Como proyecto, era bueno
Javier Solórzano Zinser
Lo que le ha pasado al sistema de noticias ECO era previsible. De alguna u otra forma dejó de ser útil no sólo para
la empresa que lo patrocina, sino también para el público del sistema de paga. Pasó, por más obvio que parezca, lo
que tenía que pasar.
Cuando ECO surgió el país era diferente. Emilio Azcárraga Milmo todavía no hablaba de la televisión para los
"jodidos", aunque ya lo pensará y definía en septiembre del 1986, desde su oficina de Miami, su proyecto: "Mi intención es
hacer la mejor televisión en lengua española, no sólo en México y en Estados Unidos, sino en todo el mundo. Con esta
idea en mente estoy formando ECO".
Dos años después, el 1 de septiembre de 1988 a las seis de la mañana, se transmitió la primera señal de ECO a
México y Estados Unidos. Meses después se utilizó el servicio de Galavisión, y a través del satélite se intentó llegar al mayor número de ciudades europeas. ECO de alguna u otra forma ya estaba al aire y con una buena cantidad de publicidad que
nunca permitió tener la verdadera proyección y cobertura de la información que enviaba.
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Jacobo Zabludovsky Foto: Juan Pablo García |
La relación de Televisa con el poder nunca se ha ocultado. Hoy existen nuevos intentos que deben ser evaluados
y considerados. Cuando en el 88 iniciaba ECO era el tiempo en que Carlos Salinas de Gortari y la sociedad mexicana
se debatían en torno a si existió en verdad el triunfo del PRI en las elecciones del 88. Cuauhtémoc Cárdenas había
sorprendido y eran los días del sistema que se "calló" o del sistema que sufrió una caída. ECO no fue muy diferente en su
visión de México que la que tenían los noticiarios de Televisa. Es más, muchas de las piezas noticiosas se repetían de
manera íntegra. Las imágenes de ECO al mundo llevaban explicaciones poco consistentes sobre las elecciones. Con todo y
las limitaciones que pudiera tener, ECO se manifestaba como un instrumento de un gobierno que se iba y de otro que llegaba.
A pesar de que la cobertura siempre nos pareció un enigma, se aseguraba que ECO llegaba a muchas naciones
de América Latina y de Europa. Los hoteles eran el centro de su atención. En los tiempos de Carlos Salinas, en una de
sus giras por Europa, Imevisión, hoy Televisión Azteca, tuvo que esperar a que concluyeran las diferentes entrevistas
del entonces Presidente, que estaban haciéndole los enviados de Televisa, los corresponsales de ECO y todo lo
relacionado con este sistema de noticias. La razón de los voceros de la presidencia de Salinas era la importancia de la cobertura
que se le brindaría al mandatario en su gira por Europa vía ECO. Lo que invariablemente se olvidaba era que Imevisión era
una televisora que habían convertido más en un aparato en beneficio del gobierno que en función del Estado. Se les
pasaba por alto que la cobertura del Canal 13 era formidable, y que el mensaje de Salinas tenía en el canal del Ajusco
una oportunidad valiosa para que lo conociera la población, más allá de los hoteles que pudieran tener el sistema ECO.
Sin embargo, sería absurdo perder de vista muchas de las coberturas internacionales que llevó a efecto. Cuando
a través de Cablevisión se siguieron asuntos como el de los conflictos callejeros en Los Angeles, se permitió al público
que sigue las noticias tener una cobertura mayor, sobre todo después de que el conflicto dejó de ser el único centro
de atención noticiosa. Pero el problema era que ECO no podía vivir de lo excepcional. Llenar la pantalla diariamente
significaba un costo realmente alto, y no había podido entrar en serio en los sistemas de cable de México. En sus
primeras emisiones se colocó como conductores a un grupo de personajes que tenían relación con el mundo del espectáculo o
el deporte, por ahí pasó el mismísimo Paco Stanley. El momento los obligaba a recurrr a cierto tipo de personajes de la propia empresa. Pero al paso del tiempo no se percibió, de no ser con ciertas excepciones, un criterio que
permitiera fortalecer las emisiones con gente de noticias, más allá de las necesidades iniciales.
En el mundo globalizado las inversiones en televisión son las más altas. La cadena CNN ha vivido en las pérdidas
durante mucho tiempo. Sin embargo, hoy representa el referente del mundo. Las razones son innumerables. Fueron los
primeros, y por encima de todo su creador, Ted Turner, se la jugó a sabiendas que su apuesta era a futuro. Pero también es
evidente que la plataforma que le otorga su país, tanto en lo económico como por el papel que juega Estados Unidos en la
política mundial, le abría un espacio de primer nivel para el desarrollo de un sistema de noticias. CNN nació, creció y se
desarrolla en uno de los pocos países del mundo donde se podría gestar.
CNN es el icono de la información y se fundamenta en la confianza que infunde. Sus imágenes son tomadas por
casi todas las cadenas de televisión del mundo. Está claro que a pesar de ser un barril sin fondo, Turner se la ha jugado.
ECO pensó en un sistema similar. Mucha de la estrategia se relacionaba con un fenómeno, el informativo, que se pensó
tendría éxito y durabilidad como se estaba dando. El acceso a la información viviría, sin embargo, un cambio brutal al paso
del tiempo y ECO ya no estaba respondiendo. En cada oficina, en cada hogar, o en cualquier parte del mundo, se
puede obtener casi cualquier elemento informativo más allá de lo noticioso.
Al construir ECO no se contempló en lo que venía, pero también se perdió de vista que el proceso de cambio
era inminente. En los medios el contenido siempre ha sido el fiel de la balanza. El problema que se iba a presentar tarde
que temprano se relacionaba con el desarrollo técnico, pero también con la imperiosa necesidad de encontrar nuevas
formas periodísticas. Cómo informar a una sociedad tan heterogénea, a pesar de los inicios de la globalización que
permitían casi que cualquier experimento, se fue perdiendo. Se creyó que con la simple repetición de informaciones se
solucionaría el asunto. Si bien ECO se aceptaba por la importancia de abrir espacios a la información, tenía que ir más allá de lo
que se podía ofrecer en la tele abierta.
Por momentos, insistimos, se hicieron cosas extraordinarias, pero el desenlace comprueba que se quedó en el
camino y no corrió riesgos y casi de manera natural le empezó a faltar el dinero. Pero quizá lo más importante sea que no le
hayan encontrado ya sentido al proyecto globalizador de Televisa. Los sueños de Emilio Azcárraga Milmo y Jacobo
Zabludovsky se han diluido junto con su pasado. Televisa dijo hasta aquí y enviará a la banca a más de 400 trabajadores. Si bien
parecía que la empresa no tenía de otra, es obvio que ECO fue más un buen proyecto que una interesante realidad.