Julio Chávez Sánchez
El cambio en la estrategia de comunicación de Marta Sahagún se debió a las elecciones del 9 de marzo en el Estado de México y a las del 6 de julio de este año. Cuando los comicios en aquella entidad, ella fue parte del operativo del gobierno para que el PAN saliera avante. Cuando sucedió el triunfo del PRI su protagonismo fue tan intenso como efímero, calculado sólo para responder a la polémica generada por dos libros que aludían a ella y luego guardar silencio. El 26 de mayo fue la última vez, antes de los comicios federales pasados, que la esposa del Presidente habló, lo hizo ante las cámaras de TV Azteca. En esa ocasión, le dijo a Javier Alatorre que era momento de "quitarnos los reflectores de encima... (y) actuar con mucha prudencia para aportar más a nuestro país".
Cuarenta y ocho días después, Marta Sahagún regresó a los reflectores y lo hizo con un novedoso atavío de
su personalidad. En ese lapso, una insistente versión periodística promovida por su equipo de trabajo señaló que
la señora escribía día y noche y que, pronto, se revelaría como analista. Naturalmente, su silencio y luego su
aparición con un texto, fue calculado para decirle al PAN que ni sus palabras durante las elecciones en territorio
mexiquense ni su silencio frente a los comicios del 6 de julio influyeron en la derrota del blanquiazul. En aquel texto, ella
invitó a escuchar "los ruidos del silencio" que no están conformes con el cambio ni con "prematuras" reyertas
internas rumbo a la sucesión presidencial.
El 13 de julio a mediodía, desde la oficina de la señora Sahagún se envió el artículo a los diarios y a
varios columnistas y, desde las cuatro de la tarde, ya podía leerse a través de Notimex.
Al foro rojo
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Foto: Galería de la Fundación Vamos México |
Casi todos los diarios dieron relevancia a la reflexión de la esposa del Presidente;
Milenio fue el único en dedicarle ocho columnas:
Reaparece Marta Sahagún como analista
electoral, difundió y, luego de hacer una reseña
del texto, lo transcribió en interiores. En la sección "Trascendió", los editores afirman que ese artículo
"originalmente se había ofrecido a tres o cuatro diarios", pero "terminó enviándose a todos los medios con el objetivo obvio
de darle mayor realce a las opiniones de la autora" (como lo hizo ese diario). Luego dicen "que por la naturaleza
misma de la autora, se decidió boletinar el texto, por lo que se perdió el efecto primario que se buscaba al entregarlo
en forma de comentario editorial. Después afirman: "Que el autor del análisis electoral firmado por la primera
dama es nada menos que Liébano Sáenz (...) No está comprobado, lo dicen sus enemigos, pero en todo caso es el
precio de la fama".
El Universal sólo reseñó el artículo en interiores y su columnista Katia D'Artigues lo comentó. Con su
peculiar estilo, D'Artigues transcribe y acota algunas frases, por ejemplo. "'Las batallas políticas prematuras que hoy se
viven en el país, en las que se ha dejado de lado las más de las veces a la sociedad, sólo producen frustración y desencanto' (nótese que su marido dice que está bien, que qué bueno que todo está adelantado)".
La Jornada, publicó completo el artículo aunque, a diferencia de
Crónica, sin dar contexto ni explicación al
lector como con vergüenza y Julio Hernández López lo comenta. En su intento permanente (y fallido para este autor
de primera plana) de ser sarcástico con "el poder", Hernández dice: "¡Uff! México se ha salvado. Los Pinos ha
hablado y el misterio del domingo electoral comienza a ser desentrañado. La abstención y el voto por un
gobierno compartido son perfectamente entendidos en la Presidencia de la República, tanto que ya ha quedado claro
que 'no hay más camino que el de lograr los acuerdos, buscar los consensos y trabajar en equipo'. Es más,
'seguir apostando por la inmovilidad en el futuro puede incrementar los riesgos de que el cambio no se consolide'. Así
habló el poder, por la pluma de la señora Marta... Qué bueno que el presidente Fox ya sabe qué pasó el domingo y
qué hacer en el futuro inmediato".
Otra fue la posición de
El Economista y El Independiente, que lo reseñaron en páginas interiores. O la de
El Heraldo de México y Excélsior
que lo incluyeron en portada con pase a interiores. Reforma, que también publica el texto íntegro en páginas interiores, advierte al lector que éste fue "difundido por la oficina de Marta Sahagún".