Una ventana al Mundo de los Medios
Nos sobran los motivos
Noviembre 2008
días de radio
Combos: gobierno sí, Congreso no
Fernando Mejía Barquera,
Noviembre 2008
intimidades públicas
De concursos y doblajes
Fedro Carlos Guillén,
Noviembre 2008
lo que quiero decir
Como preparar una conferencia de prensa
Rubén Aguilar Valenzuela,
Noviembre 2008
política y media
Comunicación, empresa
y democracia
Efrén García García,
Noviembre 2008
textos
La CIA en la rebelión
de 68
Jorge Meléndez,
Noviembre 2008
Obsoleta ley de
radio y TV
Andrea Recúpero,
Septiembre 2008
Jack: el asesino
hecho leyenda
Roberto Saas, Octubre 2008
Daniel Santoro: Verificar, base del periodismo de calidad
Andrea Recúpero,
Noviembre 2008
Tengo miedo
Agosto 2008
Repertorio de pasiones
Carlos Fuentes, Diciembre 2004
Fin de un ciclo
Septiembre 2008
Carta Luis Miguel Carriedo
Septiembre 2008
Reír frente al abismo
Luis Torres Albarrán
Noviembre 2008
Con una pequeña ayuda...
Noviembre 2008
¿Es o no es?
Noviembre 2008
Análisis valioso
Octubre 2008
Noviembre 2008
El ciudadano Slim
Noviembre 2008
Medios y seguridad
Septiembre 2008
curul
marzo 2006

Ni una coma...



Felipe Vicencio Álvarez



Súbitamente, valientes impugnadores mutaron en sumisos apoyadores. Apenas había ponderado yo en este espacio la contundencia de los argumentos de la Canieti en contra de la minuta de reformas en materia de radio y televisión que está en proceso legislativo, cuando la misma cámara ya solicitaba a los senadores que aprobáramos a la brevedad dichas reformas "en sus términos". Y no ha sido la única organización que inopinadamente vuelve "al redil" durante las últimas semanas. Un eficaz trabajo de sus promotores ha ido apagando una a una las voces opositoras y ha hecho surgir nuevas aunque poco entusiastas adhesiones a la Minuta de los Siete Minutos.

Este cambio radical de opinión no se puede explicar satisfactoriamente con el argumento pueril de que revisaron bien las reformas propuestas y vieron que, después de todo, no están tan mal. Más bien fortalece la hipótesis de las presiones que buscan allanar el camino a la aprobación de la minuta.

Pero más allá de la necesidad de descifrar la naturaleza de las presiones y la motivación de los súbitos "conversos", no deja lugar a dudas la estrategia de los promotores de la minuta, que por encima de los argumentos están privilegiando las consideraciones de índole práctica como herramienta persuasiva. En un arrebato de aparente franqueza, varios especialistas coautores y partidarios de la reforma invitados a dar su opinión en las audiencias que celebra el Senado, reconocen que el proyecto tiene insuficiencias pero recomiendan que éstas se remedien por "otras vías", como podría ser la facultad reglamentaria del Ejecutivo. Son asuntos que, aseguran, pueden subsanarse posteriormente y por medio de "políticas" de la autoridad correspondiente. "Lo importante ahora es sacar a como dé lugar la minuta -dirán a los conversos-; después les podemos ayudar para que el gobierno atienda sus problemas".

Saben que en el terreno de los arreglos con la autoridad ellos son insuperables y que en él no habrá lugar para disposición alguna que les incomode; a diferencia de lo que sí podría ocurrir con el acatamiento de nuevas disposiciones legislativas. Durante mucho tiempo han negociado con el Presidente en turno y han sabido obtener así no pocas ventajas, ¿por qué habrían de aceptar que el Poder Legislativo intervenga con un ajuste mayor de las reglas si ello lejos de garantizar sus intereses puede ponerlos en riesgo? Por eso respaldan una minuta que no oculta su prioridad estratégica: garantizar la máxima discrecionalidad posible y sólo permitir aquella legislación que les sea favorable.

Foto: Germán Romero/
Cuartoscuro
Muchos hemos expresado nuestra inconformidad no sólo por algunas fórmulas contenidas en la minuta sino también por sus muchas omisiones. Es necesario reconocer que unas y otras hacen manifiesta la visión que sobre la actividad de la radio y la televisión tienen sus promotores. Para ellos se trata en lo fundamental de un negocio que la autoridad debe favorecer de todas las formas posibles. No amerita mayor atención su naturaleza de servicio de interés público. Por eso Marco Levario afirmó durante una reciente audiencia que más que reforma era un "plan de negocios", y malo, pues sólo favorecía a unos cuantos. No hay en ella consideración alguna para los medios permisionados y los públicos, no hay atención al reclamo de clasificar la programación para proteger a la niñez, no hay suficientes garantías de independencia del órgano regulador ni se le otorgan atribuciones bastantes para ser eficaz en su función, no hay respuesta al reclamo social de un derecho de réplica eficaz, no hay límites claros a la concentración de medios ni equidad en las posibilidades de aprovechar la convergencia tecnológica.

No, la Minuta de los Siete Minutos no tiene "algunas insuficiencias". Sus autores fueron cuidadosos: no le falta ni le sobra nada. De ahí el amago constante de que cualquier cambio implicaría el bloqueo de los avances que, aseguran, sí contiene la reforma que promueven. Creo que en eso no mienten: si el Senado modifica la minuta se alteraría el equilibrio que con tanto esfuerzo cuidaron y eso los obligaría a intentar detener el proceso en la Cámara de Diputados más allá del parecer de los representantes de la nación, sobre quienes ya pasaron una vez.

Por eso es deplorable, aunque no sorprendente, la opinión que desde el gobierno federal emite la Dirección de Legislación y Consulta de Fideicomisos de la Procuraduría Fiscal de la Federación. Reconoce que la minuta contiene "errores y omisiones relevantes", pero opina que "se aprecia difícil que la Cámara de Diputados vuelva a aprobar el dictamen que nos ocupa en el caso que los Senadores la devuelvan con comentarios (sic), por ello, se considera que deben buscarse mecanismos alternos que garanticen consolidar los avances que se lograrían...". Una instancia facultada para emitir valoraciones jurídicas concluye con una opinión política y se suma así a la maniobra.

Los promotores de la Minuta de los Siete Minutos insinúan que aunque los senadores sólo hicieran modificaciones menores, los diputados lo rechazarían por un absurdo celo legislativo. Sin embargo, esta advertencia parece más bien la maniobra cobarde de transferir a los diputados la intransigencia que reside en ellos: a la minuta no se le modifica ni una coma. Eso dicen. Los legisladores tenemos la palabra.



Senador de la República por el PAN y miembro de la Comisión de Comunicaciones y Transportes de ese órgano legislativo.



* * *

El "consenso" de Televisa

Carlos Loret de Mola: Arrancó en la Cámara el estudio de la Ley Federal de Telecomunicaciones y de Radio y Televisión.

Reportero: Especialistas, académicos, consultores y representantes de radiodifusoras independientes y de la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión, concidieron en que la minuta es un avance en materia de telecomunicaciones. Un órgano regulador con autonomía, dijeron, ofrece la fortaleza y la solidez que la Cofetel hoy no tiene.





PRINCIPAL
20 DE NOVIEMBRE DE 2008
Eres el visitante
9693986
A partir del
16 de julio de 2003
Terra Networks certifica
8,950 visitas diarias
números anteriores
QUERIDO DIARIO
Centros de acopio
para los damnificados
por las lluvias
REPORTES MAPAMEDIA
LE RECOMENDAMOS
2008: Las mejores fotos de Reuters
11 de Noviembre, 2008

Anteriores
A nuestros colegas del país: compartan sus horrores
Noviembre 2008
Acuerdo por el cual se entrega las estaciones combo a las AM
15 de Septiembre 2008
CÓDIGOS DE ÉTICA
TV Azteca
Televisa
LOS DÍAS Y LOS MEDIOS
Noviembre 2008
DEBATE
¿Los medios construyen modas?
SONDEO
¿Lee revistas de moda?


No
No sé

VER RESULTADOS

ESCAPARATE
ABC de las telecomunicaciones
Octubre 2008
Homenaje a los maestros
Octubre 2008
FOTO DEL MES
Agosto 2008
FOTO DE LA SEMANA
La voluntad y la fortuna de Carlos Fuentes
11 de Noviembre, 2008
Anuncios cortesía
de etcétera
Adiós a las minifaldas
Septiembre 2008
LIBROS
PRENSA
RADIO
TELEVISIÓN
ÉTICA Y CINISMO
MEDIOS Y DEMOCRACIA
MÁS TEMAS
QUIÉNES SOMOS
RECOMENDAMOS