Julio Chávez Sánchez
La información que publicó Crónica el 16 de enero en primera plana confirma dos realidades:
1) Como lo demostró
etcétera en noviembre de 2004, que mientras fue jefe de gobierno del DF, Andrés Manuel
López Obrador no reparó en gastos para anunciarse en los medios que le son afines, en prensa sobre todo en
La Jornada; en radio la mayor contratación de espacios publicitarios fue para la agencia Detrás de la Noticia -dirigida por uno de sus
más destacados aduladores, Ricardo Rocha, que además produce
La otra versión-, y en TV el mayor porcentaje del gasto
fue para Televisa -no tanto porque le sea afín sino para no incomodarla-.
2) Que el diario dirigido por Pablo Hiriart gira fundamentalmente en torno de lo que hace o deja de hacer
López Obrador. O sea que, por ejemplo, ese periódico no se ha planteado ni por asomo hacer el mismo ejercicio tomando
como base a otras entidades o al gobierno federal. Sería muy interesante, por ejemplo, que en ese diario se informara cuáles
son las gacetillas que han pagado los gobiernos de Oaxaca y del Estado de México.
Con esa reserva, el trabajo de
Crónica es útil pues pone en tela de juicio la pretendida austeridad del ahora
candidato presidencial del PRD, PT y Convergencia, y la manera facciosa como manejó el presupuesto público para promocionar
su imagen. Lo que, como también ha sostenido
etcétera, dista mucho de una auténtica visión de Estado en el uso del
erario para difundir y promover las acciones que más le interesan a la ciudadanía. El manejo discrecional y patrimonialista en
la gestión de López Obrador al frente del GDF está más emparentada con la vieja práctica sintetizada en la famosa frase
de López Portillo "no pago para que me peguen" y, por el contrario, favorecer a aquellos que suelen reverenciarlo.
Como dije al principio,
Crónica confirma las tendencias -en el último año y medio de gobierno de López Obrador-
que etcétera señaló respecto de 2003 y hasta septiembre de 2004. (Los resultados de esa investigación nuestra fueron
publicados en ocho columnas por ese diario el 11 de noviembre de 2004; en aquella ocasión su direc-tor declaró en un programa
de radio que se tomó la libertad de hacerlo sin consultar a los editores y por eso se ha tomado la libertad de no publicar
los reportes que hemos dado sobre el gasto de publicidad del gobierno federal.)
Producto de un periodismo de facción que no da tregua y que en esas muestra indudables distorsiones informativas
pero también incuestionables logros periodísticos, fue un acierto de
La Crónica publicar esa investigación.