Julio Chávez Sánchez
La resolución, fue contundente:
"Por lo que respecta al delito de homicidio se consideró que el contenido de las constancias del expediente no
son suficientes para acreditar a plenitud la responsabilidad penal del inculpado."
¿Y el otro tribunal?
Con esas palabras, el magistrado José Nieves Luna Castro informó el fallo unánime del Segundo Tribunal Colegiado
en Materia Penal de Toluca, con el cual exonera a Raúl Salinas de Gortari del delito de autoría intelectual en el homicidio
de José Francisco Ruiz Massieu. Esa fue la conclusión luego de múltiples anomalías que integran el expediente con el que
se quiso sustentar la acusación contra el hermano del ex Presidente. Pero también queda en la memoria el juicio del
otro tribunal, el de la opinión pública.
En el convulso entorno de hace diez años, el 28 de febrero de 1995 fue aprehendido por la PGR Raúl Salinas,
acusado de planear el asesinato de Ruiz Massieu. Desde el principio, las pruebas en su contra eran endebles, pero la atmósfera
de repudio al sexenio de Carlos Salinas de Gortari fue caldo de cultivo para que versiones sin confirmar, acusaciones
sin pruebas y un sinnúmero de filtraciones del encargado de la investigación, el subprocurador Pablo Chapa Bezanilla,
tuvieran buena acogida y difusión en la prensa.
En aquellos días, por ejemplo, el titular principal de
El Economista del 1 de marzo de 1995 dio un juicio inapelable,
que empezó a dar por cierta la versión de la PGR: "Habría ordenado Raúl Salinas la muerte de Ruiz Massieu". La prensa
se allanó al subprocurador Chapa y no tuvo mayores reparos en difundir sus trascendidos, filtraciones o declaraciones.
Ahí está el titular principal del entonces periódico gubernamental
El Nacional: "JFRM estorbaba al salinismo", y en un
balazo: "El móvil, combinación de razones políticas y personales, revela el subprocurador" (2/III/95). O bien, esta especie
filtrada a El Financiero: "La investigación del caso Ruiz Massieu podría llegar hasta el expresidente Salinas"(9/III/95).
Este diario, por cierto, fue más allá. El 16 de diciembre de 1995 publicó el titular principal: "Raúl Salinas detrás del
complot contra Colosio".
(La difícil situación del país en los primeros meses de 1995 no fue obstáculo para que algunas marcas
comerciales aprovecharan ese clima y, como broma de mal gusto, destacaran sus productos, como fue el caso de una conocida
tienda departamental que a comienzos de marzo hizo publicar un anuncio que decía: "Somos los autores intelectuales de
acabar con la competencia". La empresa era Salinas y Rocha.)
El discreto encanto del sensacionalismo
Cualquier dato -fuera cierto o falso- sobre el proceso de Raúl Salinas era prácticamente festinado por los medios,
tanto aquellos que tuvieran que ver con el otro proceso que se le seguía por enriquecimiento ilícito como por el asesinato
de Ruiz Massieu. Uno de los más relevantes fue sin duda la exhumación de un cadáver en una de las propiedades de la
familia Salinas conocida como El Encanto, que supuestamente era de Manuel Muñoz Rocha. El 10 de octubre de 1996,
prácticamente todos los diarios de la capital difundieron en primera plana ese "hallazgo", dándole verosimilitud (entre esos
diarios estuvo La Jornada, pero al día siguiente y también como titular principal publicó las declaraciones del inculpado
Raúl Salinas: "La fiscalía
sembró el cadáver: Salinas").
Poco después se supo que se trató de un montaje de Chapa Bezanilla en el que incluso recurrió a los servicios de
una "vidente". Sin embargo, pese a las críticas que recibió la PGR por ese actuar, la figura de Raúl Salinas siguió sometida
a la crítica mediática.