Antulio Sánchez
Recientemente la organización Reporteros sin Fronteras (RSF) denunció que la empresa Yahoo! proveyó a las
autoridades chinas información que condujo al arresto de un periodista de ese país que fue condenado a diez años de prisión
por divulgar "secretos de Estado". El periodista Shi Tao trabajaba para la desaparecida Contemporary Trade News y su
detención despertó críticas a la empresa estadounidense.
Shi fue arrestado en noviembre de 2004 y condenado el pasado mes de abril. El delito fue haber enviado un mensaje
a un grupo en favor de la democracia china con oficinas en Nueva York. En dicho correo él remitía notas personales
y comentarios expresados después de una reunión en la redacción de su medio con motivo del 15 aniversario de la
represión estudiantil en la plaza de Tiananmen.
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Ilustración: Time |
Esa masacre es un tema tabú e incluso un decreto prohíbe que los medios lo aborden. En tal contexto, parece que
la filial de Yahoo! en Hong Kong proporcionó a los servicios de seguridad chinos datos que les permitieron establecer
un nexo entre un mensaje publicado en la red y la dirección electrónica de Shi. La actitud de Yahoo! no es única, lo
mismo hacen Google y Microsoft.
Yahoo! ha dicho que ellos simplemente respetan las leyes del país en el cual operan. No es nueva la censura en China
y el control de lo publicado en las páginas de Internet, foros públicos, correos electrónicos y
blogs es rutinario; incluso recientemente se prohibió el uso de la telefonía por Internet. Dos años atrás Yahoo! firmó un documento ante las
autoridades chinas comprometiéndose a tener un control de los contenidos de su portal y respetar las leyes de dicho país.
El dinero primero que nada
El objetivo de Yahoo! es hacer dinero. Ése fue el motivo de su enfrentamiento con el juez francés Jean-Jacques
Gomez, que la obligó a acatar los marcos legales galos. En ese entonces defendimos los argumentos de
Yahoo! (www.etcetera.com.mx/as3ene.asp), y lo seguiremos haciendo en casos similares, porque eso atenta contra la libertad
de expresión. Sin embargo, es obvio que la otrora defensa de las libertades en el ciberespacio de Yahoo! en realidad tenía
el interés de proteger su negocio.
Pero conseguir la ganancia a toda costa, sin que medien límites en la manera de hacerlo, es cuestionable. Respetar la
ley es la justificación que ha dado Yahoo!, si ésa es su actitud entonces para qué se enfrascó en una larga querella contra
el juez Gomez. Su objetivo es otro. Recordemos que hace poco Yahoo! compró 40% de las acciones del buscador
chino Alibaba (china. alibaba.com) por mil millones de dólares, una negociación en la cual el gobierno de Pekín asumió
el control de sus oficinas en Hong Kong.
No es un secreto que se da una feroz batalla entre las empresas estadounidenses por comprar a sus similares
extranjeras, un fenómeno que especialistas en finanzas califican como parte de las medidas estratégicas para anticiparse a la
inevitable recesión económica que enfrentará EU en 2006. En tal sentido el mercado chino es visto como una alternativa. A
Yahoo!, Google y Microsoft lo que menos les interesa es defender los derechos humanos o la privacidad de los usuarios; más
que posturas legales se trata de hacer dinero y si para eso es necesario acatar las medidas impuestas por el régimen chino
no dudarán en hacerlo dócilmente.