Fernando Mejía Barquera
La emisora de la Secretaría de Educación Pública XEEP, Radio Educación cumple ocho décadas en el cuadrante. Es, junto con XEB, sobreviviente de la primera década de la radio en México. Tal mérito no es poco, sobre todo en el caso de una radiodifusora cultural que ha operado siempre con recursos muy limitados. Sujeta a los vaivenes políticos de cada sexenio, Radio Educación ha enfrentado en los últimos cinco lustros la desatención de gobiernos que le miraron como una entidad "inútil" políticamente e incluso la antipatía de regímenes que la calificaron de "contestataria" y decidieron castigarla con presupuestos exiguos que sólo le permitieron subsistir.
Sinuosa trayectoria
Creada al final del gobierno de Álvaro Obregón, la emisora comenzó a operar el 30 de noviembre de 1924 con la transmisión de la "toma de protesta" de Plutarco Elías Calles como presidente de la República. Entonces emitía su señal en la frecuencia de los 560 kilohertz y su sigla era CYE. En 1928 cambió su identificación a XFX y con ella ingresó a la década de los 30.
En 1933, XFX se convirtió en la primera emisora mexicana que transmitió radioteatros gracias a un proyecto dirigido por el dramaturgo Rodolfo Usigli. Durante el régimen cardenista, vivió una época de gran actividad en apoyo del proyecto de educación socialista impulsado por el gobierno; difundía "cursos para obreros y empleados", recomendaciones sobre "lecturas selectas", noticiarios, conferencias, radioteatros y, por supuesto, música ("popular y selecta") lo mismo nacional que internacional. Asimismo organizaba concursos literarios y de ejecución musical para jóvenes concertistas.
Hacia el final del sexenio cardenista la emisora salió del aire. Tras un breve retorno en 1946 volvió a enmudecer y permaneció en largo silencio hasta que en 1967 regresó con la sigla XEEP, en su frecuencia actual de los 1060 kilohertz y con mil watts de potencia. En 1972, el gobierno de Luis Echeverría decidió dar nuevo impulso a Radio Educación. Se construyó una planta transmisora a la altura del kilómetro 12 de la carretera México-Puebla, se montó un transmisor con capacidad de 50 mil watts, lo que permitió a XEEP ir aumentando poco a poco su potencia, primero a diez mil watts, luego a 20 mil y finalmente a 50 mil con lo que dejó de ser un "fantasma" en el cuadrante. Asimismo, se construyó el edificio situado en la esquina de Ángel Urraza y Adolfo Prieto, colonia Del Valle, su sede actual.
Sistema de radiodifusión
Durante los años 70, Radio Educación consolidó un estilo que fue definido como "la tercera posibilidad en la radio". Se trataba de no ser tan formal como otras estaciones culturales Radio UNAM, por ejemplo que basaban su programación en la música clásica y mantenían un estilo de locución a veces muy rígido, con voces excelentes, pero demasiado serias; y, por otro, de que la emisora no cayera en el extremo opuesto, es decir, en un estilo similar al de la mayor parte de las radiodifusoras privadas cuya programación estaba fundamentada en la música comercial-popular, no siempre en la de calidad, sino en la promovida por las compañías disqueras, y en una locución frecuentemente descuidada, vacía de contenidos y con graves errores gramaticales y de dicción.
En la búsqueda de colocarse como esa tercera opción, la radiodifusora ha experimentado con los más diversos contenidos y formatos radiofónicos: seguramente no existe en el cuadrante mexicano una estación que en las tres décadas recientes haya difundido música clásica, música popular de los géneros más diversos y de las procedencias y nacionalidades más variadas, al mismo tiempo que radioteatros, radionovelas, programas de análisis, noticiarios culturales y de información general, y debates políticos.
En noviembre de 1978, Radio Educación se convirtió en un organismo desconcentrado de la SEP, condición jurídica que la coloca más allá de ser una simple estación de radio y le exige apoyar a esa secretaría en la educación formal y la difusión de la cultura, así como organizar una fonoteca, dar asistencia técnica y de producción radiofónica a otras emisoras culturales del país, y "promover la investigación científica y técnica en materia de radiodifusión". Para cumplir cabalmente estas funciones Radio Educación tendría que dejar de ser la entidad que opera con presupuestos raquíticos una frecuencia de AM y otra de onda corta, para convertirse en un sistema de radiodifusión cultural moderno, con solidez económica y tecnológica, y con una red de estaciones en la República, incluida una de FM en el DF. Una decisión gubernamental para transformar a la estación sería la mejor forma de festejar los 80 años de una institución tan importante para la vida cultural del país.