Francisco Báez Rodríguez
Informe del (Canal del) Congreso
Una de las novedades del tercer Informe de gobierno del presidente Fox fue que su transmisión televisiva
corrió a cargo del Canal del Congreso.
No se trata de un hecho menor, en términos políticos. El acto del 1 de septiembre deja de ser una ceremonia
del Presidente y pasa a ser un evento del Congreso, que es el anfitrión y ante el que se rinde el informe.
En lo técnico, por lo pronto, se ve que al Canal del Congreso le falta la experiencia de Cepropie. Las
cámaras reaccionaban con retraso a los eventos que se sucedían en San Lázaro. Y a la hora de enfocar, a la manera
más tradicional, a los miembros del gabinete, a menudo se equivocaban. Las cámaras enfocan a Creel cuando Fox
habla de asuntos de la Secretaría de la Función Pública; a Derbez cuando habla de asuntos que competen a
Gobernación; a Cerisola, cuando el Presidente se refiere a asuntos de Desarrollo Social, y así
ad infinitum.
Mañanero sin
Brozo
El drama personal que está viviendo Víctor Trujillo, por el accidente neurológico que sufrió su esposa y
mano derecha en su carrera, se ha reflejado en
El Mañanero.
Ha habido algunas cosas buenas, como la entrevista que hizo
Brozo a otro payaso famoso, el doctor Patch Addams. La empatía entre los dos personajes, mayor debido a las circunstancias, la hizo particularmente interesante.
Otras han sido lamentables. Cuando
Brozo ha tenido que ausentarse, el programa cae a niveles que eran
difíciles de imaginar. Su sustituto, pobrecito, es puro rollo. Los albures salen más fuertes y forzados. Los segmentos se
hacen notar, de forma que el programa aparece tijereteado. La invitación perfecta a cambiar de canal.
El verdadero experimento de
BBVIP-II
A la hora de escribir estas líneas, precisamente Víctor Trujillo estaba programado para conducir la nueva
versión de Big Brother VIP, en Televisa.
Varias cosas hay que señalar respecto de esa emisión. La primera es, que a diferencia de otros
programas similares, la anterior versión de
Big Brother VIP tuvo efectos importantes en la carrera de los concursantes.
Catapultó a Galilea Montijo, le dio un nuevo aire a Lorena Herrera (la gente vio que es algo más que un cuerpo, y que,
además, cocina) y sepultó a Nailea Norvind. Era evidente que así fuera, pues los personajes que concurren a ese
programa dependen, profesionalmente, del público televidente. Si le caen bien a la audiencia, ya la hicieron para el
futuro. Si le caen mal, ya se fregaron.
Ahí pues, el premio no es el premio, sino que el favor del público se traducirá en nuevos contratos.
En esas condiciones, en la nueva versión de
Big Brother VIP, los concursantes ya saben a qué le tiran. Si,
como parece, entre ellos estará el "Burro" Van Rankin, las cosas se van a poner de a peso.
Van Rankin, otrora famoso con
El Calabozo, tiene una característica peculiar: es muy amigo de Emilio
Azcárraga Jean, el mandamás de la empresa.
Así, son previsibles dos cosas. Una es que la estrategia de Van Rankin no sea personal, sino arreglada
con Azcárraga y/o con la producción. La otra, que con su estilo provocador va a intentar sacar al sol trapitos que le
den rating al programa y le digan quién es quién al hijo del Tigre.