la nota es declarar, no importa qué declares, lo hacemos noticia. Los reporteros se ven
entre sí cuando entrevistan y dicen: ¿qué dijo? y repite la misma babosada el político, de dos semanas atrás y vuelve a
ser la principal. Nos peleamos al político
y resulta que el político lo único que hizo fue abrir... iba a decir el hocico...
está en todos los medios porque abrió el hocico, porque habló. Entonces ellos ya tienen su agenda: a las ocho hablo con Gutiérrez Vivó, a las seis con Ferriz, a las siete con Ortega... y nosotros hemos hecho de eso el ejercicio periodístico, tenemos que cambiar. Me pregunto ¿realmente le interesará a la gente lo que presentamos en los noticieros?
Rara vez. Entonces, hay que tratar de meternos de cabeza para hacer coberturas totales de temas que realmente le importen a la gente. Creo que ese es un reto de los medios y de los periodistas en nuestro país. Entonces no veo noticieros porque son iguales. Mejor veo la NBC o CNN en español o en inglés y ahí voy siguiendo cosas que aquí no tenemos.
¿Cuál es su programa de televisión favorito?
No veo programas, veo películas.
¿Cuáles son las tres que más le han gustado?
La trilogía de El Padrino. La trilogía, que ahora ya es quinteto de
La guerra de las galaxias. Me gustó muchísimo Harry Potter, la he visto tres veces.
¿Ve caricaturas?
Me encantaba la de El
correcaminos y todas las muladas que le hacía al pobre coyote... bip-bip...
(ríe)
¿Qué lo pone nervioso?
Déjame ver si hay algo que no me ponga nervioso
(ríe). No, mira, soy una gente toda adrenalina, no sé estar
quieto. Soy nervioso, a mí me emociona tremendamente cuando voy a entrar al aire, cuando voy a presenciar un
suceso. Voy a ir con el papa en el avión, entonces no sabes la emoción que siento. En todos los sentidos. Yo soy
católico, he estado dos veces con el papa, produce una fascinación y un encantamiento.
¿Cuál es el libro más reciente que leyó?
Estoy leyendo uno divertidísimo de Héctor Aguilar Camín,
Las mujeres de Adriano.
¿Qué lo hace feliz?
La vida, como venga. Me hace feliz treparme a la motocicleta, venir a mi programa, una buena charla con mis hijos.
¿Cuál es su mayor vicio?
Fumo puro, pero muy de vez en cuando.
¿Y de beber, qué le gusta?
Tequila y vino tinto.
¿Y le gusta agarrar la jarra de vez en cuando?
Sí, desconfía de los que no beben.
¿Qué hace para curarse la cruda?
Híjole, tener paciencia. Yo sufro de migraña y cuando te pones una guarapeta haces todo lo contrario a lo que
tienes que hacer cuando tienes migraña. Te mal pasas, fumas, te desvelas, comes cacahuates... qué hacer, pues mira:
si te da la migraña, paciencia y meterle una batería muy fuerte de analgésicos. Si es una cruda normal, pedirle
perdón a Dios y después unos huevos rancheros o unos chilaquiles, algo muy picosito con un par de cervezas.
¿Algún oso en la tele?
Antes de salir de Televisa, estaban juzgando a un general y me ponen un gráfico de un general de cuatro
estrellas. El único que usa cuatro estrellas en este país es el secretario de la Defensa, entonces descuelgo el teléfono en
cuanto nos vamos al corte y les reclamo, "quién fue el pendejo que puso ese gráfico". Estaba abierto el micrófono.
¿Qué deporte le gusta?
Futbol.
¿A qué equipo le va?
Al América, de siempre. Antes de Televisa y después de Televisa.
¿Quién le gusta más, Ana Guevara o Anna Kurnikova?
Sharon Stone.
Pero para ir a tomar un café o a una cena romántica.
Ana Gabriela es un encanto, una gloria de nuestro deporte. Sinceramente me iría a tomar un café con Ana Gabriela.
¿Tiene pegue con las mujeres?
Tengo mucho éxito entre señoras mayores. Tal vez se deba a que les gusta la forma en que hago mi trabajo, cuando se me acerca una jovencita guapa y digo: "híjole, qué pegue traigo", ella me dice: me pone un autógrafo para mi mamá.
Si fuera a una fiesta y en el intercambio de regalos le toca darle a Bernardo Gómez, qué le daría.
No quiero estar en ese supuesto.
¿Se persigna antes de cada programa?
No, no. Pero sí rezo todas las noches.