Francisco Báez Rodríguez
Dicen los psicólogos que los estadounidenses tienen obsesión por los senos debido a que fueron lactados
por botellas y a que no los apapacharon lo suficiente cuando eran infantes. De ahí, su fijación por fenómenos
como los de Pamela Anderson o los de las Supervixens.
Quizá las causas profundas son otras, pero si quedaba alguna duda de esta obsesión, se derritió tras
el escándalo causado por la fugaz aparición del seno derecho de la cantante Janet Jackson, durante la
transmisión del espectáculo de medio tiempo del Supertazón de futbol americano.
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Foto: Patrick Demarchelier/ Portada de Rolling Stone, 16/IX/93 |
¿Por qué un escándalo? Porque el seno trasgresor apareció en pantalla en televisión abierta, en un horario
en el que las familias del oeste estadounidense se encontraban cenando. Y todo, en un contexto político en el
que el Presidente, y virtual candidato republicano a la reelección, George Bush está predicando los "valores
familiares" como parte de su campaña.
El titular de la Comisión Federal de Comunicaciones, Michael Powell, declaró a la CNN que estaba viendo
el juego con sus dos niños, que consideró indignante la muestra carnal desplegada en el espectáculo de
medio tiempo y que ordenó una investigación inmediata del asunto.
La oficina que dirige Powell regula que los canales de televisión abierta de EU no pueden emitir
material "obsceno" en ningún momento, o material "indecente" entre las seis de la mañana y las diez de la noche.
El material "obsceno", según la FCC, describe la conducta sexual "de manera patentemente ofensiva". El "indecente" no es tan ofensivo, pero tiene referencia al sexo o a las excreciones.
Más allá de que a otros nos preocupe que un padre de familia enseñe a sus hijos que los senos femeninos
son motivo de vergüenza e indignación, el hecho es que el punto de vista expresado por Powell es compartido
por millones de estadounidenses conservadores.
De hecho, la Coalición Conservadora de América considera que la culpa principal es de la FCC. Según
Roberta Combs, presidenta de dicha asociación: "actores y comediantes de izquierda, y las cadenas nacionales de
televisión han relajado los estándares de decencia durante años. Es tiempo de que el Congreso actúe ante
una Comisión Federal de Comunicación que no hace su trabajo".
Mientras demandas legales van y vienen y el mundo se interesa por el escudito metálico en el pezón
perforado de Janet, a lo mejor detrás de todo, lo único que hay es ganas de estar en los reflectores (que es otra
manera de estar en el dinero).
Por eso compro la teoría de la conspiración de mi ciberamiga Sozobe: "La CBS y MTV dividieron
amistosamente riesgos y costos, en una estrategia de 'ganarganar'. CBS obtiene publicidad sin asumir responsabilidades,
MTV obtiene credibilidad callejera ('los trajeados no pudieron con nosotros'). Janet Jackson, que difícilmente es
la chava del momento, colocó su seno en todos lados. Justin Timberlake, que no quiere ser visto como niñito
NSYNC, gana publicidad de chico malo. Todos se aprietan la mano".
Lo que me cuesta más trabajo comprar es la idea de que la CBS se negó a transmitir, en ese mismo
espacio intermedio del Supertazón, un anuncio de la organización Move On que describía en 60 segundos a George
Bush. Dicho anuncio puede ser visto aquí: www.moveon.org/cbs/ad/