Antulio Sánchez
Después de la destrucción de las Torres Gemelas se desató en Estados Unidos una ola de patrioterismo que
se tradujo en el apoyo incondicional de la mayoría de los medios de comunicación estadounidenses al gobierno
de Bush; entonces comenzaron a proliferar en Internet diversos sitios donde se mostraba el respaldo decidido a
los delirios presidenciales por emprender una nueva cruzada bélica a escala planetaria. Más tarde, grupos de hackers
promovieron una lucha digital contra quienes no simpatizaban con su gobierno; asimismo, impulsaron boicots a
los productos que proceden de Francia, Rusia o Alemania.
Sin embargo, conforme esos sentimientos nacionalistas se incrementaron en Estados Unidos, también
fueron creciendo en Internet las posturas antibélicas. En este sentido, la red ha jugado un papel importante en las
convocatorias a las manifestaciones en contra de la guerra. Un porcentaje importante de los millones de personas
que tomaron las calles en diversas partes del planeta para manifestarse en favor de la paz, acudieron a estos actos
gracias a informaciones difundidas en la red, particularmente por las redes de socialización conformadas por el
correo electrónico.
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Ilustración: Newsweek |
Al mismo tiempo se incrementan las páginas y chats para criticar el papel y la actitud estadounidense.
Muchos de esos sitios han sido construidos por organismos civiles de esa nación que de esta forma reflejan que en
dicho país también hay un activo sector social que aboga por soluciones pacíficas para acabar con el terrorismo.
Incluso sitios que tradicionalmente no abordan este tipo de aspectos o están orientados a contenidos financieros y
económicos, como Yahoo!, tratan los efectos de una guerra contra Irak.
En relación con el conflicto bélico en sí, por vez primera, Internet tendrá una intensa utilización, pues se
prevé un uso destacado del sistema de posicionamiento global (GPS) que dará seguimiento a aviones, tanques y
vehículos terrestres, así como a los mismos soldados a través de asistentes digitales personales (PAD). Diversos grupos
de hackers, lo mismo en favor que en contra de la guerra, entrarán en acción en la red, desplegando virus y
atacando diversas páginas Web. Al respecto, el ejército estadounidense estableció medidas de control y redobló sus
sistemas de seguridad, en previsión de que sus bases de datos en el Pentágono sean blanco de ataques; adicionalmente,
puso en marcha una serie de medidas tendientes a impedir la libre comunicación, por medio del correo electrónico,
a los soldados en la zona del conflicto. De esta manera, se ha contemplado establecer una serie de criterios
respecto de lo que les será permitido transmitir electrónicamente.
Por otra parte, ante la falta de credibilidad en los medios convencionales de comunicación, se abre camino
a proyectos que hace poco hubieran sido considerados absurdos o imposibles de efectuar. Tal es el caso del
periodista estadounidense Christopher Allbritton, quien ha construido una página (www.back-to-iraq.com) para dar a
conocer sus puntos de vista sobre el conflicto, pero también para hacer una invitación a que colaboren con él y lo
apoyen económicamente para que pueda viajar a Irak a cubrir el efecto que tendrá dicho conflicto entre los kurdos.
Dicho periodista pretende ingresar de incógnito a la zona de guerra y usar Internet, su teléfono celular y su
blog como fuente informativa. Lo interesante de esa aventura es que ha despertado la curiosidad de varios
ciberlectores quienes han comenzado a aportar fondos para que lleve a cabo su objetivo, lo cual denota, por un lado, la
posibilidad de Internet como medio de comunicación y, por otro, que un sector de ciudadanos estadounidenses tiene
interés en contar con alternativas informativas, pues desconfía de lo difundido sobre este conflicto por parte de los medios convencionales de su país.